¿Y si no, qué?

Últimamente estoy leyendo mucho (¡demasiado!) sobre emprendizaje, innovación, creatividad, actitud 2.0 y en fin, todas esas cosas que hoy día andan tan de la mano. Todo suena arrebatadoramente interesante, y me siento identificado con muchas de las posturas, técnicas, filosofías y tendencias que he ido descubriendo, pero… llega un momento en el que te paras, medio alelado tras una avalancha de enlaces o twitts apabullantes, o de textos como este…

Linchpin manifesto

… y dan ganas de salir corriendo al desierto más cercano. Porque si tengo que ser a la vez proactivo, rompedor, desestructurado, eficiente, móvil, imprescindible, asertivo, enérgico, ágil, innovador, tenaz, smart, incansable,  sorprendente, metódico, visionario, hiperconectado, abierto, y por tanto dedicarme a romper moldes, surfear la cresta de la ola, adelantarme a la situación, poner en duda las bases, redefinir e innovar ya mientras desayuno y dejar al resto del mundo sin respiración… francamente, no sé si me va a dar tiempo para ser humano.

Uno acaba sintiendo una especie de exigencia de brillantez que no ayuda nada a vivir bien. Si el renacimiento trajo la (discutible) idea de que la genialidad era cosa de cada individuo, últimamente parecen hacernos creer por todos lados que la innovación hay que beberla y sudarla cada día como el agua, casi sin darnos cuenta y a litros. ¿Dónde queda el conocimiento tranquilo y el buen hacer del artesano? ¿Y qué si quiero ser un tipo sencillo por un rato? ¿Es realmente tan peligroso quedarse parado? ¿Y si un día me levanto poco creativo, y decido trabajar en algo más monótono o menos arriesgado? ¿No vale? ¿Y si renuncio a intentar cambiar el mundo por una semana, o un año, para vivir una experiencia vital de otro tipo y seguir construyéndome como persona?

Cito una frase del artículo de donde saqué la imagen de arriba, pero cambiando el énfasis a otra palabra:

¡La SOBREDOSIS de inspiración y motivación que todos necesitamos de vez en cuando!

Sí, sobredosis. Y lo de que la necesitemos, pues es posible, pero muy de vez en cuando, como catalizador pero no como combustible. Yo ya tengo mi moraleja personal: empápate de todo eso, pero ten a mano una toalla para secarte. Lee y aprende lo que quieras, pero cuidado con los empachos vitales, o acabarás deseando convertirte en un anacoreta para compensar.

Ni tanto ni tan poco; el equilibrio, el camino del medio, sigue siendo mi vía preferida. Y hablando de equilibrio: leer The Laws of Simplicity o Zen Habits resulta que no compensa la sobredosis de complejidad de lo demás. Incluso simplificar es complejo hoy día, y más si se hace como imposición teórica, de modo que la única solución real es ponerse a hacer otras cosas, y dejar la teoría para ratos sueltos. Nada nuevo, por otra parte, pero tenía que decirlo.

¿Coincidencia?

Hay cosas que están en el aire, y en tal concentración que comienzan a condensar por todos lados a la vez, dando lugar a proyectos aparentemente inconexos pero que acaban hablando de las mismas cosas. Para muestra, ahí va un parecido razonable:

Espacio Creativo Independiente de Córdoba:

Dibujo ECI Córdoba

Promotorium, del que en breve espero publicar algo más por aquí:

Es fantástico. Encuentros así, unidos a muchos otros razonamientos y varias conversaciones sueltas, me hacen pensar que puede que haya llegado el momento de “extraer” de mi PFC la parte relacionada con la creación de espacios de trabajo, y encontrarle un lugar por derecho propio en la realidad. Más reflexiones en breve…

Cambio de estado

Hay sólidos que pasan a ser líquidos, e incluso sólidos que pasan directamente a ser un gas. Hay solteros que pasan a estar casados, y casados que pasan a estar solteros. Hay orugas que en un momento dado ya no son orugas y son crisálidas, y poco después tampoco  son crisálidas sino mariposas. Hay gente que está en California un día, y al siguiente está en Arizona. ¿Y qué tienen en común todos esos casos? Que suponen un cambio de estado.

