Historias de Madrid y otros lugares

Miércoles, 25 de abril de 2012

Hace un año celebraba en este blog el primer aniversario de mi vida como arquitecto egresado, y a la vez mi llegada a Madrid, que por no recordar la fecha exacta he dado en fijar el día 23 de abril. Un año más, aprovecho esta fecha para pararme un rato y volverme a mirar el camino andado.

Madrid desde la terraza de León11

En aquella entrada fantaseaba con alejarme un poco de mis propios proyectos, tomándome las cosas con un poco más de calma. La cosa funcionó durante un tiempo: alejado del movimiento de Alicante y aún ajeno al de Madrid, me dediqué a disfrutar la agradable rutina de ir cada día a la oficina, cocinar y comer con mis compañeros de trabajo y volver a casa paseando o en bicicleta dispuesto a pasar una tarde tranquila.

Comida en Ecosistema Urbano

Mis sueños de tranquilidad no duraron demasiado. Al poco, fiel a mi naturaleza, comencé a hacer algo que había deseado desde hacía años: sumergirme en la “movida 2.0″ de Madrid, y encontrarme con toda esa gente interesante que venía siguiendo de lejos durante los últimos años. Poco a poco comencé a conocer a las personas que piensan y trabajan tras misteriosos colectivos como Zuloark, León 11, Inteligencias Colectivas, Comunes, Comandante Tom y muchos otros que se mueven con ellos.

Zuloark, Inteligencias Colectivas, Domenico di Siena, Comandante Tom y otros en Matadero

Comencé a entender su forma de trabajar, tuve la oportunidad de verlos en acción e incluso colaborar con ellos en alguna que otra cosa. Poco a poco, un encuentro llevó a otro, y mi red madrileña no ha parado de crecer. Tuve además la oportunidad de vivir en directo una increíble muestra de la energía social latente cuando el movimiento 15M estalló en Sol, a apenas unos minutos en bici desde mi casa, y nos tuvo con los pies en la plaza y el corazón en un puño durante una semana alucinante.

Sol

¿A dónde me ha llevado todo esto? Escribo esto a las dos de la madrugada tras dos semanas sin una sola tarde libre, saltando de quedada en quedada, de evento en evento, de reunión en reunión, de bar en bar, sumergido en una atractiva y descontrolada vorágine social. Cada año me oiréis decir que en abril se vuelve todo el mundo loco y estalla la agenda cultural (en abril, eventos mil), pero este ha superado a cualquier otro que recuerde, culminando hace un par de días con la eclosión de muchas nuevas relaciones en un intenso fin de semana de Meet Commons.

Mi bandeja de entrada digital, que había permanecido limpia y ordenada durante meses, lleva semanas acumulándose y creciendo fuera de control, empujada a un lado por la fuerza de lo presencial, por la llamada de las redes en las que yo mismo me he ido enganchando a lo largo y ancho de Madrid.

Con todo, estoy orgulloso de, haciendo un esfuerzo consciente por evitar que la rutina y la velocidad de la ciudad me absorbieran, haber logrado mantener la mirada receptiva, sorprendida y tranquila del visitante, disfrutando de pequeños momentos cotidianos en mi casa o por las calles. Sigo pedaleando con el mismo deleite y andando despacio, cada vez más despacio, incluso por los túneles del Metro, donde todos corren como locos para abordar el vagón que se escapa. Me he apuntado con amigos a azarosas derivas urbanas, recorriendo sin rumbo fijo un barrio diferente cada vez. He seguido con mi búsqueda del equilibrio y de la calidad de vida, cada vez con más consciencia y más interés, buscando mejorar mis hábitos, mis ritmos, mi forma de trabajar, y sintiendo que estoy al principio (muy al principio, ay) de un camino prometedor.

