Ahora dicen que soy… lo que siempre he sido

Diploma de monitor de windsurf

Hoy me ha llegado el título que me acredita oficialmente como monitor de windsurf. Al tenerlo en mis manos no he podido evitar pensar en las varias ironías que tiene detrás, y ponerme un poco nostálgico.

La primera ironía, es que el título me llega ahora, cuando llevo ya dos años viviendo en Madrid y sin subirme a una tabla. Tras haber estado, además, 6 años dando clases, y bien dadas. Aunque he estudiado arquitectura, mi primera carrera profesional, la que de verano en verano me ha pagado muchos gastos y caprichos durante los estudios, ha sido la de monitor de windsurf. Que me den un título ahora que (de momento) la he dejado me resulta divertido y un poco triste a la vez.

La segunda ironía es que yo, que me he pasado la vida junto al mar o sobre él, he obtenido el título por la Federación de Vela de Castilla la Mancha. Porque sí, esa Federación existe y además, pese a sus escasos recursos, han hecho maravillas y se han portado genial con los que nos hemos apuntado para sacar el título en estos últimos dos años. Desde el primer examen teórico en Guadalajara al que llegué 45 minutos tarde y agotado del sprint en bicicleta, hasta la última semana intensiva el verano pasado en el embalse de Cazalegas.

Suelo decir, medio en broma, que este es un título póstumo, pero tengo la secreta esperanza de poder algún día salir de la oficina y volver a las playas a hacer algo que me encanta y que además se me da bien: enseñar a otros los pequeños sufrimientos, los secretos ocultos y las grandes satisfacciones de este deporte.

Pero no importa, el caso es que por fin soy de forma oficial lo que soy y he sido de vocación.

Tejiendo lo común: desarrollo social y urbano en red

El pasado jueves 29 de noviembre estuve en Alicante, invitado por Arquitectos Sin Fronteras para dar una charla sobre “trabajo en red” en el marco del curso-taller “EnREDándonos en la Zona Norte

Colaboración, red, estructuras mixtas, remezcla y complejidad - collage de imágenes de opensourceway

Collage de imágenes de OpenSourceWay – CC BY-SA

El tema es muy amplio y estoy lejos de considerarme un experto en estas cosas, por lo que fue un desafío darle forma para una audiencia variada incluyendo arquitectos, activistas, vecino… Esta es la descripción de la charla, enviada a priori, y que luego matizaré en función de lo que sucedió allí realmente:

La charla intenta encontrar un enfoque práctico, cercano a la experiencia de los asistentes, al desarrollo social y urbano en red. Se parte de la idea de que la vida urbana de una ciudad, un barrio o una calle, es un bien común que mejora y perdura cuando se cuida de forma colectiva. Sin embargo, la complejidad de ese entorno pone a prueba toda estructura organizativa para hacerlo. Se propone, entonces, hacerlo en red.

¿Qué significa en red? Ante todo hay que diferenciarlo, que no separarlo, de “en la red”, hablando del carácter complementario de lo físico y lo digital como espacios de oportunidad. Cabe comentar aquí otras características del trabajo en red: la capacidad de trascender formas rígidas de organización y permitir una mayor adaptabilidad; la gestión de la diversidad, admitiendo incluso el disenso sin dejar de funcionar; la posibilidad de conectar y poner en valor directamente a las personas, sin intermediarios, favoreciendo de ese modo un desarrollo personal que redunda rápidamente en desarrollo social.

Se proponen también una serie de principios que permiten que el trabajo en red sea fructífero y satisfactorio, y se produzca en pro del bien común. Se introducen conceptos que es recomendable tener en cuenta, como la autonomía en las herramientas y los medios, las libertades básicas del software libre como fuente de inspiración, y la cultura abierta como una manera de favorecer el desarrollo de la sociedad y el de la propia ciudad en que habita.

El núcleo principal de la charla se dedica a hablar de tres aspectos fundamentales del desarrollo urbano y social en red: el conocimiento del entorno, la colaboración, y el conocimiento compartido. Cada uno de ellos se comentará desde una perspectiva cercana al ciudadano de a pie, proponiendo herramientas, metodologías o medios que pudieran ser útiles de forma directa, tratando siempre de equilibrar los recursos digitales con los físicos para mostrar que su combinación permite salvar barreras culturales, de edad o educación, como la brecha digital, el idioma, etc.

El objetivo es principalmente atraer la curiosidad hacia otra forma de entender la organización de iniciativas de todo tipo -sociales, culturales, económicas, legales o técnicas- en el entorno urbano, y proporcionar algunas pistas, algunas herramientas, algunos recursos de los que partir para recorrer ese camino colectivamente.

