Iconos para Reuben

Sábado, 3 de marzo de 2012

Hoy he localizado, medio de casualidad, la que creo que fue mi primera contribución a un proyecto de software libre, concretamente el entorno de escritorio Gnome.

Una de las mejores características de Linux es su capacidad de personalización, que entre otras cosas se traduce en una cantidad increíble de posibilidades distintas para la interfaz gráfica. Cualquier usuario con unos mínimos conocimientos puede diseñar un tema nuevo, de modo que hay prácticamente de todo, como podéis ver en la página Gnome Look.

Reuben Theme

Hace unos años estuve usando un tema bastante curioso, Reuben, que a día de hoy tiene una pinta un poco anticuada (además de ser declaradamente retro, claro) pero en su momento era de los más elaborados. Al tiempo de usarlo me di cuenta de que le faltaban unos iconos a juego para el dock. En un rato libre me puse y me diseñé los que necesitaba, dejando el escritorio ya completamente a juego.

Esto es lo que en el mundillo del software libre se llama scratch your own itch, rascarte donde te pica, o como puse por aquí alguna vez: love it, or fix it. Ese es el comienzo de muchos programas y en este caso, de un pequeño set de iconos que después subí a la web para uso de toda la comunidad. Yo ahora no los usaría, pero el caso es que ahí están, por si alguien los quiere.

Icons for Reuben v1.0

Icons for Reuben en Gnome Look

El culto a lo hecho

Miércoles, 2 de marzo de 2011

Viendo el otro día el streaming de Urban Social Design Experience se mencionó en el chat algo sobre el manifiesto del Culto a lo Hecho.

No soy muy amigo de manifiestos (basta ver mi reacción al último que leí), su rotundidad y radicalidad me resultan intelectualmente incómodas, por así decirlo. Sin embargo, reconozco su valor como definiciones extremas y limpias de diferentes formas de ver la vida que por lo demás siempre solemos encontrar en una forma más mezclada.

Ahí va una traducción más o menos libre, teniendo en cuenta lo escueto del idioma y del manifiesto en sí:

  1. Hay tres estados del ser: no saber, acción y terminación.
  2. Acepta que todo es un borrador: ayuda a llevarlo a cabo.
  3. No hay etapa de edición.
  4. Pretender que sabes lo que estás haciendo es casi lo mismo que saber lo que estás haciendo, así que simplemente acepta que sabes lo que estás haciendo aunque no lo sepas, y hazlo.
  5. Destierra la procrastinación. Si esperas más de una semana para llevar a cabo una idea, abandónala.
  6. El objetivo de llevar algo a cabo no es acabar, sino poder llevar a cabo otras cosas.
  7. Una vez que has acabado algo, puedes tirarlo.
  8. Ríete de la perfección. Es aburrida y te impide acabar.
  9. La gente que no tiene las manos sucias está mal. Hacer algo te hace estar bien.
  10. El fracaso cuenta como hecho. Así que comete errores.
  11. La destrucción es una variante de lo hecho.
  12. Si tienes una idea y la publicas en internet, cuenta como el fantasma de algo hecho.
  13. Lo hecho es el motor de más.

Este manifiesto en concreto me ha llegado por varias razones. Me encanta su desparpajo con toques humorísticos (me encanta que sean 13 puntos, y no los forzados 3 o 10 de toda la vida) y el hecho de que los propios autores lo trivialicen ya antes de presentarlo. Pero por otro lado no deja de contener varias sugerencias importantes, en la línea tan contemporánea de la beta perpetua, el work in progress, el learning-by-doing, y demás conceptos “2.0″, pero también en un plano mucho más personal:

A mí, que últimamente ando liado con muchos procesos de puesta en marcha, conexión, relación o gestión la mayoría de las veces difícilmente tangibles, me ha servido como tranquilizante y a la vez como revulsivo. Como cuando me pongo a arreglar la bicicleta y descubro que me encanta ese trabajo, este manifiesto me ha recordado otros tiempos (no muy lejanos) en los que he vivido más del hacer que del pensar, y aunque ellos no lo diferencian ni lo mencionan directamente, también más ligado a lo físico que a lo digital. Siempre con las manos manchadas: de serrín, de cola, de pintura, de grasa…

Y me ha recordado que para hacer efectiva una mínima praxis hay que mantener un equilibrio entre la especulación estratégica y la pura y simple creación. Que tratar de apuntar bien no debe evitarnos disparar una y otra vez hasta acertar. Dicho y hecho. O tan radicalmente como proponen ellos: sin saber, hacer, y acabar.

