Receta sencilla para dos
Una miríada de palabras comunes sin usar, silenciadas.
Un roce, maduro y tierno.
Un poco de sal de sudor o lágrimas.
Un fragmento cristalino de sonrisa.
Dos tacitas de té llenas de alma líquida, tibia.
Cocer a fuego lento durante unas breves eternidades y a continuación quemar en un único e interminable instante.
Dejar reposar a la luz de una estrella fugaz.
Rescatado de un comentario en un viejo tema de un remoto foro…

15 de Abril de 2008 a las 7:48 pm
:)
De este no me acuerdo, quizá yo aún no estaba, pero de uno de cocina para dos sí, :P
Bicos!
Por cierto, qué manejo del lenguaje poético y las antítesis.
15 de Abril de 2008 a las 8:39 pm
Sí estabas, sí :P
15 de Abril de 2008 a las 9:43 pm
Oh! pues sí estaba!
:P anda que no haber puesto el arranque del tema!
Si era/es precioso!!!!!
19 de Julio de 2008 a las 2:29 pm
Precioso. Bucearé en tu oceano si me lo permites…
Me encantó.
un abrazo
19 de Julio de 2008 a las 3:42 pm
Gracias, amig@ mi@, me alegro de que te guste.
Y bienvenida, la cajita está abierta para el que quiera…
25 de Enero de 2012 a las 3:22 pm
guay verte en poesía con aliño cariburesco!!!
29 de Enero de 2012 a las 9:45 pm
;)
La verdad es que no suelo publicar nada de poesía, la sigo sintiendo como algo demasiado personal. Pero por alguna razón, hice una excepción con esta.