Por Fin, C…

Martes, 3 de febrero de 2009

Estimados lectores del Blog 853.705 de Technorati, les habla el redactor:

Estamos entrando en modo PFC;  les rogamos que se abrochen las suscripciones RSS y tomen medidas para sobrellevar las condiciones de los próximos meses. Les aseguramos que todo está perfectamente bajo control, aunque es posible que noten cierto enrarecimiento en la cantidad de entradas y alguna disgresión imprevista en sus contenidos. Ante cualquier problema no duden en consultar a la redacción.

Gracias por su atención.

Esas maravillosas bolsas

Domingo, 18 de enero de 2009

Hace un tiempo mandé un breve mail hablando sobre las bolsas desechables de plástico. O sobre las bolsas de tela, que es la otra cara de la moneda. Como tuvo bastante buena respuesta, me he decidido finalmente a publicar algo sobre el tema.

No a las bolsas de plástico. No os voy a poner imágenes catastróficas ni estadísticas alucinantes, que podéis ver aquí si queréis. A mí me basta con saber que el concepto de bolsa desechable y no biodegradable es otro programado y ridículo error colectivo de nuestra sociedad.

Generalmente me parece más útil plantear las cosas desde el lado positivo, así que vayamos a la otra cara del discurso: a las bolsas de tela. Se aportan datos y estudios de todo tipo, pero lo que no se dice por ahí es que, sencillamente, las de tela ¡molan más! Y es evidente. Una vez que coges una, dejas de entender a los que prefieren las de plástico. Llevas una bolsa a tu estilo (el heavy con una calavera sobre tela negra, el hippie con florecillas, el minimalista blanca sobre fondo blanco), y no un crujiente cacho de publicidad de la más cutre, que grita a los cuatro vientos “YO COMPRO EN MERCADONA”. Me parece hasta normal que nos cuelen la contaminación y la insalubridad, pero… ¿la cutrez? ¡Vamos…! Estamos sin duda ante una de las mayores victorias del capitalismo, y más en una sociedad que valora la imagen casi tanto como la comodidad. Pero creedme: la bolsa de tela es más cómoda, más resistente, más agradable al tacto, más elegante y más silenciosa. Nacida para triunfar.

(más…)

al 2009…

Lunes, 12 de enero de 2009

Un año más, he logrado por los pelos encontrar el momento para escribir un textito y hacer una imagen que lo acompañe, en un lejano intento de recuperar lo que en realidad me gustaría haber hecho: enviaros una postal.

al 2009 en bici

Creo que para mí este año será un año de acabar muchas cosas, un año de cierre, acabamiento, desenlace, final, remate, the end y sanseacabó. Porque se acaba el cuarto septenio de mi vida (así que entre otras cosas, las células de mi cuerpo se habrán regenerado completamente 4 veces desde que nací), y con él un ciclo completo -el universitario- que ha supuesto casi exactamente un tercio de ésta, de modo que me ha parecido un buen momento para terminar todo lo que comencé y quedó pendiente, que es bastante.

Me he ido haciendo experto en comenzar cosas, pero lo de terminarlas es realmente mi talón de Aquiles, así que me las voy a ver y desear para que el 2009 sea lo que imagino que podría ser. La lista es larga y borrosa: regalos que no llegué a regalar, trabajos siempre dejados para mañana, compromisos que quedaron en el aire, dibujos que apenas son bocetos, canciones a medio componer, relatos sin principio ni final, reparaciones pendientes, ideas que quedan por escribir e incluso la carrera de arquitectura, que alguna vez la tendré que acabar, también…

Si después de todo eso resulta ser también un año de comienzos, sólo el tiempo lo dirá. Por si acaso, mejor que me pille sin deudas y con el equipaje preparado…

¿Por qué os cuento todo esto? Porque me ha invitado (y es un honor) el maestro Joaclint Istgud a contar mis objetivos para el 2009. Tengo la costumbre de no seguir la corriente, pero por esta vez os paso el enunciado sólo ligeramente modificado. Aquí va la pregunta-reflexión del momento:

¿Cómo os imagináis este año que entra? ¿Será una continuación del anterior, romperéis esquemas, mejoraréis en algun aspecto u os echaréis a perder definitivamente? ¿Imagináis algo muy concreto (tipo el dia 23 de febrero a las 17:03h me comeré un kiwi con piel) o algo más bien genérico (como voy a ser buena persona, para variar)?

Ale, ¡a vivir bien!

