Cómo el diseño está cambiando Linux

El sistema operativo Linux (GNU/Linux para los puristas), siempre ha sido diverso como ningún otro. Cuando hablamos de Windows y Mac OS hablamos de una sola interfaz, que cambia entre versiones y que puede ser modificada con aplicaciones de terceros, pero que normalmente es idéntica en todos los sistemas. Cuando hablamos de Linux, en cambio, hay tantas variaciones que podríamos pensar que estamos ante sistemas operativos completamente diferentes.

Hasta hace unos pocos años lo habitual era encontrar en toda esa variedad una ligera sordidez en la interfaz, al menos en comparación con los sistemas operativos comerciales contemporáneos. Se trataba de software realizado por programadores y usado por personas de un perfil mayoritariamente técnico, para quienes lo importante era que cierta función existiera, sin importar tanto ni dónde, ni con qué aspecto ni con qué criterios de usabilidad lo hiciera. No se pensaba mucho en la experiencia de uso de un público amplio, y el concepto de “atractivo” estaba más orientado a “lo que puede hacer el sistema” que a “lo bonito/agradable/sencillo de usar que es el sistema”.

Ahora bien, por su carácter libre Linux muta y se ramifica continuamente, en una u otra dirección, y siempre ha sido (o intentado ser) lo que sus usuarios-desarrolladores querían que fuera. De modo que era previsible que, con la entrada de más y más diseñadores durante los últimos años, haya comenzado a aparecer un renovado interés por el diseño de la interfaz gráfica. Algunos de estos diseñadores han acabado implicándose en el desarrollo, y han empezado a aparecer versiones diseñocétricas, que tratan de actualizar el aspecto del sistema o incluso exploran nuevos conceptos para la interfaz. Sigue leyendo

De mecanografía, teclados mecánicos y buenos propósitos

No sé si por tradición o porque realmente sirve para algo, a comienzos de año muchos nos ponemos a reflexionar en lo que hicimos el año anterior y lo que queremos conseguir en el año entrante. Si hay una cosa fácil de llenar es la lista de buenos propósitos que rara vez cumples, pero hace un par de años descubrí que era mucho más realista, más efectivo y también más gratificante ponerse un único objetivo y asegurarse de cumplirlo.

Hace un par de años logré saltar de un avión como desafío a mi miedo a las alturas, y este año pasado me propuse re-aprender y mejorar mi mecanografía. Así que aprovechando el World Typing Day, que se celebra cada año el 8 de enero, justamente de eso quería escribir: de otro objetivo cumplido durante el 2015. Sigue leyendo

Moviendo posts

Estado

Los que estéis siguiendo este blog por RSS es posible que veáis aparecer unos cuantos posts de golpe. Esto se debe a que estoy moviendo posts desde sociarq.net a La Cajita. Creo que ha llegado el momento de unificar los dos blogs, aligerando costes y esfuerzos. Aunque un blog temático/profesional funciona mejor de cara a atraer lectores asiduos, me he dado cuenta de que esos son muy pocos y que lo que realmente me importa es participar en debates y conversaciones, para lo cual da igual dónde esté publicado el post. Así que en breve sociarq.net dejará de existir, y seguiré publicando aquí sobre arquitectura abierta.

Cómo cambiar la orientación del monitor, en Linux, con un atajo de teclado

Algunos monitores tienen la capacidad de rotar 90º para colocarse en posición apaisada o vertical. Hace unos meses comencé a trabajar con uno de ellos y para ciertas actividades como escribir, editar posts, revisar documentos, o ver la mayoría de las páginas web, ponerlos en vertical es una gozada. ¿Quién quiere espacio a los lados si el contenido va en vertical? ¿Que quieres comparar documentos lado a lado o ver vídeo? Lo vuelves a poner apaisado, y listo. Si necesitáis un monitor nuevo, os recomiendo encarecidamente uno que tenga esa posibilidad, especialmente los Dell.

El problema es que los monitores, salvo que sean de alta gama alta, no suelen incorporar un sensor capaz de decirle al sistema operativo que la pantalla ha girado, así que la primera vez que lo giras te quedas con cara de tonto, la cabeza ladeada, viendo un escritorio que, claro, se ha girado 90º. Aún puedes acceder a la configuración de resolución de pantalla en tu sistema operativo y cambiar la orientación, pero ¡intentad hacerlo con la pantalla rotada 90º a la izquierda! La solución más lógica es acordarte de cambiar primero la resolución de pantalla, y luego rotar físicamente el monitor. Pero a la larga, si te encanta andar cambiándolo de posición cada dos por tres según la actividad que estés realizando (y te encantará, créeme), esto se vuelve pesado, así que yo mismo no tardé en empezar a buscar una forma de cambiar la orientación del escritorio rápidamente, por ejemplo, con un atajo de teclado. Sigue leyendo

Para construir cultura libre hay que usar infraestructuras libres

El pasado junio se planteó en la lista de correo de la red #meetcommons una contradicción muy interesante que se presenta al trabajar con los principios de la cultura libre, pero con herramientas o sobre infraestructuras que no lo son. Entendiendo, por infraestructuras, que no hablamos sólo de software sino de herramientas, espacios, medios… todo aquello de lo que nos servimos y en lo que nos apoyamos para desarrollar nuestras actividades.

Muchos hemos vivido ese conflicto interno, y nos han surgido preguntas. ¿Deberíamos ser consecuentes y apoyarnos en herramientas e infraestructuras construidas desde los mismos principios que aplicamos en nuestro trabajo, o son cosas separadas? ¿Podemos programar software libre desde un Mac? ¿Podemos hacer diseños colectivos con palés usando AutoCAD? ¿Podemos alojar iniciativas de economía alternativa en un espacio cedido y financiado por un banco?

Para mí, en esta obra del colectivo francés Rotor, ejemplo de espíritu hacker, colaboración, reutilización, sostenibilidad, arquitectura en beta y economía de medios, el Mac queda como un OVNI aterrizado de otro planeta. ¿Por qué?

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