Como también lo supone, en mi caso, dejar de ser estudiante de arquitectura y pasar a ser arquitecto.

[ Dejo un hueco para que imaginéis que estamos en un espacio bastante mayor de 17 m y con paramentos poco fonoabsorbentes, y así podáis oír el eco de esas palabras resonar  grandiosamente en la penumbra ]

arquitecto

quitecto

ecto

to

o

[ Ahhh… qué maravilla. Francamente: me metí a arquitecto por lo bien que sonaba, y miradme, miradme… bueno, ya está bien de ñoñeces ]

Y ahora que me he quedado a gusto, dejadme que matice algunas cosas: en realidad quería decir que he pasado de ser estudiante de arquitectura (dedicado y mantenido) a convertirme en una cosa indefinida, un “aprendiz de todo lo demás” con permiso para convertirse en arquitecto si se lo propone y se lo curra. Porque ni el hábito hace al monje ni el título al profesional, refranísticamente hablando. (Y no hay tal que por quién no venga, que quien a windsurfer se arrima, poca sombra le cobija, pero eso es irse por las ramas.) Así que nada, ahora ya, sin remedio, toca intentar vivir todos los  sueños que he ido acumulando durante estos años de daydreaming. Digo yo. Al menos algunos de ellos para, lennonísticamente hablando, mantenerme ocupado haciendo otros planes mientras me sucede eso que llaman la vida.

PD: Anda, resulta que hasta echaba de menos bloguear :D

Village people

Village people

El vivero de iniciativas tiene unos usuarios que son un encanto. Mírenlos qué majos, todos ahí posando tan tenues, dejando que sus cacharros hablen por ellos. El arquitecto-escenógrafo, el técnico-validador, el técnico-instalador, el asistente de diseño colectivo y por supuesto los usuarios que lo son todo a la vez: instaladores-diseñadores-promotores… Igual otro día os los presento uno a uno, son gente interesante. Y dicho esto, sigo dibujando, que tengo que darles cobijo.

La noticia positiva

A veces me preguntan cómo es que vivo sin escuchar las noticias, sin ver el telediario, sin leer los periódicos. Con un “¿Pero tú en qué mundo vives?” casi me acusan de falta de compromiso para con lo que ellos llaman realidad. Mi respuesta siempre es la misma: “Vivo en un mundo idéntico al tuyo, pero con un futuro muy diferente”.

Hay un dicho en muchos deportes, sobre todo en aquellos en los que se hacen maniobras, que dice: irás hacia donde mires. Este mismo dicho, muy poco modificado y simplemente aplicando la lógica, serviría para decir: mira hacia donde quieras ir.  Estoy convencido de que para lograr un mundo mejor hay que visualizarlo, imaginarlo como paso previo a ir hacia él. Y las noticias no son la excepción: cada día es más necesario que se habiliten canales de comunicación donde puedan circular todas esas cosas buenas que estamos deseando oír. Programas de radio, editoriales, canales de TV o medios digitales de cualquier tipo; medios que cuenten todo lo bueno que se está haciendo para que podamos saber de su existencia, y elegirlo entre todo lo demás.

Porque al final se trata de elegir. Es imposible atender a toda la información disponible simultáneamente. Escuchar el telediario y leer el periódico implica renunciar a emplear ese tiempo atendiendo a otro tipo de medio seleccionado con más adecuación a mí mismo como receptor. Y la diferencia entre uno y otro caso es que alguien seleccione la información por mí, o que la seleccione yo mismo en función de las fuentes en las que confíe, en función de mi forma de ver la vida o sencillamente de lo que realmente quiero saber de este mundo.

Cuando digo esto me responden que no puedo vivir ignorando todo lo que hay de negativo por ahí, o de otro modo las injusticias −por ejemplo− nunca serían conocidas, ni solucionadas. Parte de verdad hay ahí, pero el caso es que nada justifica lo contrario, es decir, vivir ignorando las cosas positivas. Y precisamente ésas han sido demasiado descuidadas desde la aparición de los medios de comunicación masiva.