Drivers para Dell Studio 15

Lunes, 8 de diciembre de 2008

Hago un breve inciso en el discurrir habitual del blog para insertar una información ultraespecífica que proviene de mi lado más friki-informático, que también lo tengo a ratos. Sólo quería dejar constancia ante Google de que, haciendo uso de las oportunidades que da Internet, abrimos en el foro de Ubuntu-es un tema para instalar la distribución de GNU/Linux Ubuntu en un portátil Dell Studio 15. Allí se indica todo sobre los drivers, la instalación y los dispositivos que no se han logrado hacer funcionar. Recomiendo leer todo el hilo, aunque sea largo, porque hacia el final es donde están las soluciones, una de ellas tan simple como: instalar Ubuntu, actualizarlo, y listo: todo funcionando. Ahora sólo falta que alguien se curre algo parecido para instalar Mac OS, y ya podemos darle calabazas a Windows.

Hmmm… por si alguien sólo quiere darle calabazas al Vista, os dejo un par de enlaces con algunos de los drivers para XP, que paradójicamente es mucho más difícil de instalar -y de encontrar los drivers- que Ubuntu, hasta el punto de hacerme desistir.

Installing XP in Dell Studio 1535  | Installing Windows XP Pro in Studio 15 | Disco duro (creo… a mí no me funcionaron) | Y por si no están en ningún otro sitio…

Y por último, por si alguien aún está considerando si comprarse o no ese modelo concreto: Dell Studio Review

Una vez más, La Cajita

Jueves, 17 de julio de 2008

Tarde o temprano tenía que ocurrir. Te pones, y claro, pasa lo que pasa: las últimas asignaturas de la carrera, esas que nunca quisiste tener que aprobar, caen una tras otra, zas, zas, zas. Sin piedad, aunque con dudas. Sin segundas oportunidades. Y con mucha suerte. Y de pronto, descubro que he logrado mi objetivo, pero que más allá de él tampoco parece existir el tiempo libre. Parece que estos últimos años me he ido haciendo experto dos cosas:

a) Generar ideas a un ritmo imparable. Todo tipo de ideas, en todos los campos de la realidad, a todas horas y de todas las calidades.
b) Comenzar proyectos, muchos proyectos. Apuntarme a algunos que otros comenzaron. Hacerme activista de causas propias y ajenas. En fin, meterme en todo.

De modo que me las apaño para estar siempre con diez cosas en mente y otras tantas entre manos. A cada día que pasa, algo más en lista de espera, y una pila de ideas en la libreta. Pero bueno, eso es ya es otra historia, sigo a lo que iba:

Vuelvo a tomar las riendas de La Cajita, esta vez con objetivo cercano de darle un empujón y ver si logro convertirla en algo un poco más potente, con más posibilidades, que me sirva de escaparate personal y profesional a la red de redes. Ambicioso (no mucho) pero realista (tampoco demasiado).

En estos últimos meses he ido dando pequeños pasitos en esa dirección. Hay un dominio www.la-cajita.es, con su correspondiente espacio web, ya en funcionamiento pero de momento redirigido hacia aquí. Hay una web a medio programar, que hará de rostro para el cuerpo que de momento seguirá siendo el blog. Sobre pasar de Blogger a WordPress, hay unas cuantas horas de lectura, de tanteo, incluso de experimentación directa con las manos en la masa. Muchas ganas, y también mucha pereza / poco tiempo. Hay pensamientos sobre promoción, posicionamiento y línea garabato editorial. Y por haber, hay hasta una primera y semihumorística incursión en el merchandising:

Y con esto, doy por inaugurada la segunda temporada de La Cajita 1.0, rumbo a la versión 2.0. Lo que no quiere decir (y lo siento por mis miles de fans) que de pronto me vaya a poner a publicar cosas a mansalva. Sólo que igual es posible que exista mayor probabilidad de…

Un año

Martes, 4 de marzo de 2008

Un año exacto desde la primera entrada. Eso es lo que ha tardado La Cajita en tener un fondo a su medida, bien encuadrado y visible a cualquier resolución. Una vergüenza.

El inicio de su segundo año de vida trae un par de proyectos de modificación, que iréis viendo a su debido tiempo. Este blog pasará a formar parte de una web algo más ambiciosa… pero tampoco mucho más, que hay que sacar tiempo para todo.

Ale.