Madrid desde el Manzanares

En bici por el parque del Manzanares

Por lo demás, mis proyectos personales han avanzado a un ritmo muy relajado. He publicado apenas diez entradas en este blog en un año, y sólo un par, aunque bien densas, en Sociarq. He realizado un esfuerzo bastante torpe de diseño y sobre todo de organización de contenidos y gestión de la identidad digital para La Cajita 3.0… que aún está por salir del horno. He iniciado y casi completado un seminario sobre desarrollo de organizaciones desde el enfoque de la triformación, que me ha abierto un mundo al que hasta ahora era casi del todo ajeno y que espero poder conectar con muchos de mis proyectos. Parcialmente de vuelta hacia Alicante, donde el pulso de eGruyere sigue latiendo, me he lanzado a formar parte del MasterDIWO con tantas ganas como poco impulso productivo. He tenido la oportunidad de dar mis primeras tres conferencias y e impartir otros tantos talleres, casi siempre con otros como me juré a mí mismo que haría el mismo día que acabé el PFC.

El nacimiento de MasterDIWO

Y poco más por ese lado. Podría resumir este año diciendo que, de la filosofía del Do It With Others, he disfrutado a más no poder el with others y apenas rozado el do it.

En lo puramente profesional, que fue la razón que me hizo ir a Madrid, la experiencia en Ecosistema Urbano no ha tenido precio, y daría para un post aparte. Lo que comenzó como una colaboración temporal alrededor de Whatif se fue ido extendiendo con la llegada del proyecto dreamhamar, que me brindó la oportunidad de vivir cerca de dos meses en el interior Noruega.

dreamhamar

Vida doméstica junto al lago Mjøsa

Con la salida de Domenico de la oficina, me cayó el blog en las manos y me encontré de pronto sumergido en un trabajo de “editor” online a un nivel que no esperaba.

He comenzado a hacer viajes de trabajo, algo nuevo para mí. Desde la locura de ir a Tarragona en coche, tener un par de reuniones y volver a Madrid en un solo día, hasta un reciente e indefinible fin de semana de taller en la isla de Bahrein. La semana que viene, reunión de trabajo en París. Y luego, quién sabe.

Detallitos de gente que me quiere

Por lo demás, he cumplido 30 años, me he propuesto saltar en paracaídas (porque me da mucho miedo y porque me da la gana), soy doblemente tío y además padrino de Matías, el segundo hijo de mi primer amigo. Bienvenido a la adultez, my friend. Y luego, de nuevo, quién sabe, porque… ya no dependerá sólo de mí.

El pequeño Matías

Algo se mueve. Tras un año de dejarme llevar plácidamente por lo que me rodea, comienzo a notar que hay algunas decisiones que tomar. Empiezo a sentirme dividido entre Madrid y Alicante, entre la libertad del autónomo y la seguridad de un trabajo fijo, entre las ganas de hacer muchas cosas y el intento de encontrar hábitos más equilibrados, entre la exuberancia profesional y una vida personal y doméstica más tranquila. Pero a diferencia de hace un año, no estoy ansioso por encontrar la solución.

Tomando como lema el verso, hago camino al andar.

Puebla de Sanabria, 2011

Entre árboles y cuerdas

Sábado, 31 de marzo de 2012

El que sigue es uno de los vídeos que grabamos durante una mañana de paseo por las alturas (moderadas, pero alturas al fin y al cabo), entre árboles y cuerdas.

Un gran ejercicio, y no sólo físico, aunque eso el que no tenga vértigo seguramente no lo entienda. Te lanzas escalerilla arriba con el ánimo de no hacerle ni una sola concesión al miedo a las alturas que por lo general te las hace pasar canutas en estas situaciones. Confías en que podrás pasar por lo que sea, y te comprometes a no pensar siquiera en volver atrás. Sólo adelante, a lidiar con lo que venga. Y de alguna manera inexplicable, lo logras. Cada tramo de recorrido que avanzas es una patada al miedo que te acompaña, persistente. Otro tramo, otra patada. No se va, pero no importa, has descubierto que puedes darle patadas desde encima de una cuerda y seguir adelante. A veces te tiembla el pulso, pero nunca la determinación, y no deja de crecer la sensación de control y libertad que te da el hecho de estar superándote a ti mismo. Y cuando te dejas deslizar por el último cable, volando por encima del agua sin más opción que confiar y disfrutar, la persona que toca tierra al otro lado es una versión mejorada de ti mismo. Como la vida misma.