Internet, con la capacidad que tiene de crear innumerables canales distintos en respuesta a la iniciativa personal, es una herramienta fantástica para la selección de la información que queremos que nos llegue, y como muestra os traigo un par de proyectos que destilan positividad, en la línea del ya citado ecopop:

SomethingGood, literalmente “algo bueno”, de la mano de la joven emprendedora Annie Wadhams. Es una recién nacida web que se dedica a publicar noticias positivas de cualquier tipo y procedencia. Desde una iniciativa artística dedicada a producir un cambio social en un entorno conflictivo, hasta una panadería cuyos ingredientes proceden de una bien montada red local de granjas ecológicas. Llevaba tanto tiempo imaginando que debía existir una web así que escribí a la autora dándole todas las ideas que tenía en la cabeza al respecto, y por lo que sé, algunas están en vías de hacerse realidad. Espero que SomethingGood crezca y se multiplique por todas partes.

Otra mención es para AYLrenovables, un proyecto de mi amigo  Jose Enrique Saiz cuyo desarrollo llevo siguiendo desde hace un tiempo. Más específico (y por tanto más exhaustivo y operativo) que el anterior, éste trata de dar voz en la red, de una forma contemporánea, participativa y abierta, a las energías renovables. Un concepto sencillo y útil que lleva detrás mucho trabajo para convertirlo en uno de esos sitios dignos ser una sección más del periódico personalizado de cualquiera de nosotros. ¡Directo al Google Reader!

Y un ejemplo más, este en la línea del primero y destacable por su sencillez de planteamientos, es Our Future is TBD, un breve boletín que cada semana te envía, en sus propias palabras “una idea capaz de sacudir el mundo y una acción colectiva para mejorar nuestro futuro”, porque el futuro, dicen, es TBD, To Be Determined, aún por determinar.

Es una lástima no conocer más proyectos en nuestro idioma, pero creo que esto no es más que la primera ola de una serie que llegará y erosionará poco a poco la inercia del pesimismo, del conformismo y de la pasividad. Os animo a buscar en todos los medios, físicos o culturales, analógicos o digitales, este tipo de iniciativas y crearos vuestra propia infosfera alrededor, para que cuando os pregunten “¿Pero tú en qué mundo vives?” les podáis contestar: “A las puertas de ese mundo mejor en el que quiero vivir”.

Pensamiento de diseño

Como otras veces, he aprovechado el viaje en tren para leer un artículo que tenía pendiente, titulado “Pensamiento de Diseño y la Gestión de la Innovación” y el texto en sí ha resultado ser tan interesante que bien merece una entradita. Si estáis al corriente de las nuevas tendencias culturales de la llamada sociedad-red seguramente hayáis oído hablar del pensamiento de diseño (design thinking). Si todavía no tenéis muy claro de qué va eso, os recomiendo visitar esta recopilación y leer todo lo que podáis, en concreto el primer artículo, que para mí ha resultado esclarecedor e inspirador a partes iguales. Es una buena introducción al concepto y aunque es largo, está cuajado de reflexiones directamente aplicables a la profesión del arquitecto, que en muchos puntos converge con la del diseñador. Sobre todo si ya os interesó su reformulación en clave 2.0 que dejé caer por aquí hace un par de meses (y que por cierto tocó portada en Soitu.es para mi sorpresa y contento). En fin, que os recomiendo encarecidamente la lectura relajada, crítica e imaginativa de ese texto, especialmente como arquitectos que (algunos) sois. Por mi parte, incorporo lo leído a mi bagaje ideológico desde ya.

La fotografía viva

Hace tiempo comentaba la paradoja de los renders y fotomontajes llenos de gente y las fotos completamente vacías.  He aquí un ejemplo que evita, de una forma extremadamente sencilla y efectiva, caer en lo segundo:

El vídeo, a poco que os fijéis, resulta ser una sucesión de imágenes estáticas del edificio, pero con la gente dentro, moviéndose, interactuando. Une la elegancia de la fotografía con la vida del vídeo. Me gusta.

