El código se va de marcha

Jueves, 29 de Noviembre de 2007

El suceso: La historia empieza el otro día. Yo estaba trabajando sobre dos archivos muy diferentes:
- Un .svg, que es el formato vectorial estándar que usa Inkscape (una especie de Corel o Illustrator, pero libre, de código abierto) para guardar las ilustraciones.
- Un .doc, por todos conocido. Concretamente, en formato 2003 pero guardado desde Word 2007 (por la estúpida incompatibilidad entre versiones).En fin, a lo que iba.
Guardé los archivos, apagué el ordenador… y cuando volví a encenderlo, ambos se habían estropeado, y no me dejaba abrirlos, aunque sí copiarlos. Primera cosa mosqueante: que se hubiesen estropeado justo los dos que había estado editando. Bueno, lo asumimos y lo atribuimos a un error de mi disco duro externo (lo reconozco, trabajar desde un disco duro USB es un suicidio).Sin resignarme a perder todo lo que había añadido a ambos, cojo el .doc y lo abro con el Wordpad, para ver el código de que está hecho. Aparece algo como esto:

Captura de pantalla. Clic para ampliar

Comienzo a buscar algún trozo de texto inteligible, y efectivamente, encuentro la mayor parte del contenido del archivo. Lo copio a un .doc nuevo, y listos. Suspiro de alivio, pese a haber perdido un par de trozos de texto. Sigo leyendo por si hubiera algún otro fragmento aprovechable, y de pronto, me encuentro con algo totalmente inaudito: un trozo de texto que (¡lo juro!) escribí en el Inkscape, y no en el Word. ¿Qué diablos hace aquí? Lo copio en un archivo aparte, pero las neuronas me chirrían de pura extrañeza.Y entonces me doy cuenta de algo. A ver si lo veis:

Captura de pantalla. Clic para ampliar.

Efectivamente. ¡Son dos tipos de código diferentes! Abro rápidamente el código del archivo de Inkscape y mis sospechas más desaforadas se ven confirmadas. Los mismos dos lenguajes, pero en distinta proporción.¡Ambos archivos han intercambiado trozos de código! Alucino. Tras un rato alucinando, y con toda mi lógica y algo de audacia, pienso: si vuelvo a intercambiar el código, los archivos deberían abrirse sin problema…

Manos a la obra, pues. Ciertamente, resulta muy fácil reconocer qué código es de cada archivo:
- El código de Inkscape es una maravilla del orden y claridad, hasta para alguien como yo que no sabe prácticamente nada de programación. Tras un vistazo, soy capaz de reconocer en el texto cada una de las identidades dibujadas por mí en el programa. Ahora mismo podría cambiar el color de un degradado en concreto y el contenido de un par de textos sin abrir Inkscape, estoy 100% seguro.

- El código de Word, uno piensa (inocentemente) que debería ser más sencillo porque al fin y al cabo, es un procesador de texto. ¿No? Pues no. Resulta que es un mejunje de símbolos indescifrable y sin lógica alguna (véase la primera captura de pantalla). Si sé por dónde cortar y dónde pegar es porque sencillamente voy a intercambiarlo con el código de Inkscape, que me sirve de guía.

Tras un par de cortaypegas, guardo ambos archivos “reparcheados”, y contengo la respiración.Tachaaan. El archivo de Inkscape se abre perfectamente, y todo, hasta el último detalle, está ahí para mi uso y disfrute. ¡He reparado yo solito un archivo corrupto! ¡Qué mayorrr! Y tachaa… El archivo de Word, también se abre, pero me muestra infinidad de páginas llenas de símbolos esotéricos, sobre todo cuadraditos. Debo haber pegado mal el código, lo cual, sinceramente, era de esperar, dado que no había una estructura clara que seguir, y es posible que un punto y aparte marque la diferencia entre funcionar o no funcionar.

Resumen: El Inkscape, un programa de diseño gráfico, gratuito, open source y de apenas 35Mb, utiliza un formato de guardado con un código preciso, claro y muy sencillo de editar hasta por un piltrafilla como yo: ¡el XML! El Word, un editor de textos de pago y con más tonelaje que 20 Inkscapes, guarda sus archivos en vete a saber qué verborrea irrecuperable que contiene muchísimas más líneas (o eso me parece a mí) de las estrictamente necesarias para guardar toda la información de un texto con formato, y que en caso de error como el arriba descrito, te deja tirado forever and ever.

Moraleja: Pues eso… y comieron perdices.

Vuelvo

Martes, 4 de Septiembre de 2007

Tras un mes en Fuerteventura dedicado casi exclusivamente a mi yo windsurfero, vuelvo a mi tierra y a mi vida. Un mes de pura sensación, puro presente, aparcando mis proyectos, mis reflexiones, conservando únicamente, allá lejos, mis ideales y mis principios como un faro para no perderme.

