Decían los romanos, y aún antes los griegos, que los hilos del destino humano eran cosidos y descosidos por tres temibles hijas de la Noche, en un gran telar. Los escritores, como ellas, tenemos la capacidad de dirigir el destino de los personajes y los mundos que creamos, y lo que aquí vengo a proponeros es exactamente eso: la creación de un gran telar conjunto donde las vidas de diferentes personajes se crucen e interactúen.
Es decir:
Partiendo de un primer relato -el padre de todos los relatos- cada uno tejerá en su blog la historia de otro de los personajes que aparezcan, o que estaban allí -aunque el escritor no los viera-, o que supieron de oídas lo que había pasado… Esos relatos-hijos podrán a su vez ser origen de otros nuevos, de modo que poco a poco se forme un gran tapiz. Pero eso no es todo. Los hijos tendrán capacidad retroactiva, es decir, si al basarme en un relato, añado o modifico algo en la escena original, el autor de dicho relato deberá modificar el suyo de acuerdo con esto, para que el conjunto de relatos pueda ir enriqueciéndose, ajustándose y formando una red coherente.
¿Suena complejo? Lo es. Estas cosas son difíciles, porque mezclar diferentes opiniones, diferentes sensibilidades, puede provocar conflictos. Pero vamos a intentarlo. Escribir un relato entre muchos es casi un mito, pero enlazar relatos muy diferentes mediante una simple conexión argumental, parece bastante más factible, espontáneo y divertido.
Para hacer funcionar todo este lío, propongo tres normas sencillas:
- Al publicar un nuevo relato hijo, el autor dejará un comentario en el blog del padre, con un enlace. De este modo, el autor del padre podrá revisar a sus hijos y ver si introducen modificaciones en su relato.
- Cada uno, hará constar en su entrada, mediante enlaces, de qué relato parte, qué relatos se van creando a partir del suyo, y cuáles son las reglas del juego -enlazando, por ejemplo, a esta entrada-. Con esto, podremos navegar por todo del telar.
- Todo esto ocurrirá durante un mes, sin periodicidad ni orden establecido. Al final de ese mes, decidiremos si dejamos que la red de historias siga expandiéndose, o la damos por finalizada. Será divertido hacer una representación gráfica de las relaciones entre los relatos.
Por otra parte, os dejo un par de consejos:
- Intentad que las historias sean enriquecedoras, no hagáis bromas burdas, payasadas, ni salidas de tono que estropeen el resto de aportaciones. Esto no excluye el uso del humor o la ironía como estilo literario. Todo esto queda a vuestra negociación entre padres-hijos: podéis ignorar versiones destructivas, pactar entre vosotros los cambios del argumento, etc. Como queráis, pero sed buenos.
- El resultado debería tener algo de coherencia entre relatos, pero no necesariamente uniformidad. Os animo a probar cualquier estilo, ambiente, tiempo, formato, registro o extensión. La vida tiene tantos puntos de vista como personajes, como autores, como formas de escribir. La única unión entre todos serán determinados puntos de la trama argumental.
- Aunque cada uno mantenga su relato siempre en una misma entrada, editándola, os recomiendo guardar en algún sitio cada versión, para ver cómo las historias de los otros han ido modificando la nuestra, poder compartir anécdotas, etc.
- Para que esto sea realmente interactivo, habrá que leer regularmente tanto a los hijos como al relato del que partimos… por si otro de los relatos hermanos modifica algo en el padre que nos afecta a nosotros, etc.
Y nada, dicho esto, podéis comenzar cuando queráis y como queráis, a partir de este primer relato que os propongo, o de los que surjan. Eso sí, emplazo directamente al padrino de esta iniciativa a lanzarse entre los primeros ;)