Cuentacuentos Once
Se truncó la noche en áspera y feliz, en oscura y con destellos (yo creo que por las farolas). La esquina de la estrecha rue con el bulevar pareció estremecerse en un remolino impresionista (ella cree que por el viento). Pasó un carro con su crepitar de cascos, se arremolinó la nieve, y entonces (yo creo que por un adoquín mal colocado), me encontré mirando al fondo oscuro del cielo de París (ella cree que resbalé). Se cruzaron nuestras calles (yo creo que por casualidad, ella cree que por destino). Se desheló todo de pronto con una mirada atenta, con una mano enguantada y una pregunta cortés, y ella y yo, ahora… (creemos).
Recordando un viejo relato al que tengo mucho cariño, publicado en TodoArquitectura.com como parte de El sueño de un Arquitecto. Fue mi primera incursión en la literatura histórica, la primera vez que descubrí que para escribir sobre algo con verosimilitud, tienes que conocerlo, y para eso hay que investigar…
Este relato forma parte de la iniciativa de ElCuentacuentos.com.

20 de Enero de 2008 a las 7:27 pm
Muy muy muy muy bueno!!!
Yo no sé por qué me sorprendo la verdad!!!
Me encanta.
20 de Enero de 2008 a las 10:32 pm
Guauuu!! genial genial genial!!
Volveré a leerte…
Un beso!
20 de Enero de 2008 a las 11:06 pm
Qué tiempos… ya han pasado casi cuatro años.
Un fuerte abrazo.
Pica
20 de Enero de 2008 a las 11:13 pm
dos “creencias” que al final llevan a la misma. ¿Para que más?
con esto es suficiente :)
1 besazo
20 de Enero de 2008 a las 11:26 pm
Por cierto tu viejo relato me ha parecido enriquecedor.
:)
21 de Enero de 2008 a las 3:47 am
Pues tenía que ser el sueño de un arquitecto porque está fenomenalmente construido donde todo parece encajar a la perfección.Los paréntesis como arbotantes que sostienen un gran relato,un instante parisino.
Chapeau!
21 de Enero de 2008 a las 3:47 am
Pues tengo que decir lo mismo que mis compañeros de que es buenísimo, cortito pero intenso y yo creo que fue el destino el que hizo ese encuentro genial.
Un abrazo.
21 de Enero de 2008 a las 5:23 pm
:_)
mientras lo leía estaba pensando:
como me recuerda a nuestra historia…
gracias J ;)
:*
22 de Enero de 2008 a las 3:48 am
Muy, pero que muy bueno. Y ese “creemos” final, el broche de oro perfecto!
Y me has dejado sin palabras (son lo que yo soy…) :P
¿Otro CHAPEAU? Ummmm… va a ser que sí!
Un besote muy gordo!!
22 de Enero de 2008 a las 5:39 am
Lo he releido y he ido a la antigua entrada y aquí me tienes sin palabras, porque sólo puedo decirte que es precioso, maravilloso y estupendo.
Besiños.
22 de Enero de 2008 a las 5:25 pm
Vaya, me alegro de que os haya gustado, cuentacuentos y cuentacuentas :D
Corriendo voy a leer los vuestros, que ayer no tuve tiempo.
Un saludo especial a Edu y a Bea, curator y coautora, respectivamente, del relato enlazado.
¡Una alegría veros aparecer por aquí, como convocados por esos recuerdos!
¡Salu/)os a todos!
22 de Enero de 2008 a las 8:09 pm
Genial como has usado la frase! Muy muy bueno ;)
22 de Enero de 2008 a las 8:12 pm
Antes de nada, muchas gracias por leerme y comentarme, porque todos las opiniones, para aprender, son bienvenidas ^^
También me ha gustado mucho tu cuento, creo que aprovechas mucho mejor que yo la frase jeje
Espero poder pasarme más a menudo por aquí!
Nos leemos!
22 de Enero de 2008 a las 8:37 pm
creo que le has aprovechado la frase de esta semana mejor que todos nosotros juntos…^^ el resultado es mágico y muy poético.
vamos, que me ha encantado!
un beso.
24 de Enero de 2008 a las 11:29 am
Muy bueno, con un uso de los paréntesis excelente. Ese creemos que une a los dos protagonistas (con un parentesis claro) es simplemente ¡genial!
Un saludo,
Pedro.