En la curva

Martes, 11 de enero de 2011

Una persona brillante debería ser capaz de dominar cualquier disciplina en tres años, enteniendo «dominar» por estar al nivel del percentil 90. Para ser un auténtico maestro en algo, por decirlo de algún modo, tendría que dedicar el resto de su vida al otro 10 por ciento. La forma de tener una vida interesante es mantenerse en la zona más inclinada de esa curva de aprendizaje.

Nolan Bushnell

¿Y si no, qué?

Lunes, 31 de mayo de 2010

Últimamente estoy leyendo mucho (¡demasiado!) sobre emprendizaje, innovación, creatividad, actitud 2.0 y en fin, todas esas cosas que hoy día andan tan de la mano. Todo suena arrebatadoramente interesante, y me siento identificado con muchas de las posturas, técnicas, filosofías y tendencias que he ido descubriendo, pero… llega un momento en el que te paras, medio alelado tras una avalancha de enlaces o twitts apabullantes, o de textos como este…

Linchpin manifesto

… y dan ganas de salir corriendo al desierto más cercano. Porque si tengo que ser a la vez proactivo, rompedor, desestructurado, eficiente, móvil, imprescindible, asertivo, enérgico, ágil, innovador, tenaz, smart, incansable,  sorprendente, metódico, visionario, hiperconectado, abierto, y por tanto dedicarme a romper moldes, surfear la cresta de la ola, adelantarme a la situación, poner en duda las bases, redefinir e innovar ya mientras desayuno y dejar al resto del mundo sin respiración… francamente, no sé si me va a dar tiempo para ser humano.

Uno acaba sintiendo una especie de exigencia de brillantez que no ayuda nada a vivir bien. Si el renacimiento trajo la (discutible) idea de que la genialidad era cosa de cada individuo, últimamente parecen hacernos creer por todos lados que la innovación hay que beberla y sudarla cada día como el agua, casi sin darnos cuenta y a litros. ¿Dónde queda el conocimiento tranquilo y el buen hacer del artesano? ¿Y qué si quiero ser un tipo sencillo por un rato? ¿Es realmente tan peligroso quedarse parado? ¿Y si un día me levanto poco creativo, y decido trabajar en algo más monótono o menos arriesgado? ¿No vale? ¿Y si renuncio a intentar cambiar el mundo por una semana, o un año, para vivir una experiencia vital de otro tipo y seguir construyéndome como persona?

Cito una frase del artículo de donde saqué la imagen de arriba, pero cambiando el énfasis a otra palabra:

¡La SOBREDOSIS de inspiración y motivación que todos necesitamos de vez en cuando!

Sí, sobredosis. Y lo de que la necesitemos, pues es posible, pero muy de vez en cuando, como catalizador pero no como combustible. Yo ya tengo mi moraleja personal: empápate de todo eso, pero ten a mano una toalla para secarte. Lee y aprende lo que quieras, pero cuidado con los empachos vitales, o acabarás deseando convertirte en un anacoreta para compensar.

Ni tanto ni tan poco; el equilibrio, el camino del medio, sigue siendo mi vía preferida. Y hablando de equilibrio: leer The Laws of Simplicity o Zen Habits resulta que no compensa la sobredosis de complejidad de lo demás. Incluso simplificar es complejo hoy día, y más si se hace como imposición teórica, de modo que la única solución real es ponerse a hacer otras cosas, y dejar la teoría para ratos sueltos. Nada nuevo, por otra parte, pero tenía que decirlo.

¿Coincidencia?

