Construyendo una tensegridad | Maqueta de la Needle Tower II

Allá por 2008 publiqué un artículo mostrando una maqueta “tensegrity” que hice para un trabajo de la carrera. Desde entonces viene siendo una de las entradas más visitadas del blog y son bastantes las personas que me han contactado para preguntarme acerca de su diseño y construcción. Finalmente, a raíz de un correo de Patricia, me he decidido a publicar algunos detalles (los pocos que tengo) sobre su ejecución a escala de maqueta… o al menos sobre la manera en que yo logré hacerla.

La verdad es que no me extraña que generen tantas dudas: son estructuras complicadas de visualizar, modelizar y construir. Tras este primer y único intento de hacer una, tengo que decir que la Needle Tower II de Kenneth Snelson, en la que se basa, me parece una auténtica maravilla de la ingeniería y la construcción. Echad un vistazo a estos vídeos:

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Ya está aquí, ya llegó: La Cajita 3.0

Hace casi un año desde que anuncié reformas en La Cajita, y mucho más desde que decidí emprenderlas. De hecho, se ha retrasado tanto que me descubrí pensando ya en la versión 4.0, y ahí es donde me di cuenta de que tenía que sacarla YA, estuviese como estuviese. De modo que, tras día y medio de encierro, por fin está online la versón 3.0.

Presentando La Cajita III

Como veis, es un poco excéntrica. Incorpora la mayoría de las mejoras que me propuse: que fuera una tarjeta de presentación única, integral pero con canales claramente separados, que tuviera un formato para cada tipo de post y me permitiera usarla para posts más ligeros o incluso microblogging, y que proporcionara una experiencia de lectura completamente limpia. El menú inferior (que no usa Flash, lo prometo) empaqueta ahora todas las funciones de navegación e información complementaria y se puede replegar hasta casi hacerlo desaparecer. ¿He logrado todo eso sin cargarme la identidad de la página? A ver qué os parece a vosotros.

Una sola cosa quedó por el camino: la idea de poner los comentarios a la derecha de cada post. Me encantaba la idea, pero salieron bastantes dudas razonables en cuanto a uso y comprensión, y al final desistí de liarla tanto. Y eso que había logrado programarla, de lo cual estoy bastante orgulloso porque fue un reto a mis conocimientos de WordPress. Quizás en otro momento.

Y ahora, antes de que me deis caña: sí, está sin acabar, sí, no funciona ningún enlace del menú, sí, etc. Esto se debe a que tengo que cambiar toda la estructura de la web, la organización por etiquetas, los tipos de post y demás antes de que la cosa funcione completamente. También le quedan cosas raras por revisar al diseño, pero francamente, si no lo sacaba ahora, no lo sacaba nunca. Bastante he ignorado ya el principio del software libre “resease early, release often” que tanto me gusta. Ale.

Iconos para Reuben

Hoy he localizado, medio de casualidad, la que creo que fue mi primera contribución a un proyecto de software libre, concretamente el entorno de escritorio Gnome.

Una de las mejores características de Linux es su capacidad de personalización, que entre otras cosas se traduce en una cantidad increíble de posibilidades distintas para la interfaz gráfica. Cualquier usuario con unos mínimos conocimientos puede diseñar un tema nuevo, de modo que hay prácticamente de todo, como podéis ver en la página Gnome Look.

Reuben Theme

Hace unos años estuve usando un tema bastante curioso, Reuben, que a día de hoy tiene una pinta un poco anticuada (además de ser declaradamente retro, claro) pero en su momento era de los más elaborados. Al tiempo de usarlo me di cuenta de que le faltaban unos iconos a juego para el dock. En un rato libre me puse y me diseñé los que necesitaba, dejando el escritorio ya completamente a juego.

Esto es lo que en el mundillo del software libre se llama scratch your own itch, rascarte donde te pica, o como puse por aquí alguna vez: love it, or fix it. Ese es el comienzo de muchos programas y en este caso, de un pequeño set de iconos que después subí a la web para uso de toda la comunidad. Yo ahora no los usaría, pero el caso es que ahí están, por si alguien los quiere.

Icons for Reuben v1.0

Icons for Reuben en Gnome Look

¿Y si no, qué?