Búsqueda gráfica de imágenes

Hago esta entrada relámpago para publicar dos descubrimientos recientes en cuanto a la forma de buscar imágenes por la web, los cuales me han parecido un avance importantísimo  que quiero compartir con mis amigos diseñadores, arquitectos, ilustradores y demás gente pintoresca.

El primero es Chromatic Search. Esta aplicación web es tan potente y sencilla como su nombre indica: encuentra imágenes con el matiz, brillo y saturación que elijas, y además en el porcentaje que prefieras. Y no con un solo color: ¡con todos los que quieras! Esto se puede combinar con una búsqueda tradicional por palabras clave, con lo cual buscar —por ejemplo— una foto de un coche amarillo, pero justo de ese tono de amarillo que buscas, es realmente sencillo. Luego te permite buscar imágenes con los mismos tonos que una cualquiera, y variar, de nuevo el porcentaje de presencia de cada color. Maravilloso.

Chromatic Search

¿Se puede pedir más?

Sí, bueno, ya puestos… que además nos deje buscar según la forma dentro de la imagen. Y eso es lo que hace Retrievr, una aplicación web donde “pintas” la forma y el color deseados en un pequeño cuadro a la izquierda, y automáticamente aparecen imágenes que responden aproximadamente  a ese esquema. La precisión no es tan espectacular como con Chromatic Search, pero promete. Y eso no es todo, para regocijo de un servidor y seguro que de alguien más: permite buscar mediante comparación con una imagen, de modo que podemos averiguar en base a qué foto se hizo un dibujo, buscar el origen de una imagen que tenemos guardada o incluso comprobar cuántas copias de una foto nuestra hay por la red. Las aplicaciones las dejo a vuestra imaginación.

Retrievr

Por cierto, sé que no es exactamente lo mismo, pero la última versión de Cooliris, el mejor complemento de búsqueda de imágenes —y vídeos— para Firefox, ya funciona en Linux y además permite navegar por los archivos de tu disco duro. Para los que no lo conozcáis, deciros que sus efectos 3D no son pura estética, sino que permiten “pasar” las imagenes de forma muy rápida, de cerca o de lejos para poder filtrarlas visualmente de forma más rápida, intuitiva y eficiente. Una pasada.

Sistemas de compatibilización de software

La serie A+OS, que publico en colaboración con Ecosistema Urbano, sigue creciendo. Esta última entrega se llama Sistemas de compatibilización de software como ayuda a la transición (me he pasado con el título, lo sé), y explica diferentes formas de tener en un mismo equipo aplicaciones diseñadas para distintos sistemas operativos.

Alchemy: la tormenta gráfica

El perfeccionismo es una de las mayores barreras para la creatividad. El miedo al error se convierte en un freno, se depende de la goma de borrar hasta el exceso, y se acaba perdiendo toda posibilidad de realimentación desde el dibujo. Nunca hay sorpresas, no surge nada nuevo de forma espontánea, y se puede acabar cayendo en una poco deseable rigidez gráfica. Al final uno comprende que lo mejor es no corregir tanto los dibujos: se dejan de lado y se vuelven a hacer. De ese modo se van acumulando versiones, opciones, aciertos parciales, borrones y efectos inesperados. Del mismo modo en que en un brainstorm se “tiran” muchas ideas para producir algunas buenas, uno aprende a “tirar” dibujos, bocetos, ilustraciones.

Luego llega la herramienta digital: el comando deshacer, los de edición, las capas y los objetos vectoriales editables hacen las cosas fáciles: ya podemos controlar del dibujo al 100%. Puede parecer que en el ámbito digital producir sin control y descartar es más sencillo, pero las enormes capacidades de edición/corrección disponibles en cualquier programa pueden llevar de nuevo al perfeccionismo esclerotizante. Uno comienza haciendo bocetos, y antes de darse cuenta, ya está puliendo una única imagen en todos sus detalles.