Gracias a Francesco Cingolani por cederme la GoPro con la que se grabó esto. Este es el primer vídeo hecho con esta cámara en régimen de no propiedad, y como todos los que se graben con ella en adelante, está bajo licencia Creative Commons (CC BY).

La Cajita 3.0 en proceso

Sábado, 10 de diciembre de 2011

Hace ya cerca de tres años y medio (que es mucho tiempo en Internet), estaba preparándome para el primer gran salto de este blog: pasar de ser una plantilla retocada de Blogger a funcionar sobre WordPress en un espacio web propio. Fue mi primer paso en el mundillo del diseño y desarrollo de páginas web, y me he alegrado muchas veces de haberme decidido a darlo.

blog1.0

Ahora toca dar otro paso importante, que probablemente ponga el blog realmente patas arriba. Si el primer cambio fue de plataforma, manteniendo el aspecto prácticamente idéntico, el que se avecina es de diseño y reestructuración profunda de la página, manteniendo la plataforma.

A decir verdad, y para mi propia sorpresa, no es que me haya cansado del diseño actual. Me llevó mucho tiempo consolidarlo y funciona bien: es sencillo, es personal, tiene un punto original sin muchas pretensiones, y lleva un buen montón de horas de código en pequeños detalles. Sin embargo, sigue arrastrando varios problemas no resueltos de fondo:

  • Se basa en un tema antiguo y muy básico, Kubrick, que venía por defecto con WordPress 1.5. Es un poco pesado (que no difícil) introducir nuevas funciones, y hay muchas ventajas de las nuevas versiones de WordPress que no se pueden aprovechar. Creo que va siendo hora de cambiar a una base más actual pero aún sencilla de modificar. Concretamente, el excelente tema (también por defecto en WordPress) Twenty Eleven.
  • Es una ensaladilla. Aunque los contenidos están bien categorizados por tema y tipo, no estoy nada seguro de que la gente los visualice así. Como me interesan temas bastante dispares y pensé que no todo el mundo querría seguirlos todos, me esforcé por introducir los feeds separados para que cada uno pudiera suscribirse al canal o canales de su interés, pero dudo de que alguno de mis escasos y valiosos seguidores lo haya hecho, obligándose a sí mismos a tragarse lo mismo el vídeo de una sesión de windsurf que un post gigante sobre arquitectura 2.0. Mi experiencia me dice que los blogs temáticos se entienden mejor y llegan a más gente, pero a la vez me gustaría mantener la idea de la web personal “todo incluido”. Y en ese sentido…
  • … La Cajita actual tampoco muestra de forma clara y directa mi identidad digital: quién soy, qué hago, qué pienso, qué me interesa, por dónde me muevo, en qué trabajo. Para averiguarlo hay que navegar por las categorías (¿alguien lo hace?) y leer varios posts. No tiene una relación clara con otros blogs o redes sociales en las que me muevo, y sobre todo, mezcla sin distinción contenidos propios de un blog (cosas que pienso o me interesan) con entradas más propias de un porfolio (cosas que hago).

Muchas de mis reflexiones coinciden con (y en parte se inspiran en) las que en su momento hizo Carlos Cámara acerca de su propio blog, con algunas particularidades que en su conjunto me han llevado a proponerme lo siguiente:

Identidad digital

  • Un blog que sirva como tarjeta de presentación única. Un solo enlace donde alguien pueda ver quién soy, cómo soy. Ello implica, por ejemplo, que si le doy la dirección a un potencial cliente o colaborador, pueda llegar rápidamente a mi trabajo y mis ideas. Eso creo que Carlos lo ha resuelto francamente bien. Pero también ha de mantener el lado personal, mis aficiones e intereses, principalmente porque forman parte de lo que soy y me apetece contarlas. Además, me he dado cuenta de que lo profesional y lo amateur me resultan muy complicados de separar, me muevo saltando siempre entre ambos entornos: aficiones que de pronto se convierten en trabajo remunerado (la mayoría, curiosamente, aunque de forma muy modesta), y temas profesionales que en cambio desarrollo sin cobrar un duro. Cada lector debería poder decidir rápidamente qué aspecto, punto de vista o tema quiere curiosear o seguir regularmente.