Últimamente estoy leyendo mucho (¡demasiado!) sobre emprendizaje, innovación, creatividad, actitud 2.0 y en fin, todas esas cosas que hoy día andan tan de la mano. Todo suena arrebatadoramente interesante, y me siento identificado con muchas de las posturas, técnicas, filosofías y tendencias que he ido descubriendo, pero… llega un momento en el que te paras, medio alelado tras una avalancha de enlaces o twitts apabullantes, o de textos como este…

Linchpin manifesto

… y dan ganas de salir corriendo al desierto más cercano. Porque si tengo que ser a la vez proactivo, rompedor, desestructurado, eficiente, móvil, imprescindible, asertivo, enérgico, ágil, innovador, tenaz, smart, incansable,  sorprendente, metódico, visionario, hiperconectado, abierto, y por tanto dedicarme a romper moldes, surfear la cresta de la ola, adelantarme a la situación, poner en duda las bases, redefinir e innovar ya mientras desayuno y dejar al resto del mundo sin respiración… francamente, no sé si me va a dar tiempo para ser humano.

Uno acaba sintiendo una especie de exigencia de brillantez que no ayuda nada a vivir bien. Si el renacimiento trajo la (discutible) idea de que la genialidad era cosa de cada individuo, últimamente parecen hacernos creer por todos lados que la innovación hay que beberla y sudarla cada día como el agua, casi sin darnos cuenta y a litros. ¿Dónde queda el conocimiento tranquilo y el buen hacer del artesano? ¿Y qué si quiero ser un tipo sencillo por un rato? ¿Es realmente tan peligroso quedarse parado? ¿Y si un día me levanto poco creativo, y decido trabajar en algo más monótono o menos arriesgado? ¿No vale? ¿Y si renuncio a intentar cambiar el mundo por una semana, o un año, para vivir una experiencia vital de otro tipo y seguir construyéndome como persona?

Cito una frase del artículo de donde saqué la imagen de arriba, pero cambiando el énfasis a otra palabra:

¡La SOBREDOSIS de inspiración y motivación que todos necesitamos de vez en cuando!

Sí, sobredosis. Y lo de que la necesitemos, pues es posible, pero muy de vez en cuando, como catalizador pero no como combustible. Yo ya tengo mi moraleja personal: empápate de todo eso, pero ten a mano una toalla para secarte. Lee y aprende lo que quieras, pero cuidado con los empachos vitales, o acabarás deseando convertirte en un anacoreta para compensar.

Ni tanto ni tan poco; el equilibrio, el camino del medio, sigue siendo mi vía preferida. Y hablando de equilibrio: leer The Laws of Simplicity o Zen Habits resulta que no compensa la sobredosis de complejidad de lo demás. Incluso simplificar es complejo hoy día, y más si se hace como imposición teórica, de modo que la única solución real es ponerse a hacer otras cosas, y dejar la teoría para ratos sueltos. Nada nuevo, por otra parte, pero tenía que decirlo.

¿Coincidencia?

Hay cosas que están en el aire, y en tal concentración que comienzan a condensar por todos lados a la vez, dando lugar a proyectos aparentemente inconexos pero que acaban hablando de las mismas cosas. Para muestra, ahí va un parecido razonable:

Espacio Creativo Independiente de Córdoba:

Dibujo ECI Córdoba

Promotorium, del que en breve espero publicar algo más por aquí:

Es fantástico. Encuentros así, unidos a muchos otros razonamientos y varias conversaciones sueltas, me hacen pensar que puede que haya llegado el momento de “extraer” de mi PFC la parte relacionada con la creación de espacios de trabajo, y encontrarle un lugar por derecho propio en la realidad. Más reflexiones en breve…

Pensamiento de diseño

Como otras veces, he aprovechado el viaje en tren para leer un artículo que tenía pendiente, titulado “Pensamiento de Diseño y la Gestión de la Innovación” y el texto en sí ha resultado ser tan interesante que bien merece una entradita. Si estáis al corriente de las nuevas tendencias culturales de la llamada sociedad-red seguramente hayáis oído hablar del pensamiento de diseño (design thinking). Si todavía no tenéis muy claro de qué va eso, os recomiendo visitar esta recopilación y leer todo lo que podáis, en concreto el primer artículo, que para mí ha resultado esclarecedor e inspirador a partes iguales. Es una buena introducción al concepto y aunque es largo, está cuajado de reflexiones directamente aplicables a la profesión del arquitecto, que en muchos puntos converge con la del diseñador. Sobre todo si ya os interesó su reformulación en clave 2.0 que dejé caer por aquí hace un par de meses (y que por cierto tocó portada en Soitu.es para mi sorpresa y contento). En fin, que os recomiendo encarecidamente la lectura relajada, crítica e imaginativa de ese texto, especialmente como arquitectos que (algunos) sois. Por mi parte, incorporo lo leído a mi bagaje ideológico desde ya.

