Cuentacuentos Doce

Me he tragado una canción. Estoy convencido de que así lograré absorber en mí la música, y al final, hablar cantando. Con una canción en mí, no habrá texto que no pueda corear ni palabra que no reverbere. Voy a inundar la vida de canciones, voy a cantar en los juicios y en el mercado, en el dentista o en los entierros. Ya comienza a hacer efecto. Ya lo noto… pero esperad, es muy curioso, creo que me han empezado a faltar los tonos de pronto ya no existen melodias con las que matizar lo que cuento no hay inflexion posible en el mensaje no hay significado entre lineas ni bajo ellas ni a los lados porque ya no hay graves ni agudos y encima no para ahí la cosa que tambien se me esta diluyendo el ritmo hasta el pun to en que i gua la das ne gras y blan cas en for za do mes ti za je a ho ra to do el len gua je es gris las pa la bras se con fun den pier den su i den ti dad su je rar quí a dios mi o y su va lor y pa re ce que a un no tie ne su fi cien te y de pron to la in ten si dad del so ni do la pro pia vi bra cion so no ra se des va ne ce no hay re so nan cia ca paz de ha cer lle gar la pa la bra mas a lla de mis la bios y fi nal men te in clu so e so ha de ja do de im por tar cuan do has ta las con so nan tes han co men za do a de sa pa re cer que dan do so lo ai re ex pi ra do ya sin fuer zas pa ra se guir y ni si quie ra pa ra vo mi tar es ta can cion que se ha lle va do los so ni

4 comentarios

Carabiru 25 abril 2008 Contestar

Vaya idea más buena!!

:)

JT 25 abril 2008 Contestar

Totalmente experimental ;)

eMe 30 abril 2008 Contestar

Joder! que creatividad! que innovador! qué… mago.

JT 8 mayo 2008 Contestar

Mi auténtica intención era grabar este relato, por eso lo pospuse hasta el punto de que publiqué antes el Cuentacuentos Trece.

Pero el micrófono me miró con una cara como así ¬¬ y decidí dejarlo en paz.

Otra vez será.

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