Estados

  • Microblogging. Las redes sociales están muy bien para publicar avisos de “estado” o pequeñas experiencias, pero me da la sensación de que, en lugar de construir una identidad digital acumulada en el tiempo, tienden a la instantaneidad y todo se acaba perdiendo en las profundidades de una timeline. El caso de Facebook es extremo y sintomático porque ni siquiera tiene buscador. En LaCajita 3.0 me estoy planteando incorporar una función de “actualización de estado” propia, abierta y revisitable, que por supuesto estará conectada con las redes sociales que es donde se seguirá produciendo la mayor parte de la conversación.

Tipos de post

  • Distintos tipos de posts para distintos contenidos. Ya probé ese enfoque en esta misma versión, con un formato específico (sombreado, sin título, simplificado) para las citas, pero quiero llevarlo más allá, de forma que los distintos formatos ayuden a diferenciar el tipo de contenido.

Comentarios

  • Énfasis en los comentarios. Forman parte de la conversación y son una de las cosas que más valor aportan a un blog sobre cualquier otra plataforma. En ese sentido, siempre me ha gustado cómo eMe los coloca al mismo nivel que el contenido de la entrada. No tengo nada claro si funcionará con entradas más largas, pero lo voy a intentar copiar del maestro, a ver qué pasa ;)

Simplicidad

  • Simplicidad. Con todo lo anterior, es probable que acabe añadiendo enlaces a nuevas formas de navegar por el contenido, breves presentaciones, aclaraciones y explicaciones, contenidos complementarios, etc. Y con ello el blog tenderá a complicarse, multiplicando widgets y sidebars por doquier. Un acercamiento posible era personalizar la barra lateral según el post (por categorías, temas, secciones, etc.) como he comenzado a hacer en sociarq. Pero, unido al citado tema de los comentarios y a varias conversaciones con Francesco Cingolani y otros sobre la simplicidad en tiempos de complejidad y sobreinformación, he decidido apostar por otro más radical, experimental y posiblemente un poco suicida:  eliminar completamente las barras laterales. LaCajita 3.0 sólo tendrá contenido en sus páginas, y todo lo demás estará comprimido en un panel-menú ocultable, para que el lector se pueda dedicar a leer, sin más, la entrada que le haya interesado y el debate que ésta pueda haber generado.

Actualmente tengo un servidor local en el que voy probando los nuevos cambios, y cuando tenga la base subiré el nuevo tema para ver qué os parece y acabar de retocarlo. Por delante queda el desafío de que el nuevo diseño mantenga algo de continuidad con el anterior, o al menos os guste igualmente aunque sea distinto. Y como no podía ser menos, os animo a vosotros mis uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis lectores habituales a que me comentéis vuestras impresiones.

¿Qué os gusta del blog? ¿Qué creéis que mejoraría con alguna modificación? ¿Cómo lo usáis normalmente? ¿Os parece interesante el nuevo enfoque?

Cambios, cambios, cambios

Sábado, 23 de abril de 2011

Un día como hoy (¿casualmente?, San Jorge) de hace exactamente un año, estaba colgando los paneles acabados de mi Proyecto Final en las paredes de la politécnica dispuesto por fin a dar, al revés que Neil Armstrong, un paso insignificante para la humanidad pero enorme para mí: el “cambio de estado” de estudiante a arquitecto.