Sin embargo, inesperadamente, he encontrado por fin un programa donde prácticamente no se puede hacer eso:

Si tuviera que definir Alchemy, diría que es un software de brainstorming gráfico. Más que una herramienta de dibujo, es un generador de formas interactivo, un catalizador de posibilidades gráficas. Es deliberadamente impredecible; sólo podemos controlar algunos factores en el proceso de creación, nunca el resultado final. Como dicen sus creadores: Sin deshacer, sin selección, sin edición. En lugar de eso, la interacción se centra en la obtención de un gran número de formas buenas, malas, extrañas o hermosas. Para que veáis si no es perversamente eficaz en esto, se puede incluso programar el borrado automático del lienzo para forzar al usuario una y otra vez a refrescar el proceso.

Aunque se trata de una herramienta vectorial (el resultado se puede guardar en PDF), se usa más como un lienzo digital, con el trazado intuitivo y directo de la pintura en ráster. En una interfaz mínima incluye varios modos de trazado diferentes que pueden ser controlados mediante la combinación de modificadores en tiempo real como la simetría automática, la aleatorización, el dibujo a ciegas, e incluso por captura de color en tiempo real a través de una webcam o el control mediante el sonido, literalmente gritándole al trazo para que se haga más grueso, por ejemplo.

…Y si con esta vaga descripción no habéis salido corriendo a probarlo, cierro el blog xD

Alchemy es modular, open source y multiplataforma. Puede instalarse sin receta médica. Posología: En caso de aburrimiento grave o anquilosamiento creativo extremo, usar de forma intensiva y descontrolada hasta que aparezcan los primeros síntomas de creatividad o de cansancio. Para fortalecer la capacidad creativa, puede usarse regularmente varias veces al día, antes de las ilustraciones o de forma aislada. Instálelo previamente en cualquier caso y en caso de duda consulte con su informático.  Efectos secundarios: Si se padece perfeccionismo crónico,  puede aparecer una torturadora sensación de liberación forzosa, que desaparecerá con el uso continuado. 

El arquitecto y el software libre: estado de la cuestión

Hace unos días salió publicado el segundo artículo de la serie A+OS (arquitectura y open source), en la que estoy participando con Ecosistema Urbano. Esta vez el objetivo era dar una idea de la situación actual del open source respecto de la profesión del arquitecto, tratando de responder a la pregunta: ¿Puede un estudio de arquitectura aterrizar de pronto en un sistema 100% libre? A los que os interese el tema os invito a pasaros por allí y dejar vuestras impresiones.

Podéis ver todos los artículos de la serie en este enlace:A+OS

Propuestas para una arquitectura 2.0

A raíz de tanta cr!s!s, tanto Lío de Bolonia y tanto vaticinio de muerte a la profesión del arquitecto (que me recuerda a la típica duda de ¿desaparecerán los libros algún día?), me he decidido por fin a publicar un artículo que tenía en caché desde hace tiempo. Así añado mi leña al debate que se está montando en diferentes ambientes, desde el polémico congreso de arquitectos en Valencia, hasta la gran dispersión de artículos al respecto por la red. Ante preguntas como “¿Desaparecerá la arquitectura?”, yo ahora mismo sólo me atrevería a responder que cambiará. Lo hará de una forma u otra, como todo en esta vida, y creo que no está de más plantearse cómo querríamos los arquitectos o cómo querría la sociedad que cambiase… Y aquí es donde entra para mí la arquitectura 2.0 como respuesta a un movimiento sociocultural importante.

Me gustaría comenzar este artículo desmintiendo el título, o al menos dándole una vuelta de tuerca. ¿Arquitectura 2.0? ¿Por qué llamarla así, y no de otra forma? ¿Es el nombre más adecuado o descriptivo posible? Lanzo estas dudas porque creo que aún son pertinentes. El concepto que aquí se trata de describir ha sido relativamente poco utilizado a día de hoy, así que es un momento inmejorable para darle un nombre y dejar que se extienda… o sugerir varias posibilidades y dejar que actúe la ley de la selección cultural. En cualquier caso, buscar un término adecuado nos servirá ahora para definir el concepto desde diferentes enfoques.