Jueves, 20 de mayo de 2010

Hay cosas que están en el aire, y en tal concentración que comienzan a condensar por todos lados a la vez, dando lugar a proyectos aparentemente inconexos pero que acaban hablando de las mismas cosas. Para muestra, ahí va un parecido razonable:

Espacio Creativo Independiente de Córdoba:

Dibujo ECI Córdoba

Promotorium, del que en breve espero publicar algo más por aquí:

Es fantástico. Encuentros así, unidos a muchos otros razonamientos y varias conversaciones sueltas, me hacen pensar que puede que haya llegado el momento de “extraer” de mi PFC la parte relacionada con la creación de espacios de trabajo, y encontrarle un lugar por derecho propio en la realidad. Más reflexiones en breve…

Alquimia

Sábado, 31 de octubre de 2009

alchemy

Imagen semicasual creada en Alchemy (qué pequeño gran programa) y retocada en Gimp. Con esto de la creatividad incontrolada a veces salen cosas candidatas a fondo de pantalla, en cuestión de minutos.

Pensamiento de diseño

Martes, 13 de octubre de 2009

Como otras veces, he aprovechado el viaje en tren para leer un artículo que tenía pendiente, titulado “Pensamiento de Diseño y la Gestión de la Innovación” y el texto en sí ha resultado ser tan interesante que bien merece una entradita. Si estáis al corriente de las nuevas tendencias culturales de la llamada sociedad-red seguramente hayáis oído hablar del pensamiento de diseño (design thinking). Si todavía no tenéis muy claro de qué va eso, os recomiendo visitar esta recopilación y leer todo lo que podáis, en concreto el primer artículo, que para mí ha resultado esclarecedor e inspirador a partes iguales. Es una buena introducción al concepto y aunque es largo, está cuajado de reflexiones directamente aplicables a la profesión del arquitecto, que en muchos puntos converge con la del diseñador. Sobre todo si ya os interesó su reformulación en clave 2.0 que dejé caer por aquí hace un par de meses (y que por cierto tocó portada en Soitu.es para mi sorpresa y contento). En fin, que os recomiendo encarecidamente la lectura relajada, crítica e imaginativa de ese texto, especialmente como arquitectos que (algunos) sois. Por mi parte, incorporo lo leído a mi bagaje ideológico desde ya.

Búsqueda gráfica de imágenes

Miércoles, 23 de septiembre de 2009

Hago esta entrada relámpago para publicar dos descubrimientos recientes en cuanto a la forma de buscar imágenes por la web, los cuales me han parecido un avance importantísimo  que quiero compartir con mis amigos diseñadores, arquitectos, ilustradores y demás gente pintoresca.

El primero es Chromatic Search. Esta aplicación web es tan potente y sencilla como su nombre indica: encuentra imágenes con el matiz, brillo y saturación que elijas, y además en el porcentaje que prefieras. Y no con un solo color: ¡con todos los que quieras! Esto se puede combinar con una búsqueda tradicional por palabras clave, con lo cual buscar —por ejemplo— una foto de un coche amarillo, pero justo de ese tono de amarillo que buscas, es realmente sencillo. Luego te permite buscar imágenes con los mismos tonos que una cualquiera, y variar, de nuevo el porcentaje de presencia de cada color. Maravilloso.

Chromatic Search

¿Se puede pedir más?

Sí, bueno, ya puestos… que además nos deje buscar según la forma dentro de la imagen. Y eso es lo que hace Retrievr, una aplicación web donde “pintas” la forma y el color deseados en un pequeño cuadro a la izquierda, y automáticamente aparecen imágenes que responden aproximadamente  a ese esquema. La precisión no es tan espectacular como con Chromatic Search, pero promete. Y eso no es todo, para regocijo de un servidor y seguro que de alguien más: permite buscar mediante comparación con una imagen, de modo que podemos averiguar en base a qué foto se hizo un dibujo, buscar el origen de una imagen que tenemos guardada o incluso comprobar cuántas copias de una foto nuestra hay por la red. Las aplicaciones las dejo a vuestra imaginación.