Búsqueda gráfica de imágenes

Hago esta entrada relámpago para publicar dos descubrimientos recientes en cuanto a la forma de buscar imágenes por la web, los cuales me han parecido un avance importantísimo  que quiero compartir con mis amigos diseñadores, arquitectos, ilustradores y demás gente pintoresca.

El primero es Chromatic Search. Esta aplicación web es tan potente y sencilla como su nombre indica: encuentra imágenes con el matiz, brillo y saturación que elijas, y además en el porcentaje que prefieras. Y no con un solo color: ¡con todos los que quieras! Esto se puede combinar con una búsqueda tradicional por palabras clave, con lo cual buscar —por ejemplo— una foto de un coche amarillo, pero justo de ese tono de amarillo que buscas, es realmente sencillo. Luego te permite buscar imágenes con los mismos tonos que una cualquiera, y variar, de nuevo el porcentaje de presencia de cada color. Maravilloso.

Chromatic Search

¿Se puede pedir más?

Sí, bueno, ya puestos… que además nos deje buscar según la forma dentro de la imagen. Y eso es lo que hace Retrievr, una aplicación web donde “pintas” la forma y el color deseados en un pequeño cuadro a la izquierda, y automáticamente aparecen imágenes que responden aproximadamente  a ese esquema. La precisión no es tan espectacular como con Chromatic Search, pero promete. Y eso no es todo, para regocijo de un servidor y seguro que de alguien más: permite buscar mediante comparación con una imagen, de modo que podemos averiguar en base a qué foto se hizo un dibujo, buscar el origen de una imagen que tenemos guardada o incluso comprobar cuántas copias de una foto nuestra hay por la red. Las aplicaciones las dejo a vuestra imaginación.

Retrievr

Por cierto, sé que no es exactamente lo mismo, pero la última versión de Cooliris, el mejor complemento de búsqueda de imágenes —y vídeos— para Firefox, ya funciona en Linux y además permite navegar por los archivos de tu disco duro. Para los que no lo conozcáis, deciros que sus efectos 3D no son pura estética, sino que permiten “pasar” las imagenes de forma muy rápida, de cerca o de lejos para poder filtrarlas visualmente de forma más rápida, intuitiva y eficiente. Una pasada.

Sistemas de compatibilización de software

La serie A+OS, que publico en colaboración con Ecosistema Urbano, sigue creciendo. Esta última entrega se llama Sistemas de compatibilización de software como ayuda a la transición (me he pasado con el título, lo sé), y explica diferentes formas de tener en un mismo equipo aplicaciones diseñadas para distintos sistemas operativos.

Alchemy: la tormenta gráfica

El perfeccionismo es una de las mayores barreras para la creatividad. El miedo al error se convierte en un freno, se depende de la goma de borrar hasta el exceso, y se acaba perdiendo toda posibilidad de realimentación desde el dibujo. Nunca hay sorpresas, no surge nada nuevo de forma espontánea, y se puede acabar cayendo en una poco deseable rigidez gráfica. Al final uno comprende que lo mejor es no corregir tanto los dibujos: se dejan de lado y se vuelven a hacer. De ese modo se van acumulando versiones, opciones, aciertos parciales, borrones y efectos inesperados. Del mismo modo en que en un brainstorm se “tiran” muchas ideas para producir algunas buenas, uno aprende a “tirar” dibujos, bocetos, ilustraciones.

Luego llega la herramienta digital: el comando deshacer, los de edición, las capas y los objetos vectoriales editables hacen las cosas fáciles: ya podemos controlar del dibujo al 100%. Puede parecer que en el ámbito digital producir sin control y descartar es más sencillo, pero las enormes capacidades de edición/corrección disponibles en cualquier programa pueden llevar de nuevo al perfeccionismo esclerotizante. Uno comienza haciendo bocetos, y antes de darse cuenta, ya está puliendo una única imagen en todos sus detalles.