¿De qué se trata? En los últimos años ha nacido, y sigue creciendo, una nueva rama de desarrollo de la arquitectura, una tendencia que comienza a aglutinar lo que hasta ahora eran ejemplos aislados o actitudes difusas, y que propone una arquitectura repensada y reemprendida con un optimismo propositivo desde la filosofía del 2.0, el pensamiento de diseño, el open source y el espíritu wiki.

Podríamos llamarla arquitectura 2.0, como parece que comienza a comentarse por la red, y que viene a ser la traslación del popular término “web 2.0” a nuestro ámbito. Es sabido que en los últimos años ha habido en Internet un cambio fundamental. Dejó de ser un mero expositor de contenido (web 1.0) para convertirse en lugar de relación e intercambio de conocimiento e información. El usuario pasó de simple espectador a actor central, a una nueva clase de consumidor de servicios y a la vez productor de contenidos. Hay mucho escrito sobre ello así que no me extenderé, simplemente se trataría de recoger todos esos cambios y trasladarlos al ámbito de la arquitectura.

Me gustaría aclarar, para evitar confusiones como la de este artículo de Opiniones de Arquitectura, que “arquitectura 2.0” no es lo mismo que “un arquitecto con un blog”. Ni con una wiki. Eso es comunicación 2.0. Es una herramienta más que los arquitectos utilizamos o utilizaremos, como muchos otros profesionales, pero no es arquitectura en sí misma. Eso sí, habrá ayudado a construir una nueva forma de aproximarse a la disciplina, que ya es decir.

Por otro lado, comentar que usar el sufijo “2.0” no implica necesariamente que hablemos de la arquitectura del futuro o de la siguiente generación. Esa, evidentemente, puede ser y será una amalgama de muchos acercamientos y actitudes diferentes, entre las cuales muchos queremos creer que estará esta tendencia, que por otra parte ya lleva tiempo incubándose, como puede verse en este artículo de Juan Freire. Estamos hablando de una posibilidad más a considerar y desarrollar… y una muy deseable, creemos.

Podríamos hablar también de arquitectura social, porque ese es su trasfondo, su motor y su objetivo, pero es un término que ha sido demasiado utilizado, y de forma muchas veces desafortunada. Está demasiado devaluado y generalizado como para insuflarle conceptos tan frescos y específicos.

¿Coarquitectura? ¿Arquitectura bottom-up? Serían formas de recoger la idea de colaboración y participación, de algo que se construye entre, por y para todos. Pero sólo abarcarían parte de los conceptos que se manejan aquí, y que juntos forman “lo 2.0”. ¿Arquitectura abierta? ¿Libre? Puede… aunque también me parecen demasiado parciales, además de imprecisos.

En un comentario en su blog, Amalio Rey me sugería llamarla wikiarquitectura o arquitectura wiki, del mismo modo que en eMOTools hablan ahora de wikiinnovación donde antes decían innovación 2.0. Para aquellos no familiarizados con estos términos, comentar que una wiki, originariamente, es una web cuyo contenido es editable por los usuarios, que lo aumentan, depuran y mejoran de acuerdo con el concepto de Work In Progress empleado por Ward Cunningham, padre de la primera wiki.. El ejemplo más claro y conocido es por supuesto Wikipedia, la enciclopedia colaborativa. Sin embargo, hoy día el término wiki se puede usar por extensión para designar diversos sistemas construidos sobre una serie de atributos y principios que tomo prestados de este gran artículo que recomiendo leer y disfrutar de cabo a rabo.

Caracterización de lo 2.0

Caracterización de “lo 2.0”, versión redibujada de la estrella de la innovación 2.0 de eMOTools.

Wikiarquitectura y arquitectura 2.0 podrían tratarse ahora mismo prácticamente como sinónimos de un mismo concepto. La elección de uno u otro término, que contaría con argumentos comparables a los desarrollados en este otro artículo, la dejaremos para el futuro inmediato. En este caso utilizaré el término “arquitectura 2.0” porque es el que más se está utilizando con ese significado, y creo que su carácter abierto y a la vez específico nos valdrá para comenzar.