Retrievr

Por cierto, sé que no es exactamente lo mismo, pero la última versión de Cooliris, el mejor complemento de búsqueda de imágenes —y vídeos— para Firefox, ya funciona en Linux y además permite navegar por los archivos de tu disco duro. Para los que no lo conozcáis, deciros que sus efectos 3D no son pura estética, sino que permiten “pasar” las imagenes de forma muy rápida, de cerca o de lejos para poder filtrarlas visualmente de forma más rápida, intuitiva y eficiente. Una pasada.

Sistemas de compatibilización de software

Miércoles, 2 de septiembre de 2009

La serie A+OS, que publico en colaboración con Ecosistema Urbano, sigue creciendo. Esta última entrega se llama Sistemas de compatibilización de software como ayuda a la transición (me he pasado con el título, lo sé), y explica diferentes formas de tener en un mismo equipo aplicaciones diseñadas para distintos sistemas operativos.

Alchemy: la tormenta gráfica

Domingo, 23 de agosto de 2009

El perfeccionismo es una de las mayores barreras para la creatividad. El miedo al error se convierte en un freno, se depende de la goma de borrar hasta el exceso, y se acaba perdiendo toda posibilidad de realimentación desde el dibujo. Nunca hay sorpresas, no surge nada nuevo de forma espontánea, y se puede acabar cayendo en una poco deseable rigidez gráfica. Al final uno comprende que lo mejor es no corregir tanto los dibujos: se dejan de lado y se vuelven a hacer. De ese modo se van acumulando versiones, opciones, aciertos parciales, borrones y efectos inesperados. Del mismo modo en que en un brainstorm se “tiran” muchas ideas para producir algunas buenas, uno aprende a “tirar” dibujos, bocetos, ilustraciones.

Luego llega la herramienta digital: el comando deshacer, los de edición, las capas y los objetos vectoriales editables hacen las cosas fáciles: ya podemos controlar del dibujo al 100%. Puede parecer que en el ámbito digital producir sin control y descartar es más sencillo, pero las enormes capacidades de edición/corrección disponibles en cualquier programa pueden llevar de nuevo al perfeccionismo esclerotizante. Uno comienza haciendo bocetos, y antes de darse cuenta, ya está puliendo una única imagen en todos sus detalles.

Sin embargo, inesperadamente, he encontrado por fin un programa donde prácticamente no se puede hacer eso:

Si tuviera que definir Alchemy, diría que es un software de brainstorming gráfico. Más que una herramienta de dibujo, es un generador de formas interactivo, un catalizador de posibilidades gráficas. Es deliberadamente impredecible; sólo podemos controlar algunos factores en el proceso de creación, nunca el resultado final. Como dicen sus creadores: Sin deshacer, sin selección, sin edición. En lugar de eso, la interacción se centra en la obtención de un gran número de formas buenas, malas, extrañas o hermosas. Para que veáis si no es perversamente eficaz en esto, se puede incluso programar el borrado automático del lienzo para forzar al usuario una y otra vez a refrescar el proceso.

Aunque se trata de una herramienta vectorial (el resultado se puede guardar en PDF), se usa más como un lienzo digital, con el trazado intuitivo y directo de la pintura en ráster. En una interfaz mínima incluye varios modos de trazado diferentes que pueden ser controlados mediante la combinación de modificadores en tiempo real como la simetría automática, la aleatorización, el dibujo a ciegas, e incluso por captura de color en tiempo real a través de una webcam o el control mediante el sonido, literalmente gritándole al trazo para que se haga más grueso, por ejemplo.

…Y si con esta vaga descripción no habéis salido corriendo a probarlo, cierro el blog xD

Alchemy es modular, open source y multiplataforma. Puede instalarse sin receta médica. Posología: En caso de aburrimiento grave o anquilosamiento creativo extremo, usar de forma intensiva y descontrolada hasta que aparezcan los primeros síntomas de creatividad o de cansancio. Para fortalecer la capacidad creativa, puede usarse regularmente varias veces al día, antes de las ilustraciones o de forma aislada. Instálelo previamente en cualquier caso y en caso de duda consulte con su informático.  Efectos secundarios: Si se padece perfeccionismo crónico,  puede aparecer una torturadora sensación de liberación forzosa, que desaparecerá con el uso continuado.