¿Molesqué?

Acabo de enterarme de lo que es un Moleskine.

Y claro, tenía que dejar constancia de mi ignorancia.

Llevaba tiempo leyendo que si Moleskine por aquí, Moleskine por allá, y me esperaba un aparatejo de la leche. Algo como un talismán sagrado (tallado a mano en un monasterio tibetano) pero con placas solares integradas, WiFi, microondas, pantalla táctil, y un jardín japonés plegable. Al final, me he acordado de buscarlo y… hay que jod… ¡yo tengo uno de esos! Y ahí aburrido está, en la estantería.

Es increíble cómo han convertido un simple cuadernito en un objeto de culto con el que diseñadores, dibujantes o arquitectos se deleitan y cuyo nombre propio supera al genérico en boca de todos.

Desde luego, el tema de “dónde hago el dibujito o escribo la idea que se me acaba de ocurrir” es interesante. Yo uso cuadernos temáticos, por asignaturas o áreas, pero siempre grandes y de tapas duras. Nunca he llevado un cuadernillo encima para anotar “de todo un poco”. No me parece operativo. Las cosas van quedando anotadas, olvidadas, y al final, no sabes ni lo que contiene cada cuaderno.

¿Dónde tienen el comando “buscar” esos trastos?

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