Bien, pero ¿cómo es, será o sería la arquitectura 2.0? Sigue leyendo

El software libre como herramienta de trabajo

En el blog de Ecosistema Urbano tenéis el primer articulito de la serie A+OS (arquitectura y open source) recién salido del horno. Se llama “El software libre como herramienta de trabajo” y es una breve introducción de lo que esperamos que se vaya convirtiendo en una serie de artículos con información cada vez más precisa acerca de las aplicaciones del concepto de open source en el entorno de la arquitectura, ya sea desde el software libre o desde otros aspectos de la disciplina.

La arquitecta

La arquitecta

Boceto a boli BIC (creo) sobre papel vulgaris. Escaneado, desaturado y niveles.

Dibujo preliminar para una ilustración que no llegué a realizar, recién encontrado en mi carpeta de construcción (¿?). Os lo dedico a vosotras, mis presentes y futuras compañeras y competidoras ;) Cuánto talento se perdía el mundo cuando sólo los hombres ejercían la arquitectura…

¿Proyectar en clave 2.0?

Había pensado titular la entrada “Amalio Rey y el misterio de la wikiinnovación”, pero sonaba un poco a secuela de Harry Potter. Luego pensé en “Inmersión en lo 2.0”, que me recordaba a “Viaje al centro de la Tierra”, así que, acosado por la literatura, al final he puesto un título oportuno y aburrido por igual. Bueno, al grano:

Asistí el pasado jueves 28 a una charla matutina de Amalio Rey en el Museo de la Universidad de Alicante, titulada “Innovación 2.0” y atinadamente subtitulada con un metafórico “De la catedral al bazar, del discurso a la conversación, del secreto al código abierto”. La charla formaba parte del ciclo “Desayunos tecnológicos” de la Fundación Empresa Universidad de Alicante, y doy fe de que para mi sorpresa, el desayuno era real y no estaba nada mal. Si bien el montaje era bastante formal para mi gusto (y creo que el más joven era yo), Amalio se lanzó a conversaciones cara a cara como si estuviera en la cafetería. Su cercanía y su entusiasmo son dignos de ver.  ¡Gracias a las chicas (y el chico) de Seis Grados por avisar!

Blog de Amalio Rey

Sigue leyendo

PFC: Vivero de iniciativa arquitectónica. Fase 1

Mi PFC (Proyecto Final de Carrera) ya tiene nombre. Es un nombre “en clave”, temporal, porque había que llamarlo de alguna forma., así que posiblemente no sea el nombre “comercial”, pero creo que es descriptivo, genera curiosidad y además el “logo” es tan sencillo como escribir:

vIª

(No lo pude evitar, me gustan los juegos de palabras y de tipografías…)
En fin, la maquinaria está en marcha: este pasado viernes 8 de mayo expuse el planteamiento de proyecto ante el tribunal y pasé la primera fase. Lo que es como decir: el proyecto promete; ahora te toca cumplir la promesa, chavalote. Os dejo con algunas imágenes de la presentación, que también podéis ver, junto a una descripción más detallada, en la página del proyecto

   

 

 

  Como veréis, la página a la que enlazo forma parte de una red social que pusimos en marcha entre un par de compañeros con el fin de tener una mejor comunicación entre nosotros, poder ver lo que hacen los demás, hacer comentarios, sugerencias, discutir lo que fuera, mantener un calendario actualizado, etc. La web es una maravilla, pero no acaba de arrancar desde la gente:  ni el profesor ha cumplido su promesa de subir todo el calendario y mantenerlo actualizado, asi como de poner allí todos los comunicados… ni la gente (salvo unos cuantos valientes) se anima a subir imágenes o poner comentarios. Se ve que la cantidad de factores para que una cosa de estas funcione de buenas a primera es enorme.     

Tiro al proyecto

¿Por qué…

… todavía no has dibujado nada?
… te dedicas a desarrollar tu proyecto por escrito?
… le das tantas vueltas?

Hacer un proyecto es como el tiro con arco: si no te gusta pegarte una y otra vez la caminata hasta la diana (o más allá) para recoger las flechas fallidas, tienes que dedicar más esfuerzo a elegir tus flechas y a apuntar.