Un año que imaginaba tranquilo y ha resultado ser todo lo contrario, lleno de proyectos que se me han ido mezclando y alternando sin tregua hasta hoy, unos más importantes, rentables o cómodos que otros, pero todos interesantes. El verano entero trabajando en la Escuela WindSurf Área, y casi a la vez arrancando con el taller What if…? Alicante y la Plataforma Petracos. Fue también el año en el que pusimos en marcha eGruyère, donde por mi parte metí muchas inquietudes acerca del trabajo abierto que ya había apuntado en el PFC. El año, además, en el que en Oblivion’s Garden nos quedamos bajo mínimos, sin bajista, sin cantante y casi sin fuerzas, para luego encontrar una nueva voz superando todas nuestras expectativas, y pese a tener el grupo patas arriba acabar sacando 10 nuevos temas en apenas 4 meses. El año en que mi interés por la cultura abierta comenzó a verse cada vez más en este mismo blog. El año en el que arranqué (con muy poco gas pero con bastantes expectativas) con Sociarq, y que en estas últimas semanas me ha ofrecido la posibilidad de participar del nacimiento de LibreARQ, proyecto que llevamos tiempo rumiando entre varios y que espero que salga adelante con fuerza. El año en el que mi primer y pequeño proyecto de construcción ha ido creciendo desde la idea hasta la licencia de obra. El año, y lo dejaré aquí para no ser más pesado… el año en que, tras varias colaboraciones esporádicas, los de Ecosistema Urbano me han ofrecido la oportunidad de participar con ellos más de cerca en su apuesta por el diseño social urbano, el open source y la cultura abierta en general.

De modo que no sé qué parte atribuir a la casualidad del hecho de que justo un año después de acabar la carrera esté también de cambios, escribiendo esto desde mi nueva y soleada habitación junto al Manzanares, la mudanza apenas terminada, y pensando en qué hago tan lejos de la costa y en por qué no parece importarme demasiado.

Siempre he tenido ganas de conocer Madrid desde dentro, y también de escapar de Alicante a donde fuese, a cambiar de aires. Tengo que admitir que durante estos últimos dos o tres años esa situación ha ido cambiando: Alicante ha dejado de ser para mí una ciudad inerte y un completo desmán urbano para pasar a ser un espacio de oportunidad y un auténtico hervidero de actividad… además de un completo desmán urbano que sigue siendo, claro. De pronto, todo por allí se me estaba haciendo demasiado interesante como para dejarlo como si nada, así que casi tengo que agradecer que el empujón me haya llegado desde fuera, o habría echado raíces del todo antes de darme cuenta.

Espero poder aprovechar esta oportunidad para limpiar un poco la cabeza, el armario y la agenda, separarme un poco de algunos proyectos para pensar y observar cómo siguen por sí mismos, y centrarme en otros más personales que he tenido aparcados por demasiado tiempo. Por ejemplo, arrancar poco a poco con Sociarq, sacando las decenas de borradores que tengo en espera, y ponerme con este mismo blog, LaCajita, que durante estos últimos meses ha acabado de perder su sentido (que nunca estuvo muy claro) y que me pide a gritos un replanteamiento de raíz si quiero que siga aportando algo de valor.

Iluso de mí, claro. ¿Centrarme? ¿Despejarme? ¿Aparcar proyectos e ideas? ¡Vamos…! Todos los que me conocen un poco estarán riéndose de mí al otro lado de la pantalla, pero bueno, dejadme vivir al menos por un tiempo la ilusión de que cambiar de ciudad me permitirá cambiar, siquiera un poco, de vida.

Love it or fix it

Viernes, 11 de marzo de 2011

Love it or fix it

Y van…

Sábado, 8 de enero de 2011

(¡Ding!)

Jueves, 28 de enero de 2010

Estimados lectores del Blog 853.705 de Technorati, les habla el redactor:

Seguimos en modo PFC;  les rogamos mantengan abrochadas las suscripciones RSS y tengan paciencia para sobrellevar las condiciones de los próximos meses. Les aseguramos dejamos caer que todo está perfectamente más o menos bajo control. Aunque es posible que sigan notando un bajón importante en la cantidad de entradas nuevas, esta situación no será definitiva y en breve podrán seguir disfrutando de nuestros servicios. Ante cualquier problema no duden en consultar a la redacción.

Gracias por su atención.

