Europa, ¡tengo frío!

Después de comer, antes de recoger los platos y fregarlos y después de mirar otra vez por la ventana para ver si había subido el viento, me he sentado en el sillón y he cogido un periódico de hace tres semanas. (Me cunden mucho, sí). Curioseando artículos y noticias por leer, he topado con una columnita olvidada, y con un párrafo que no tiene desperdicio:

Europa, y así lo reconocían las conclusiones de la cumbre, quiere limitar el calentamiento del planeta a dos grados centígrados por encima de la temperatura media de la era preindustrial. Semejante propósito exigirá limitar aún más las emisiones de gases contaminantes que lo convenido: entre un 60% y un 80% en el 2050, con respecto a 1990.

Lo he leído tres veces seguidas hasta el primer puntoyseguido. Aquí está sucediendo algo, amigos: algo muy importante. Un periodista, en una noticia relegada a una columna esquelética en un rincón del diario, anuncia tranquilamente que a un grupillo de países le parece que deberíamos dejar de subir la temperatura del clima. ¡Como quien no quiere la cosa!
Por un momento me ha sonado totalmente como si estuvieran hablando de darle o no al botón del aire acondicionado para regular la temperatura del salón de su casa.
“Venga, gente, que empieza a hacer calor, vamos a regular la temperatura del planeta a dos grados por encima, que así estaremos bien”.

Hace unos años, eso hubiera sido pura ciencia-ficción. Ahora, nos parece lo más normal del mundo que el hombre pueda controlar el clima del planeta y pueda comentarlo desde una esquinita de una columnita de un periodiquito. ¡Es normal! ¡Podemos controlar el clima! (Nota: Para mí que lo que va a ser ciencia-ficción, a este paso, no es que dentro de 43 años tengamos una atmósfera poco más caliente, sino que aún tengamos atmósfera, es decir, una esfera respirable envolviendo el planeta.)

Como decía, esa noticia habría sido impensable hace apenas un par de décadas, y menos, si me apuráis. Vamos, que habría sido imposible hasta hace un par de años, que es cuando por fin el calentamiento global pasó a ser lugar común. En realidad, habría sido inconcebible hasta el mes pasado… y hoy mismo, ahora que lo pienso, sigue sin ser más que una utopía. Mañana… mañana, mejor no pensarlo.

¿Que podemos cambiar el clima? Desde luego. Sobraos vamos. Pero de ahí a que podamos regularlo, hay un abismo tan grande que caeremos todos dentro antes de llegar al otro lado. Porque claro, aun en el improbable caso de que todos los países de Europa cumpliesen los objetivos (España, ni soñarlo… ¡antes, nos salimos de la UE!) habrá que pensar que probablemente a Estados Unidos le parezca que el termostato debería fijarse unos cuantos grados más alto, y China, con seguridad, no va a querer ser menos. Y que no se le crucen los cables a toda Latinoamérica… (A los japoneses, aunque son casi una potencia en sí mismos, no los cuento porque son pequeñitos y seguro que ya estarán trabajando en diseñar un aparatejo que se fija en la muñeca, lleva pilas biológicas, cámara fotográfica con zoom 3x, una mascota digital, internet vía satélite, y además ¡nuevo! te salva del cambio climático).

Que no, señores. Que modificar la naturaleza es un juego de niños (pues no he quemado yo hormigas con la lupa, en mis tiempos), pero regularla, lo que se dice regularla, requiere mucha experiencia: por lo menos haberse cargado dos planetas previamente, intentándolo. Y además, déjenme decirles que es completamente estúpido: la naturaleza, hasta donde yo sé, se regula ella solita. Pero no, somos tan soberbios que tenemos que desregularla para luego intentar imponerle nuestras propias ideas. Porque claro… ¡seguro que es más rentable respirar monóxido de carbono! ¡De ese sí que hay para todos! ¿El oxígeno? Pero chico… ¡si ya lo respiraban los romanos! Hay que progresar…

No tenemos ni idea de lo que hacemos. Con todo, debo elogiar la postura de la UE porque estoy de acuerdo en que, si tuviera un termostato al alcance de la mano, no lo pondría a más de dos grados sobre la temperatura de la era preindustrial. Lástima que el único regulador que tenemos, que es el acuerdo-compromiso internacional, requiera tantas contraseñas para ser activado… y la mayoría de ellas estén en manos de unos tarambanas que sólo piensan en irse de fiesta, suban los grados que suban.

Por cierto, Europa, ¿no podríamos darle dos vueltas más al indicador de CO2?

¡Que aquí en el Polo Norte aún hace un frío del carajo!


3 comentarios a “Europa, ¡tengo frío!”

  1. Miss Sinner Says:

    Somos garbanzos de un cocido en una olla a presión. Sólo que en esta olla no hay pesa.

    Lo que me consuela es que sólo nos llevaremos por delante a la Humanidad. Cosas peores ha sufrido la Tierra y aquí la tienes.
    Cuando todo esto llegue al límite, la espicharemos todos y la Naturaleza seguirá su curso, el planeta se regenerará y unas nuevas formas de vida harán su aparición.

    Siempre lo digo, sólo somos un eslabón más de la cadena. Con nosotros (los humanos) no está la perfección. Nuevas especies vendrán detrás.

    Me estoy poniendo apocalíptica XD ¡Pero es que es así!

    Un beso, JT ;-)

    P.D. Sólo me gusta mojarme cuando quiero mojarme XD

  2. JT Says:

    Si, eso lo he pensado yo muchas veces, aunque no acabe de parecerme bien o mal. Lo que sí puede juzgarse es la postura frente a esa evidencia:

    a. Nos vamos al carajo, así que, ¿por qué molestarse?

    b. Nos vamos al carajo, pero sigue valiendo la pena intentar evitarlo. Si bien puede que no limpie el mundo de un plumazo, al menos seguro que nos “limpia” un poco a nosotros mismos. Porque como decía no recuerdo ahora quién, el hombre modifica su entorno no sólo con el pico y la pala, sino con lo que piensa al picar.

    Yo me quedo con la opción b.

    PD: Hmmm, me temo que tu posdata, así descontextualizada, deja demasiado juego a la imaginación :P

  3. Gonzalo Javier Says:

    Hola.

    Soy Gonzalo.
    Les vengo a pedir ayuda para poder difundir lo mas posible mi reflexión sobre el calentamiento global.
    Hasta hace poco la dejaba en blogs que trataran sobre el tema o que estuviesen relacionados al medio ambiente.
    Ahora cree mi propio blog donde por ahora solo he publicado mi reflexión.
    Denle un vistazo a mi blog y si les interesa y les gusta, por favor les pido que me ayuden.
    No se muy bien como se maneja esto de los blogs.

    Aca esta mi dirección de blog:

    http://elgranretodelsiglo.blogspot.com/

    desde ya muchas gracias.

    Un gran saludo.

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