Tres es dos por cuatro

Curioseando en mis propios archivos he encontrado esta foto y de pronto me ha venido el sabor de aquel momento, no recuerdo ya en qué lugar del calendario. La tarde estaba temprana, y hacía viento. Demasiado viento para que el sonido se escuchara bien, pero eso daba igual. Simplemente nos apetecía tocar en el parque, en algún rincón que pudiéramos llamar nuestro por un rato. O hacer nuestro a base de puro sonido. Sin partituras. Una base sólida y armónica de chelo y guitarra, y algo de divagación violinística por encima, lo que saliera.

Para mí esa imagen lleva atados los sonidos, irrepetibles por lo improvisados. Pero, además, hay una grabación. FC dejó su grabadora en el césped, oportunamente encendida. Sobre el canto de los pájaros, se oye claramente la guitarra, más intensamente el chelo, y más flojito, como arañado desde lejos, el violín. Es de mala calidad -en cierto modo, casi borrosa, como la foto… muy apropiada para un recuerdo- y la música no es tampoco una maravilla, pero si la encuentro…

Editado: Aquí está la grabación. No la juzguéis por su calidad, o será invariablemente condenada. Sólo dejaos llevar un rato, evocad el momento, imaginad que estáis ahí tocando ;)

Tres es dos por cuatro – VT,FC,JT

De izquierda a derecha, en la foto: VT, JT y FC.

Una vez más, La Cajita

Tarde o temprano tenía que ocurrir. Te pones, y claro, pasa lo que pasa: las últimas asignaturas de la carrera, esas que nunca quisiste tener que aprobar, caen una tras otra, zas, zas, zas. Sin piedad, aunque con dudas. Sin segundas oportunidades. Y con mucha suerte. Y de pronto, descubro que he logrado mi objetivo, pero que más allá de él tampoco parece existir el tiempo libre. Parece que estos últimos años me he ido haciendo experto dos cosas:

a) Generar ideas a un ritmo imparable. Todo tipo de ideas, en todos los campos de la realidad, a todas horas y de todas las calidades.
b) Comenzar proyectos, muchos proyectos. Apuntarme a algunos que otros comenzaron. Hacerme activista de causas propias y ajenas. En fin, meterme en todo.

De modo que me las apaño para estar siempre con diez cosas en mente y otras tantas entre manos. A cada día que pasa, algo más en lista de espera, y una pila de ideas en la libreta. Pero bueno, eso es ya es otra historia, sigo a lo que iba:

Vuelvo a tomar las riendas de La Cajita, esta vez con objetivo cercano de darle un empujón y ver si logro convertirla en algo un poco más potente, con más posibilidades, que me sirva de escaparate personal y profesional a la red de redes. Ambicioso (no mucho) pero realista (tampoco demasiado).

En estos últimos meses he ido dando pequeños pasitos en esa dirección. Hay un dominio www.la-cajita.es, con su correspondiente espacio web, ya en funcionamiento pero de momento redirigido hacia aquí. Hay una web a medio programar, que hará de rostro para el cuerpo que de momento seguirá siendo el blog. Sobre pasar de Blogger a WordPress, hay unas cuantas horas de lectura, de tanteo, incluso de experimentación directa con las manos en la masa. Muchas ganas, y también mucha pereza / poco tiempo. Hay pensamientos sobre promoción, posicionamiento y línea garabato editorial. Y por haber, hay hasta una primera y semihumorística incursión en el merchandising:

Y con esto, doy por inaugurada la segunda temporada de La Cajita 1.0, rumbo a la versión 2.0. Lo que no quiere decir (y lo siento por mis miles de fans) que de pronto me vaya a poner a publicar cosas a mansalva. Sólo que igual es posible que exista mayor probabilidad de…