El código se va de marcha

Jueves, 29 de noviembre de 2007

El suceso: La historia empieza el otro día. Yo estaba trabajando sobre dos archivos muy diferentes:
- Un .svg, que es el formato vectorial estándar que usa Inkscape (una especie de Corel o Illustrator, pero libre, de código abierto) para guardar las ilustraciones.
- Un .doc, por todos conocido. Concretamente, en formato 2003 pero guardado desde Word 2007 (por la estúpida incompatibilidad entre versiones).En fin, a lo que iba.
Guardé los archivos, apagué el ordenador… y cuando volví a encenderlo, ambos se habían estropeado, y no me dejaba abrirlos, aunque sí copiarlos. Primera cosa mosqueante: que se hubiesen estropeado justo los dos que había estado editando. Bueno, lo asumimos y lo atribuimos a un error de mi disco duro externo (lo reconozco, trabajar desde un disco duro USB es un suicidio).Sin resignarme a perder todo lo que había añadido a ambos, cojo el .doc y lo abro con el Wordpad, para ver el código de que está hecho. Aparece algo como esto:

Captura de pantalla. Clic para ampliar

Comienzo a buscar algún trozo de texto inteligible, y efectivamente, encuentro la mayor parte del contenido del archivo. Lo copio a un .doc nuevo, y listos. Suspiro de alivio, pese a haber perdido un par de trozos de texto. Sigo leyendo por si hubiera algún otro fragmento aprovechable, y de pronto, me encuentro con algo totalmente inaudito: un trozo de texto que (¡lo juro!) escribí en el Inkscape, y no en el Word. ¿Qué diablos hace aquí? Lo copio en un archivo aparte, pero las neuronas me chirrían de pura extrañeza.Y entonces me doy cuenta de algo. A ver si lo veis:

Captura de pantalla. Clic para ampliar.

Efectivamente. ¡Son dos tipos de código diferentes! Abro rápidamente el código del archivo de Inkscape y mis sospechas más desaforadas se ven confirmadas. Los mismos dos lenguajes, pero en distinta proporción.¡Ambos archivos han intercambiado trozos de código! Alucino. Tras un rato alucinando, y con toda mi lógica y algo de audacia, pienso: si vuelvo a intercambiar el código, los archivos deberían abrirse sin problema…

Manos a la obra, pues. Ciertamente, resulta muy fácil reconocer qué código es de cada archivo:
- El código de Inkscape es una maravilla del orden y claridad, hasta para alguien como yo que no sabe prácticamente nada de programación. Tras un vistazo, soy capaz de reconocer en el texto cada una de las identidades dibujadas por mí en el programa. Ahora mismo podría cambiar el color de un degradado en concreto y el contenido de un par de textos sin abrir Inkscape, estoy 100% seguro.

- El código de Word, uno piensa (inocentemente) que debería ser más sencillo porque al fin y al cabo, es un procesador de texto. ¿No? Pues no. Resulta que es un mejunje de símbolos indescifrable y sin lógica alguna (véase la primera captura de pantalla). Si sé por dónde cortar y dónde pegar es porque sencillamente voy a intercambiarlo con el código de Inkscape, que me sirve de guía.

Tras un par de cortaypegas, guardo ambos archivos “reparcheados”, y contengo la respiración.Tachaaan. El archivo de Inkscape se abre perfectamente, y todo, hasta el último detalle, está ahí para mi uso y disfrute. ¡He reparado yo solito un archivo corrupto! ¡Qué mayorrr! Y tachaa… El archivo de Word, también se abre, pero me muestra infinidad de páginas llenas de símbolos esotéricos, sobre todo cuadraditos. Debo haber pegado mal el código, lo cual, sinceramente, era de esperar, dado que no había una estructura clara que seguir, y es posible que un punto y aparte marque la diferencia entre funcionar o no funcionar.

Resumen: El Inkscape, un programa de diseño gráfico, gratuito, open source y de apenas 35Mb, utiliza un formato de guardado con un código preciso, claro y muy sencillo de editar hasta por un piltrafilla como yo: ¡el XML! El Word, un editor de textos de pago y con más tonelaje que 20 Inkscapes, guarda sus archivos en vete a saber qué verborrea irrecuperable que contiene muchísimas más líneas (o eso me parece a mí) de las estrictamente necesarias para guardar toda la información de un texto con formato, y que en caso de error como el arriba descrito, te deja tirado forever and ever.

Moraleja: Pues eso… y comieron perdices.

Vuelvo

Martes, 4 de septiembre de 2007

Tras un mes en Fuerteventura dedicado casi exclusivamente a mi yo windsurfero, vuelvo a mi tierra y a mi vida. Un mes de pura sensación, puro presente, aparcando mis proyectos, mis reflexiones, conservando únicamente, allá lejos, mis ideales y mis principios como un faro para no perderme.

Un mes leyéndoos a todos (gracias a la capacidad de lectura offline del Google Reader) sin poder contestaros, a veces sin querer contestaros, lo reconozco. Demasiado atado a lo físico como para pensar. Agarrado al agua, al viento, a la arena, con la piel y los músculos, con los ojos. Y nada más. Estuvo bien, sí, pero me alegro sinceramente de estar de vuelta al gran barco de mi mente, desplegar las velas, tomar el timón y volver a seguir largamente un rumbo.

