Panorama

La preciosa ciudad amurallada in de nait, hace unos años. La calidad de la foto no es la mejor, pero hay que entender que yo andaba despistado con otras cosas, y juraría que la hice hasta sin trípode.

¡Pulsad sobre la foto para verla completa! No es tan larga ni espectacular como la del amanecer, pero a mí me encanta el juego de luces…

Cocina à la vitesse

Directrices para cualquier receta de cocina de emergencia:

A. Mire el reloj y muérase de hambre al comprobar la hora. Condición indispensable. Si no, no es cocina de emergencia.
B. Busque desesperadamente en todos los armarios, neveras y congeladores de que disponga. Haga inventario, y decida qué combinación resultará más comestible, partiendo de la base de que si las partes son comestibles, el conjunto, cuanto menos, no será tóxico.
C. Mire alrededor, a su espalda y bajo los muebles, hasta que esté seguro de que está solo en la cocina y no existe la posibilidad de ser pillado in fraganti y tener que dar explicaciones.
D. Establezca un orden de ejecución según prioridades y hambre, así como en función del tiempo y herramientas disponibles. A lo largo de una sesión de cocina, una olla puede pasar sucesivamente por tres usos, incluso sin ser limpiada, si se hace en el orden correcto. El mayor nivel de eficacia se alcanza solapando la ejecución de los diferentes platos entre ellos, y a su vez éstos con el propio acto de comer. La mesa se puede poner mientras algo se sofríe, etc.
E. Intente mantener en todo momento un orden euclidiano sobre su cocina. Recoja cubiertos dispersos, pase la bayeta por la encimera… Mientras algo se cuece tranquilamente, siempre hay tiempo de fregar y secar los demás cacharros, que pueden ser necesarios en cualquier momento. El buen activista de Cocineros de Emergencia, cuando se sienta a comer, tiene la cocina hecha un pincel… incluso si aún tiene algo al fuego.
F. No atienda al teléfono ni al timbre, salvo que esté muy seguro de lo que hace, o use un manos libres. Una sola llamada puede producir desfases catastróficos en su ajustado plan de cocina.
G. No “aproveche para” hacer nada que no sea cocinar. SIEMPRE ocurre un despiste que quema la carne, desborda la olla o pega el arroz. Como mucho, puede escuchar música o cantar. Cantar es especialmente beneficioso, la comida sale mejor y provoca un estado de felicidad temporal en el que la come. Y viceversa: no llore cocinando, por Dios, ¡no llore!
H. No abandone la cocina. Es peligroso y además, sencillamente, trae mala suerte. Un plato, como un niño, sale malo si no tiene todo nuestro cariño y atención.
I. Si no se siente capaz de todo lo anterior, tenga siempre a mano (al lado del teléfono) folletos de establecimientos de comida para llevar, comida rápida, telecomida… pero sepa, miserable gusano, que para los seguidores de Cocineros de Emergencia, eso es el último recurso antes de la muerte por inanición (aclaro: el suero intravenoso se admite en principiantes).
J. Tenía que llegar a la J, lo siento. Aprovecho para decir que todo lo anterior es independiente del fenómeno en sí de la cocina de emergencia. Siga o no estos consejos, acabará comiendo algo, o muriendo. Usted verá si lo hace de mala manera, perdiendo su dignidad, o me hace caso y se convierte en un gurú del fast cook is not fast food..

Y ahora, dese el gusto: ¡coma despacio!

Nota técnica: Está experimentalmente probado que, una vez que la nevera está completamente vacía, aún se pueden sobrevivir mucho tiempo con el contenido de los armarios. Una despensa diminuta da para tres días; una grande, para semana y media; un sótano fresco y seco bien lleno, para varias semanas; una cueva con un mamut bien despiezado y frutos secos, para todo el invierno. Y etc. Garantizado. Eso sí, no invite a nadie a comer desde el momento en que pase a la Fase No frigorífica…
Otra nota: Los comentarios precedentes son fruto de la experiencia personal del autor. Ningún animal vivo ha sido maltratado durante su experimentación práctica.

Logotipo e imagen: WSA – II

Otra de diseño. Hace un tiempo os puse la primera propuesta de logotipo e imagen corporativa para el Club WindSurf Área. Durante la misma reunión de la directiva en la que lo presenté, y ante los tibios* comentarios, comencé a garabatear en una hoja… y de ahí surgió la segunda propuesta, la que finalmente se aceptó (por práctica unanimidad) en una Junta General.

Como veis, el logotipo es aún más simple que el anterior, pero da mucho juego en el sentido de que puede ser manipulado de mil formas sin perder su identidad.