Sin embargo, inesperadamente, he encontrado por fin un programa donde prácticamente no se puede hacer eso:

Si tuviera que definir Alchemy, diría que es un software de brainstorming gráfico. Más que una herramienta de dibujo, es un generador de formas interactivo, un catalizador de posibilidades gráficas. Es deliberadamente impredecible; sólo podemos controlar algunos factores en el proceso de creación, nunca el resultado final. Como dicen sus creadores: Sin deshacer, sin selección, sin edición. En lugar de eso, la interacción se centra en la obtención de un gran número de formas buenas, malas, extrañas o hermosas. Para que veáis si no es perversamente eficaz en esto, se puede incluso programar el borrado automático del lienzo para forzar al usuario una y otra vez a refrescar el proceso.

Aunque se trata de una herramienta vectorial (el resultado se puede guardar en PDF), se usa más como un lienzo digital, con el trazado intuitivo y directo de la pintura en ráster. En una interfaz mínima incluye varios modos de trazado diferentes que pueden ser controlados mediante la combinación de modificadores en tiempo real como la simetría automática, la aleatorización, el dibujo a ciegas, e incluso por captura de color en tiempo real a través de una webcam o el control mediante el sonido, literalmente gritándole al trazo para que se haga más grueso, por ejemplo.

…Y si con esta vaga descripción no habéis salido corriendo a probarlo, cierro el blog xD

Alchemy es modular, open source y multiplataforma. Puede instalarse sin receta médica. Posología: En caso de aburrimiento grave o anquilosamiento creativo extremo, usar de forma intensiva y descontrolada hasta que aparezcan los primeros síntomas de creatividad o de cansancio. Para fortalecer la capacidad creativa, puede usarse regularmente varias veces al día, antes de las ilustraciones o de forma aislada. Instálelo previamente en cualquier caso y en caso de duda consulte con su informático.  Efectos secundarios: Si se padece perfeccionismo crónico,  puede aparecer una torturadora sensación de liberación forzosa, que desaparecerá con el uso continuado. 

El arquitecto y el software libre: estado de la cuestión

Hace unos días salió publicado el segundo artículo de la serie A+OS (arquitectura y open source), en la que estoy participando con Ecosistema Urbano. Esta vez el objetivo era dar una idea de la situación actual del open source respecto de la profesión del arquitecto, tratando de responder a la pregunta: ¿Puede un estudio de arquitectura aterrizar de pronto en un sistema 100% libre? A los que os interese el tema os invito a pasaros por allí y dejar vuestras impresiones.

Podéis ver todos los artículos de la serie en este enlace:A+OS

Mapas mentales aplicados al proyecto

En arquitectura los diagramas se utilizan muchas veces como modo de visualizar información, y con menos frecuencia como herramienta para organizarla y gestionarla. De este modo, acabamos empleando sistemas que sacrifican la facilidad de manejo y la propia utilidad como herramienta, en favor de la capacidad de representación y del atractivo gráfico. A veces, casi exclusivamente de este último aspecto.

Recientemente he redescubierto el uso de mapas mentales y conceptuales como el lado práctico de los diagramas. Estos “mapas” son un recurso bastante conocido pero poco usado, que consiste en la ordenación y jerarquización gráfica de ideas o conceptos. En ellos, se crean una serie de nodos (ideas, conceptos, temas) que aglutinan el contenido y que son unidos entre sí por enlaces que pueden indicar cualquier tipo de relación, a nuestro criterio. Casi siempre se organizan en forma de árbol, pero también los hay sin una jerarquía tan clara, y desde luego esto es totalmente decisión nuestra.

En conjunto, este sistema es más potente y (una vez creado el hábito) más sencillo de usar que las listas o notas sueltas, y por otro lado es muy directo si lo comparamos con cualquier otra forma de dibujar un diagrama. Cualquier idea puede ser ubicada y documentada en el momento mismo de concebirla, y el mapa resultante queda no sólo en el ordenador (o en el papel), sino también más fácilmente grabado en la memoria, hasta el punto de que es relativamente fácil “rellenarlo” mentalmente con nuevas ideas, y añadirlas luego al mapa guardado. La estructura gráfica de distribución espacial de las ideas, permite saber en todo momento qué datos estamos manejando y cómo se relacionan entre sí.