Hmmmm…

Lunes, 5 de marzo de 2007
Caray, qué difícil es arrancar con esto, ¿no?. Tengo 2000 documentos en el disco esperando ser colgados. ¿Cuál poner primero?
Creo que voy a poner uno de cada categoría, para que aparezcan todas, y luego ja vorem.

F.A.Q. – Acerca de este blog

Sábado, 3 de marzo de 2007
Voy a ser un poco pesado, como toda buena introducción. Tendréis que aguantaros, o sencillamente, no leer esto, y allá vosotros.
¡TÚ con un blog!
Sssi, qué passsa. Ya sé que siempre dije que hacerse un blog me parecía una chorrada mayúscula, una moda intrascendente y un gesto de egocentrismo gratuito… no hace falta que me lo recordéis. También recuerdo mi afirmación de que no me haría un blog hasta tener una razón de peso para hacerlo, algo que realmente resultara en una aportación interesante a los millones de bloguitos que pululan por ahí. Que sí, que sí…
Pues bien, ahí van varios motivos, más para convencerme a mí mismo que a cualquier otro:
Primero: Porque me apetecía diseñarme un blog.
Segundo: Porque… me apetecía diseñarme un blog.
Tercero: Porque sí.
Ale. Siguen sin convencerme, pero mientras pienso si me hago o no un blog, pues me lo hago, y al menos me divierto un rato :P
Moraleja: Nunca digas nunca…
¿Por qué “La Cajita”?
Hasta ahora, es la mejor caracterización que he oído de mi forma de ser. Hablando un día con una compañera de la carrera, llegamos a hablar (no sé por qué) de la equitación, y cuando comenté algo de mi experiencia con los caballos, se quedó boquiabierta, mirándome, y exclamó:
“¡No me digas que también le dabas a la equitación! Bueno… ¡no dejas de sorprenderme! Cada vez que hablamos descubro algo nuevo, eres una auténtica cajita de sorpresas. ¿Qué más cosas has hecho?…”

Ni que decir tiene que no le dije de golpe todas las cosas por las que me he interesado en mi vida, pero me encantó la espontaneidad con que dijo lo de la “cajita”. Y aquí está: un espacio de donde no se sabe muy bien qué se va a sacar…
¿Qué hay en este blog?
De todo. Concretamente, de todo lo que me interesa, es decir, todo. (Cada vez que digo esto, me tengo que parar a pensar si hay algo que realmente no me interese o me haya interesado alguna vez…)
He hecho varias categorías, y recomiendo encarecidamente que lo leáis de ese modo, seleccionando el tema que os interese y curioseando en él. Como si en lugar de un solo blog, fueran varios diferentes. La lectura mezclada de todo ello puede resultar incomprensible, confusa, y en el peor de los casos, dar una idea equivocada de mi persona. No sufro esquizofrenia ni desdoblamiento de la personalidad, simplemente, me muevo en varios ambientes diferentes sin entrar de lleno en ninguno de ellos. Son pocas las personas que me han visto en la escuela de arquitectura y también sobre una tabla de windsurf, y cada vez que llevo algo de un ámbito al otro, la gente se sorprende. Quedaos con esa sorpresa: la mezcla de todo es mejor que esté sólo en mi cabeza.
Categorías temáticas (1-6). No son exhaustivas, habrá temas que sencillamente no encajen en ninguna: esos estarán disponibles en las categorías a-c.
Categorías (a-c) que hacen referencia al tipo o procedencia del contenido.
- Creaciones: Cualquiera de los proyectos, diseños, productos o escritos propios.
- Reflexiones: Comentarios, críticas o pensamientos propios sobre cualquier tema.
- Referencias: Comentarios o enlaces a las creaciones o reflexiones de personas que crean o reflexionan mucho mejor que yo. Gente que se dedica con intensidad a las cosas que yo sólo rozo de forma muy limitada.
¿Por qué se ve mal encuadrado el fondo?
Este blog, por lo chapucero de su concepción, sólo funciona actualmente a una resolución de 1024×768 (creo) y a pantalla completa (eso seguro). Disculpad las molestias.
PD: Lo más curioso es que “la cajita”, lleva colgado en Internet desde octubre del año 2004 sin que nadie se enterara, y ha cambiado varias veces de diseño. Esta vendría a ser la versión 3. Tenía en mente un diseño algo más ambicioso, pero con este puedo salir del paso…