Las aplicaciones, por tanto, son ilimitadas, desde una postal digital hasta… bueno, ya iré poniendo algunas más.
Sólo un último montaje, que puse a modo de cierre del PDF de presentación. Es un poco vacilada, pero hay que entenderlo, era joven y estaba orgulloso de mi obra xD

* Al final, he descubierto que la tibieza de los comentarios es un mal inevitable. A la gente, pasado un cierto nivel de “cutrez” aceptable, le da igual el aspecto de las cosas. Sólo con el paso de los meses, cuando han comenzado a ver las transformaciones que provocaba su aplicación, han llegado a implicarse un poco más con el proyecto, e incluso dar muestras de abierta satisfacción, que es el mejor premio al que un diseñador amateur y principiante puede aspirar.

Greenpeace

Hace un año me hice una cuenta en Triodos Bank, y al hacerlo, me regalaron la suscripción a Greenpeace por un año. Bien, vale. Así que comencé a recibir emails y revistas de ellos. Msí, bueno, más o menos interesantes…

[ Hay que aclarar que hasta entonces, Greenpeace y yo habíamos seguido caminos separados, aunque convergentes. Siempre he entendido que personas como los ecologistas son necesarias, pero no me he llegado a identificar con ellos. Sería muy largo explicar por qué. Baste decir que mi actitud hacia la sostenibilidad no pasaba del todo por donde la suya. ]

De pronto, se acaba el plazo, y viene la decisión: ¿Pago la cuota un año más, o renuncio y vuelvo a estar como estaba? Estaba casi dispuesto a hacer lo segundo, cuando de pronto, una revista, un único número, cambió radicalmente mi opinión sobre ellos, mi actitud, y al final, probablemente, mi vida.

Y es que Greenpeace por fin ha hecho algo que venía siendo muy necesario y aún así resulta sorprendente: no bastándoles con denunciar el cambio climático y exigir soluciones, han llegado a estudiar, cuantificar, y aplicar realmente esas soluciones en un estudio que, en lugar de ser un típico panfleto ecologista, es en sí una herramienta para el cambio. Algo que un político podría tomar y desarrollar directamente, sobre una base de certidumbre y esperanza. Una propuesta demostrable, viable, accesible, inmediata e ineludible.

Estoy hablando del Informe Renovables 100%, del que os pongo las conclusiones. En dicho informe se demuestra que es perfectamente viable que españa, antes del 2050, esté funcionando al 100% con energías renovables. Con números, con cifras, con euros, toneladas, con emplazamientos, con estadísticas. Por fin. Algo que no es más de la misma trillada reivindicación,
sino que aporta al que lo lee un conocimiento fundamentado y utilizable.

En dicha revista, además, he acabado de darme cuenta de la extrema calidad de sus campañas de difusión y concienciación. Están demostrando que un buen publicista puede salir del lado oscuro de la fuerza y servir para mucho. Como muestra, una imagen:

Y como más muestra, este enlace.

Por todo lo dicho, desde ahora cuentan con todo mi apoyo. Tanto, que hasta he permitido que un banner verde con palomitas “manche” la impoluta plantilla de mi blog… que ya es xD

A partir de ahora no voy a dejar de daros la vara con el tema. Que lo sepáis.

El hombre que leía periódicos atrasados

No importa su nombre. Era simplemente un hombre que leía.
Al principio, fue curiosidad: leía artículos destacados de diarios de hacía dos días. Es normal, era normal. Pero poco a poco, sin proponérselo, comenzó a leer también las noticias, la cartelera, los deportes, todo, en diarios cada vez más viejos. Quizás el miedo al futuro lo empujaba. Quizás prefería leer una noticia habiendo ya oído comentar el desenlace, leer la cartelera llena de películas ya conocidas, saber ya el resultado de los partidos al verlos anunciados.
Con el tiempo llegó a leer únicamente periódicos atrasados. Nunca actuales. Y los leía una y otra vez, cada vez más adentro, y más atrás. Un día, un día cualquiera de cualquier año, las preguntas cesaron, el mundo se convirtió para él en un cúmulo de desenlaces y respuestas. Sin él saberlo, su vida dejó de tener sentido.

˚˚˚˚˚˚

Dos meses más tarde el hombre que leía periódicos atrasados tomó en sus manos el correspondiente a aquel día inadvertido. Leyó sistemáticamente, letra a letra, cosas futuras que ya habían acontecido, y al llegar a la necrología deletreó, con labios temblorosos, su propio nombre escrito sobre el símbolo de la cruz.
˚˚˚˚˚˚

Cuando dos días después la policía entró en la vieja casa de campo, el cuerpo llevaba ocho semanas recostado sobre un periódico amarillento.