Cuentacuentos Tres

Le temblaban las manos cuando tuvo que elegir, pero la decisión era inevitable, y temblar no cambiaba las cosas. Ni siquiera las empeoraba, que ya habría sido algo. Hiciera lo que hiciera, había llegado demasiado lejos. O demasiado cerca. Demasiado.

Tenía que elegir entre una sola opción inadmisible, y nada se interponía ante su decisión. Miró el paisaje alrededor, hacia la lejanía, como esperando que alguien viniese y la retuviese, impidiéndole actuar en cualquier sentido. Algo que borrase su voluntad de un plumazo, o la fulminase, o pusiese un mar de por medio. Una dificultad. Por pequeñita, por insignificante que fuera. Un tropiezo, apenas, sólo eso…

Nadie lo entendería cuando aquello pasase a la historia. Todos pensarían que fue sin querer, o sin pensar, o bien por fuerza. Ninguno llegaría a imaginar siquiera la implacable libertad que en ese momento estremecía sus músculos, la abrumadora conciencia que la dejaba casi sin respiración.

No vio acercarse a la serpiente entre las hojas, y cuando algo parecido a un susurro hizo que levantara la cabeza, ya era tarde. La decisión bajaba por el aire a su encuentro, demasiado veloz para la duda. O para la negación. Una vez más, demasiado.

Sencillamente, la cogió al vuelo y la mordió.

10 pensamientos en “Cuentacuentos Tres

  1. Carabiru, 24 julio 2007:

    :O
    Estoy todavía así… boquiabierta…
    Mmmmmm

    Me gusta como lo has redactado, así metiendo la incertidumbre en el cuerpo, y me quedo con un par de preguntas…

    ¿Mordió a la serpiente? mmmmmm ¿era un águila? mmmmmmm

  2. Carabiru, 24 julio 2007:

    Yujuuuuuuuuuuu unos minutos despues lo he repillado!!!!
    Jajajajaja, para no estropear la intriga diré que tiene algo que ver con una fruta!

    Aunque conste que debería haber mordido a la serpiente!

  3. MAR, 24 julio 2007:

    La libertad es lo que tiene… las dichosas consecuencias

  4. Oski, 24 julio 2007:

    Y quizás esa fue una decisión acertada o quizás no pero ¿quién tiene el derecho de juzgar las acciones o decisiones del resto de seres vivos?

    Encuentro varias metáforas en tu texto. Me gusta porque me ha dejado pensando.

    Un abrazo

  5. Klover, 25 julio 2007:

    Menos mal que me he leido el comentario de Cariburu…que sino me quedo igual. Interesante relato.

    Hasta otra!

  6. ___________________, 26 julio 2007:

    ¡Eligió libertad! Aunque ella quizás no lo supiera, aunque el mordisco parezca culpa de la serpiente, fue suya, y bienvenida sea.

    Otra vez un cuento corto pero muy intenso.

    Un saludo,

    Pedro.

  7. Alva, 27 julio 2007:

    joder, no lo pillaba, si no llega a ser por carabiru me quedo como las vacas al tren. Asi —> O_O

  8. Asiria, 28 julio 2007:

    Y bien mordida que está!
    Liberó a la imperfección de su prisión, a la libertad de su dorada esclavitud, al miedo, a la duda, a la tentación, mordió al orden establecido y entonces se convirtió en humana.
    Genial relato y la forma de redactarlo. Breve, como debió ser aquel instante.
    Un abrazo

  9. El Responsable, 1 agosto 2007:

    Y cuanto dio que hablar ese mísero momento.

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