¿Para el proyecto arquitectónico? Nunca antes se me había ocurrido, pero tras apenas unos días de uso ya tenía todos los datos de gestión del  proyecto de fin de carrera metidos dentro de un diagrama organizado y claro: objetivos, notas e ideas por desarrollar, referencias con sus enlaces correspondientes, contactos profesionales, datos técnicos concretos, etc. Más práctico y ágil, con diferencia, que tener enlaces sueltos por un lado, notas por otro… Sencillamente, cada vez que me pongo a trabajar en el proyecto abro el mapa mental y voy consultando, incluyendo, relacionando o moviendo cosas sobre la marcha, con muy poco esfuerzo de más.

PFC en Xmind sobre Ubuntu (Linux)

Buscando diferentes alternativas para crearlos y utilizarlos en formato digital he dado con Xmind, un software que permite crearlos sobre la marcha, al mismo tiempo que se piensa y centrándose en las relaciones y los contenidos. Quizás por ello hace pocas concesiones al aspecto gráfico: se puede personalizar completamente, pero siempre dentro del típico aspecto de “diagrama de flujo”. En cualquier caso, no he echado nada en falta en cuanto a prestaciones: tiene la posibilidad de añadir notas, hipervínculos a webs, carpetas o archivos, iconos e imágenes a cada nodo, y conectarlos entre sí de de muchas maneras, ya sea de forma jerárquica o por otro tipo de relaciones.

Xmind es multiplataforma (Windows, Mac y Linux, que es donde yo lo uso) y de código abierto. Además, existe la versión portable, ejecutable en cualquier sistema operativo desde una memoria USB.

Clasificar imágenes usando los metadatos EXIF/IPTC/XMP

El título puede sonar árido, pero esto que viene a continuación, compañeros, ha sido una revelación de proporciones enormes en lo que a organización de imágenes se refiere. Una revelación, por cierto, obtenida no por inspiración divina sino gradualmente, a lo largo de mucho tiempo de ardua búsqueda por la web en todos los idiomas imaginables. Atentos arquitectos, diseñadores, fotógrafos y cualquier otro que trabaje con grandes cantidades de imágenes: Sigue leyendo

Por Fin, C…

Estimados lectores del Blog 853.705 de Technorati, les habla el redactor:

Estamos entrando en modo PFC;  les rogamos que se abrochen las suscripciones RSS y tomen medidas para sobrellevar las condiciones de los próximos meses. Les aseguramos que todo está perfectamente bajo control, aunque es posible que noten cierto enrarecimiento en la cantidad de entradas y alguna disgresión imprevista en sus contenidos. Ante cualquier problema no duden en consultar a la redacción.

Gracias por su atención.

Esas maravillosas bolsas

Hace un tiempo mandé un breve mail hablando sobre las bolsas desechables de plástico. O sobre las bolsas de tela, que es la otra cara de la moneda. Como tuvo bastante buena respuesta, me he decidido finalmente a publicar algo sobre el tema.

No a las bolsas de plástico. No os voy a poner imágenes catastróficas ni estadísticas alucinantes, que podéis ver aquí si queréis. A mí me basta con saber que el concepto de bolsa desechable y no biodegradable es otro programado y ridículo error colectivo de nuestra sociedad.

Generalmente me parece más útil plantear las cosas desde el lado positivo, así que vayamos a la otra cara del discurso: a las bolsas de tela. Se aportan datos y estudios de todo tipo, pero lo que no se dice por ahí es que, sencillamente, las de tela ¡molan más! Y es evidente. Una vez que coges una, dejas de entender a los que prefieren las de plástico. Llevas una bolsa a tu estilo (el heavy con una calavera sobre tela negra, el hippie con florecillas, el minimalista blanca sobre fondo blanco), y no un crujiente cacho de publicidad de la más cutre, que grita a los cuatro vientos “YO COMPRO EN MERCADONA”. Me parece hasta normal que nos cuelen la contaminación y la insalubridad, pero… ¿la cutrez? ¡Vamos…! Estamos sin duda ante una de las mayores victorias del capitalismo, y más en una sociedad que valora la imagen casi tanto como la comodidad. Pero creedme: la bolsa de tela es más cómoda, más resistente, más agradable al tacto, más elegante y más silenciosa. Nacida para triunfar.

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¡Palabra!