Un mes leyéndoos a todos (gracias a la capacidad de lectura offline del Google Reader) sin poder contestaros, a veces sin querer contestaros, lo reconozco. Demasiado atado a lo físico como para pensar. Agarrado al agua, al viento, a la arena, con la piel y los músculos, con los ojos. Y nada más. Estuvo bien, sí, pero me alegro sinceramente de estar de vuelta al gran barco de mi mente, desplegar las velas, tomar el timón y volver a seguir largamente un rumbo.

Hmmmm…

Lunes, 5 de Marzo de 2007
Caray, qué difícil es arrancar con esto, ¿no?. Tengo 2000 documentos en el disco esperando ser colgados. ¿Cuál poner primero?
Creo que voy a poner uno de cada categoría, para que aparezcan todas, y luego ja vorem.

F.A.Q. – Acerca de este blog

Sábado, 3 de Marzo de 2007
Voy a ser un poco pesado, como toda buena introducción. Tendréis que aguantaros, o sencillamente, no leer esto, y allá vosotros.
¡TÚ con un blog!
Sssi, qué passsa. Ya sé que siempre dije que hacerse un blog me parecía una chorrada mayúscula, una moda intrascendente y un gesto de egocentrismo gratuito… no hace falta que me lo recordéis. También recuerdo mi afirmación de que no me haría un blog hasta tener una razón de peso para hacerlo, algo que realmente resultara en una aportación interesante a los millones de bloguitos que pululan por ahí. Que sí, que sí…
Pues bien, ahí van varios motivos, más para convencerme a mí mismo que a cualquier otro:
Primero: Porque me apetecía diseñarme un blog.
Segundo: Porque… me apetecía diseñarme un blog.
Tercero: Porque sí.
Ale. Siguen sin convencerme, pero mientras pienso si me hago o no un blog, pues me lo hago, y al menos me divierto un rato :P
Moraleja: Nunca digas nunca…
¿Por qué “La Cajita”?
Hasta ahora, es la mejor caracterización que he oído de mi forma de ser. Hablando un día con una compañera de la carrera, llegamos a hablar (no sé por qué) de la equitación, y cuando comenté algo de mi experiencia con los caballos, se quedó boquiabierta, mirándome, y exclamó:
“¡No me digas que también le dabas a la equitación! Bueno… ¡no dejas de sorprenderme! Cada vez que hablamos descubro algo nuevo, eres una auténtica cajita de sorpresas. ¿Qué más cosas has hecho?…”

Ni que decir tiene que no le dije de golpe todas las cosas por las que me he interesado en mi vida, pero me encantó la espontaneidad con que dijo lo de la “cajita”. Y aquí está: un espacio de donde no se sabe muy bien qué se va a sacar…
¿Qué hay en este blog?
De todo. Concretamente, de todo lo que me interesa, es decir, todo. (Cada vez que digo esto, me tengo que parar a pensar si hay algo que realmente no me interese o me haya interesado alguna vez…)
He hecho varias categorías, y recomiendo encarecidamente que lo leáis de ese modo, seleccionando el tema que os interese y curioseando en él. Como si en lugar de un solo blog, fueran varios diferentes. La lectura mezclada de todo ello puede resultar incomprensible, confusa, y en el peor de los casos, dar una idea equivocada de mi persona. No sufro esquizofrenia ni desdoblamiento de la personalidad, simplemente, me muevo en varios ambientes diferentes sin entrar de lleno en ninguno de ellos. Son pocas las personas que me han visto en la escuela de arquitectura y también sobre una tabla de windsurf, y cada vez que llevo algo de un ámbito al otro, la gente se sorprende. Quedaos con esa sorpresa: la mezcla de todo es mejor que esté sólo en mi cabeza.
Categorías temáticas (1-6). No son exhaustivas, habrá temas que sencillamente no encajen en ninguna: esos estarán disponibles en las categorías a-c.
Categorías (a-c) que hacen referencia al tipo o procedencia del contenido.
- Creaciones: Cualquiera de los proyectos, diseños, productos o escritos propios.
- Reflexiones: Comentarios, críticas o pensamientos propios sobre cualquier tema.
- Referencias: Comentarios o enlaces a las creaciones o reflexiones de personas que crean o reflexionan mucho mejor que yo. Gente que se dedica con intensidad a las cosas que yo sólo rozo de forma muy limitada.
¿Por qué se ve mal encuadrado el fondo?
Este blog, por lo chapucero de su concepción, sólo funciona actualmente a una resolución de 1024×768 (creo) y a pantalla completa (eso seguro). Disculpad las molestias.
PD: Lo más curioso es que “la cajita”, lleva colgado en Internet desde octubre del año 2004 sin que nadie se enterara, y ha cambiado varias veces de diseño. Esta vendría a ser la versión 3. Tenía en mente un diseño algo más ambicioso, pero con este puedo salir del paso…