Dudando sobre la manera de contar todo esto, y enlazando con una reciente reflexión sobre “pensar en red”, decidí probar un formato menos habitual, y esto es lo que llevé:

Ver a pantalla completa o clic derecho para descargar.

Es un mapa mental en formato .svg que visualicé directamente en Inkscape (¡a pelo!) pero que ahora he aprovechado para montar con un recorrido animado con Sozi (podéis hacer clic, zoom y arrastrar sobre él). Ante la imposibilidad de abordar todos esos temas, la idea era dejar el “camino” a recorrer un poco abierto, para poder ir enlazando los temas de mayor interés para todos los asistentes.

A la hora de la verdad, no dio tiempo a entrar en detalles (la charla duró poco más de media hora), de modo que la conversación quedó en un plano general y muy falta de ejemplos a los que “agarrarse”. Espero que eso no la hiciera demasiado abstracta. Nota mental, que comparto por si a alguien más le sirve: la próxima vez, intentar aunar ambas cosas, contando cada concepto general con un ejemplo, aunque sea a toda velocidad.

El vértigo no es el miedo a caer, sino el deseo de saltar

Tras años sufriendo de vértigo y entendiéndolo como un miedo incontrolable, escuchar esa frase me cambió totalmente la forma de verlo. Puso en palabras una sensación que intuía pero que no había hecho consciente: esa atracción fatal por lanzarse al vacío, ese impulso de saltar (sería tan fácil, tan fácil…) y traspasar ese instante irrevocable en el que sabes que no habría vuelta atrás. Sólo puede entenderlo el que lo ha sentido.

Más tarde descubrí que la frase está inspirada en algo que escribía Milan Kundera en “La insoportable levedad del ser”:

¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador provisto de una valla segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.

En seguida me encontré pensando en cómo sería, por una vez, permitirme el lujo de ceder a ese impulso, y casi inmediatamente decidí que tenía que averiguarlo por mí mismo. Pues bien, qué mejor manera de hacerlo que a lo grande, poniéndome en un extremo: saltando desde la puerta abierta de un avión a 4000 metros del suelo. Allá que fui.

Os dejo el vídeo que me hicieron, dejando claro que no tuve nada que ver en su grabación, montaje y elección de la música, que no es un fake, y que sí, que el que sale soy yo. Claramente.

¿Y cómo fue? Muy difícil de explicar sin caer en vaguedades. Una salida muy brusca de mi zona de seguridad. Una pérdida instantánea de todas las cosas en las que me apoyo en el día a día. Un vacío mental absoluto. Una especie de asombro vital infinito, como volver a nacer.

Pero explicarlo por escrito requeriría dar muchas vueltas, y no sé si lo tengo tan asimilado todavía. Tengo que concentrarme mucho para evocar las sensaciones, que cambiaban a cada instante. El instante de decidir hacerlo, el instante de reservar el vuelo, el instante de subir a la avioneta, el de abrirse la puerta, el de asomarme al vacío, el de empezar a acelerar en caída libre, el de flotar ingrávido en la enormidad del cielo, el de pender en silencio sobre el paisaje, el de tirar de los mandos del paracaídas y notar la fuerza centrífuga al entrar en barrena, el de poner los pies en el suelo de nuevo… Todos diferentes, desconocidos y únicos. Así que os emplazo a que el que tenga curiosidad, que lo pruebe por sí mismo. Es una experiencia límite que, si no queréis vivir preguntándoos cómo será, merece la pena afrontar al menos una vez en la vida.

Pero la mejor sensación de todas, la que más marca ha dejado en mi vida diaria, es de voluntad y confianza. Me prometí, como único objetivo para 2012, que tomaría la decisión de hacerlo, me dejaría llevar por sus consecuencias y saltaría por encima de mis propios miedos… y he saltado.

Madrid

Madrid

Madrid

1. f. Geom. Aplicado a la superficie peninsular ibérica, dícese del lugar geométrico de todos los puntos interiores más alejados de la línea de cosa.

Pequeñas mejoras en el blog

Minientrada

He añadido un par de mejoras pequeñas pero importantes en cuanto a usabilidad. Ahora la imagen de la cajita a la izquierda se mantiene en su sitio para cualquier tamaño de pantalla y nivel de zoom (¡fiuu!), y además sirve de enlace para ir al inicio, que es algo que varios me veníais sugiriendo y que yo mismo intenté hacer desde el principio.

Por otra parte, he cambiado la imagen de la pestaña que despliega el menú inferior, ya que la flecha anterior se confundía con otra cosa. Alfonso sugería que usara el símbolo “+” pero a mí eso me sugiere la acción “añadir”, así que al final me he decantado por usar tres barras horizontales, de acuerdo con una convención relativamente reciente que va camino de convertirse en estándar. ¿Se entiend mejor ahora que esa pestaña despliega un menú?