Tratad de imaginar un deporte que usara palabras en lugar de pelotas… ¿Lo tenéis? Pues os dejo con mi propia versión de la idea:

PALABRA

Si pincháis en la imagen podéis descargar un cuadernillo en PDF. Al leer las reglas puede parecer complicado, pero en realidad está basado en un juego de pelota que aprendí de los niños ashkali en Kosovo, trasladado a una temática cultural y usando únicamente el cuerpo y el lenguaje. Eso sí, más complejo y con muchos más matices. En fin, si os preguntáis de dónde carajo sale una idea tan extraña, podéis ver el enunciado que me sirvió de partida. Y si os apetece jugar, ¡avisadme y montamos un torneo! Que al final me quedé con la duda…

¡Peonzas!

Ahí va otra cosilla, casi más cercana a las manualidades que al diseño. Está visto que uno no puede ir por ahí de polifacético si no ha pintado algunas peonzas xD Revisando carpetas olvidadas me he encontrado unas cuantas de las que hice improvisadamente hace un par de años. Las vendimos en un mercadillo por recaudar fondos de “ayuda humanitaria” para el viaje que después hicimos a Kosovo.

Por si alguno quiere regalarle una a su sobrinito, están hechas con la técnica patentada JT de salpicado de esmalte sobre spray frotado. Dicho así suena bien, pero es una chapucilla casera. Coges una peonza normal, la cuelgas por la punta metálica, y la cubres con una única y espesa capa de spray de color. Acto seguido la limpias con un trapo, de modo que te llevas casi toda la pintura y queda visible la veta de la madera. Después ya sólo queda imprimirle un ligero movimiento de rotación y salpicarla con esmalte mientras gira.

Peonza

Ahí va otra verde. Y otra roja. Y otra y otra más, un poco diferentes.

Ni me acordaba de que les había hecho fotos. Qué recuerdos…

El efecto rebote de la eficiencia energética

¿Puede una solución más eficiente provocar un mayor consumo energético global? He encontrado en soitu.es un  artículo bastante interesante sobre esta aparente paradoja llamada “efecto rebote”, cuya existencia no me había planteado y que tiene una explicación fundamentalmente de tipo económico. Para variar. Con el sistema hemos topado.

Y nada, eso era.

Una vez más, La Cajita

Tarde o temprano tenía que ocurrir. Te pones, y claro, pasa lo que pasa: las últimas asignaturas de la carrera, esas que nunca quisiste tener que aprobar, caen una tras otra, zas, zas, zas. Sin piedad, aunque con dudas. Sin segundas oportunidades. Y con mucha suerte. Y de pronto, descubro que he logrado mi objetivo, pero que más allá de él tampoco parece existir el tiempo libre. Parece que estos últimos años me he ido haciendo experto dos cosas:

a) Generar ideas a un ritmo imparable. Todo tipo de ideas, en todos los campos de la realidad, a todas horas y de todas las calidades.
b) Comenzar proyectos, muchos proyectos. Apuntarme a algunos que otros comenzaron. Hacerme activista de causas propias y ajenas. En fin, meterme en todo.

De modo que me las apaño para estar siempre con diez cosas en mente y otras tantas entre manos. A cada día que pasa, algo más en lista de espera, y una pila de ideas en la libreta. Pero bueno, eso es ya es otra historia, sigo a lo que iba:

Vuelvo a tomar las riendas de La Cajita, esta vez con objetivo cercano de darle un empujón y ver si logro convertirla en algo un poco más potente, con más posibilidades, que me sirva de escaparate personal y profesional a la red de redes. Ambicioso (no mucho) pero realista (tampoco demasiado).

En estos últimos meses he ido dando pequeños pasitos en esa dirección. Hay un dominio www.la-cajita.es, con su correspondiente espacio web, ya en funcionamiento pero de momento redirigido hacia aquí. Hay una web a medio programar, que hará de rostro para el cuerpo que de momento seguirá siendo el blog. Sobre pasar de Blogger a WordPress, hay unas cuantas horas de lectura, de tanteo, incluso de experimentación directa con las manos en la masa. Muchas ganas, y también mucha pereza / poco tiempo. Hay pensamientos sobre promoción, posicionamiento y línea garabato editorial. Y por haber, hay hasta una primera y semihumorística incursión en el merchandising:

Y con esto, doy por inaugurada la segunda temporada de La Cajita 1.0, rumbo a la versión 2.0. Lo que no quiere decir (y lo siento por mis miles de fans) que de pronto me vaya a poner a publicar cosas a mansalva. Sólo que igual es posible que exista mayor probabilidad de…