El carsharing como alternativa al coche privado: comparativa de servicios en Madrid

Hace unos meses me quedé definitivamente sin coche. Desde que me mudé a Madrid apenas he tenido necesidad de usarlo, así que no lo estoy echando nada en falta, especialmente los gastos, el aparcamiento y otras cargas como las averías y el mantenimiento.

Sin embargo, por mucho que por lo general me mueva bien con transporte público y mi fiel bicicleta plegable, hay ocasiones en las que me vendría bien un coche: cuando tengo que ir a un sitio difícilmente accesible de otra manera, llevar una carga importante, o… bueno, de momento esas dos. Como ya comentaba en el dilema de la movilidad, intento usar siempre el “menor” vehículo posible para trasladarme, sin descartar para nada el coche cuando se hace realmente necesario. Y para esas pocas ocasiones creo que no merece la pena (ni es sostenible como comportamiento generalizado) mantener uno propio así que lo más razonable es alquilarlo puntualmente, o tener acceso a uno compartido.

¿Compartido, con quién? Aunque se puede hacer perfectamente entre personas, por ejemplo con un vecino, requiere un cuidado, un respeto y una coordinación extremos. Estuve compartiendo coche durante años y sé que las cosas se pueden complicar con la diferencia de uso, el desgaste, las reparaciones, los horarios, la limpieza y el mantenimiento… casi todo es susceptible de provocar conflicto si no se está muy atento.

Carsharing diagram illustration by Jorge Toledo

Pues bien, ahí es donde entra el carsharing. El concepto es sencillo: Una empresa, cooperativa o comunidad mantiene una flota de coches, haciéndose cargo de su mantenimiento y coordinación, y el usuario paga una cuota (fija y/o por horas y/o por kilómetros) por usarlo. De ese modo, se optimizan muchos procesos, se reduce el impacto medioambiental con el menor consumo de energía y recursos, y se recortan los gastos para cada usuario. Una situación win-win-win.

Pero, a la hora de la verdad y comparándolo con tener un coche propio o con alquilarlo esporádicamente, ¿sale a cuenta el carsharing? Sigue leyendo