Potencial humano

Jueves, 3 de diciembre de 2009

No hemos de preguntarnos qué necesita saber y conocer el hombre para mantener el orden social establecido; sino: ¿qué potencial hay en el ser humano y qué puede desarrollarse en él? Así será posible aportar al orden social nuevas fuerzas procedentes de las jóvenes generaciones.

Rudolf Steiner, hablando de educación

Mapas mentales aplicados al proyecto

Lunes, 23 de marzo de 2009

En arquitectura los diagramas se utilizan muchas veces como modo de visualizar información, y con menos frecuencia como herramienta para organizarla y gestionarla. De este modo, acabamos empleando sistemas que sacrifican la facilidad de manejo y la propia utilidad como herramienta, en favor de la capacidad de representación y del atractivo gráfico. A veces, casi exclusivamente de este último aspecto.

Recientemente he redescubierto el uso de mapas mentales y conceptuales como el lado práctico de los diagramas. Estos “mapas” son un recurso bastante conocido pero poco usado, que consiste en la ordenación y jerarquización gráfica de ideas o conceptos. En ellos, se crean una serie de nodos (ideas, conceptos, temas) que aglutinan el contenido y que son unidos entre sí por enlaces que pueden indicar cualquier tipo de relación, a nuestro criterio. Casi siempre se organizan en forma de árbol, pero también los hay sin una jerarquía tan clara, y desde luego esto es totalmente decisión nuestra.

En conjunto, este sistema es más potente y (una vez creado el hábito) más sencillo de usar que las listas o notas sueltas, y por otro lado es muy directo si lo comparamos con cualquier otra forma de dibujar un diagrama. Cualquier idea puede ser ubicada y documentada en el momento mismo de concebirla, y el mapa resultante queda no sólo en el ordenador (o en el papel), sino también más fácilmente grabado en la memoria, hasta el punto de que es relativamente fácil “rellenarlo” mentalmente con nuevas ideas, y añadirlas luego al mapa guardado. La estructura gráfica de distribución espacial de las ideas, permite saber en todo momento qué datos estamos manejando y cómo se relacionan entre sí.

¿Para el proyecto arquitectónico? Nunca antes se me había ocurrido, pero tras apenas unos días de uso ya tenía todos los datos de gestión del  proyecto de fin de carrera metidos dentro de un diagrama organizado y claro: objetivos, notas e ideas por desarrollar, referencias con sus enlaces correspondientes, contactos profesionales, datos técnicos concretos, etc. Más práctico y ágil, con diferencia, que tener enlaces sueltos por un lado, notas por otro… Sencillamente, cada vez que me pongo a trabajar en el proyecto abro el mapa mental y voy consultando, incluyendo, relacionando o moviendo cosas sobre la marcha, con muy poco esfuerzo de más.

PFC en Xmind sobre Ubuntu (Linux)

Buscando diferentes alternativas para crearlos y utilizarlos en formato digital he dado con Xmind, un software que permite crearlos sobre la marcha, al mismo tiempo que se piensa y centrándose en las relaciones y los contenidos. Quizás por ello hace pocas concesiones al aspecto gráfico: se puede personalizar completamente, pero siempre dentro del típico aspecto de “diagrama de flujo”. En cualquier caso, no he echado nada en falta en cuanto a prestaciones: tiene la posibilidad de añadir notas, hipervínculos a webs, carpetas o archivos, iconos e imágenes a cada nodo, y conectarlos entre sí de de muchas maneras, ya sea de forma jerárquica o por otro tipo de relaciones.

Xmind es multiplataforma (Windows, Mac y Linux, que es donde yo lo uso) y de código abierto. Además, existe la versión portable, ejecutable en cualquier sistema operativo desde una memoria USB.

ecopop: ideas demasiado buenas…

Domingo, 1 de marzo de 2009

… como para desperdiciarlas. Ese es el descriptivo lema de una de las webs más positivas que he encontrado en las últimas semanas, gracias a mis indagaciones en el mundo del emprendimiento social (social entrepreneurship).

ecopop

¿Qué es ecopop?
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