Curso de domótica para seres inteligentes II

Lección 2: El edificio inteligente y sus peligros.

Contenido teórico:

El edificio inteligente provocará tantos más problemas cuanto mayores sean sus aptitudes. A mayor complejidad de un sistema artificial, más numerosas son las formas en las que puede fallar. A  mayor dependencia de un sistema artificial por nuestra parte, más devastadores son los efectos de los citados fallos.

Ejercicio práctico:

Véanse esta serie de ejemplos, y valórese cuánto hay de verdad en ellos. Reflexiónese, desde la teorías citadas arriba, si la arquitectura, siendo un bien básico para el ser humano, no debería ser “a prueba de fallos”.

Fin de la lección.

Véase también la lección 1.

Mapas mentales aplicados al proyecto

En arquitectura los diagramas se utilizan muchas veces como modo de visualizar información, y con menos frecuencia como herramienta para organizarla y gestionarla. De este modo, acabamos empleando sistemas que sacrifican la facilidad de manejo y la propia utilidad como herramienta, en favor de la capacidad de representación y del atractivo gráfico. A veces, casi exclusivamente de este último aspecto.

Recientemente he redescubierto el uso de mapas mentales y conceptuales como el lado práctico de los diagramas. Estos “mapas” son un recurso bastante conocido pero poco usado, que consiste en la ordenación y jerarquización gráfica de ideas o conceptos. En ellos, se crean una serie de nodos (ideas, conceptos, temas) que aglutinan el contenido y que son unidos entre sí por enlaces que pueden indicar cualquier tipo de relación, a nuestro criterio. Casi siempre se organizan en forma de árbol, pero también los hay sin una jerarquía tan clara, y desde luego esto es totalmente decisión nuestra.

En conjunto, este sistema es más potente y (una vez creado el hábito) más sencillo de usar que las listas o notas sueltas, y por otro lado es muy directo si lo comparamos con cualquier otra forma de dibujar un diagrama. Cualquier idea puede ser ubicada y documentada en el momento mismo de concebirla, y el mapa resultante queda no sólo en el ordenador (o en el papel), sino también más fácilmente grabado en la memoria, hasta el punto de que es relativamente fácil “rellenarlo” mentalmente con nuevas ideas, y añadirlas luego al mapa guardado. La estructura gráfica de distribución espacial de las ideas, permite saber en todo momento qué datos estamos manejando y cómo se relacionan entre sí.

¿Para el proyecto arquitectónico? Nunca antes se me había ocurrido, pero tras apenas unos días de uso ya tenía todos los datos de gestión del  proyecto de fin de carrera metidos dentro de un diagrama organizado y claro: objetivos, notas e ideas por desarrollar, referencias con sus enlaces correspondientes, contactos profesionales, datos técnicos concretos, etc. Más práctico y ágil, con diferencia, que tener enlaces sueltos por un lado, notas por otro… Sencillamente, cada vez que me pongo a trabajar en el proyecto abro el mapa mental y voy consultando, incluyendo, relacionando o moviendo cosas sobre la marcha, con muy poco esfuerzo de más.

PFC en Xmind sobre Ubuntu (Linux)

Buscando diferentes alternativas para crearlos y utilizarlos en formato digital he dado con Xmind, un software que permite crearlos sobre la marcha, al mismo tiempo que se piensa y centrándose en las relaciones y los contenidos. Quizás por ello hace pocas concesiones al aspecto gráfico: se puede personalizar completamente, pero siempre dentro del típico aspecto de “diagrama de flujo”. En cualquier caso, no he echado nada en falta en cuanto a prestaciones: tiene la posibilidad de añadir notas, hipervínculos a webs, carpetas o archivos, iconos e imágenes a cada nodo, y conectarlos entre sí de de muchas maneras, ya sea de forma jerárquica o por otro tipo de relaciones.

Xmind es multiplataforma (Windows, Mac y Linux, que es donde yo lo uso) y de código abierto. Además, existe la versión portable, ejecutable en cualquier sistema operativo desde una memoria USB.