Tres cosas que re-aprendí de Theo Jansen

Patas de una de las piezas de Theo Jansen - Foto: Diana Piñeiro

La máquina-animal sacada de su medio natural – Foto: Diana Piñeiro

Hace tiempo que pasó la última exposición de Theo Jansen en Madrid, pero sigo teniendo muy frescas las ganas de compartir algunas ideas que se me quedaron pegadas durante la visita. De explicarlas, o de explicármelas, contármelas a mí mismo para tratar de enseñarme algo que creo que necesito aprender. Sigue leyendo

Cómo el diseño está cambiando Linux

El sistema operativo Linux (GNU/Linux para los puristas), siempre ha sido diverso como ningún otro. Cuando hablamos de Windows y Mac OS hablamos de una sola interfaz, que cambia entre versiones y que puede ser modificada con aplicaciones de terceros, pero que normalmente es idéntica en todos los sistemas. Cuando hablamos de Linux, en cambio, hay tantas variaciones que podríamos pensar que estamos ante sistemas operativos completamente diferentes.

Hasta hace unos pocos años lo habitual era encontrar en toda esa variedad una ligera sordidez en la interfaz, al menos en comparación con los sistemas operativos comerciales contemporáneos. Se trataba de software realizado por programadores y usado por personas de un perfil mayoritariamente técnico, para quienes lo importante era que cierta función existiera, sin importar tanto ni dónde, ni con qué aspecto ni con qué criterios de usabilidad lo hiciera. No se pensaba mucho en la experiencia de uso de un público amplio, y el concepto de “atractivo” estaba más orientado a “lo que puede hacer el sistema” que a “lo bonito/agradable/sencillo de usar que es el sistema”.

Ahora bien, por su carácter libre Linux muta y se ramifica continuamente, en una u otra dirección, y siempre ha sido (o intentado ser) lo que sus usuarios-desarrolladores querían que fuera. De modo que era previsible que, con la entrada de más y más diseñadores durante los últimos años, haya comenzado a aparecer un renovado interés por el diseño de la interfaz gráfica. Algunos de estos diseñadores han acabado implicándose en el desarrollo, y han empezado a aparecer versiones diseñocétricas, que tratan de actualizar el aspecto del sistema o incluso exploran nuevos conceptos para la interfaz. Sigue leyendo

Cómo cambiar la orientación del monitor, en Linux, con un atajo de teclado

Algunos monitores tienen la capacidad de rotar 90º para colocarse en posición apaisada o vertical. Hace unos meses comencé a trabajar con uno de ellos y para ciertas actividades como escribir, editar posts, revisar documentos, o ver la mayoría de las páginas web, ponerlos en vertical es una gozada. ¿Quién quiere espacio a los lados si el contenido va en vertical? ¿Que quieres comparar documentos lado a lado o ver vídeo? Lo vuelves a poner apaisado, y listo. Si necesitáis un monitor nuevo, os recomiendo encarecidamente uno que tenga esa posibilidad, especialmente los Dell.

El problema es que los monitores, salvo que sean de alta gama alta, no suelen incorporar un sensor capaz de decirle al sistema operativo que la pantalla ha girado, así que la primera vez que lo giras te quedas con cara de tonto, la cabeza ladeada, viendo un escritorio que, claro, se ha girado 90º. Aún puedes acceder a la configuración de resolución de pantalla en tu sistema operativo y cambiar la orientación, pero ¡intentad hacerlo con la pantalla rotada 90º a la izquierda! La solución más lógica es acordarte de cambiar primero la resolución de pantalla, y luego rotar físicamente el monitor. Pero a la larga, si te encanta andar cambiándolo de posición cada dos por tres según la actividad que estés realizando (y te encantará, créeme), esto se vuelve pesado, así que yo mismo no tardé en empezar a buscar una forma de cambiar la orientación del escritorio rápidamente, por ejemplo, con un atajo de teclado. Sigue leyendo

Editar vídeo con Blender: cuarenta cosas que aprendí en dos días

Curso de Blender

El fin de semana pasado tuve la oportunidad de apuntarme a un taller intensivo (¡y tanto!) de Blender impartido por Carlos Padial, uno de los impulsores del proyecto Kinoraw (co-financiado hace un par de años por Goteo), que trabaja habitualmente con software y hardware libre para la grabación y edición de vídeo. Para mí fue la excusa perfecta para ponerle las manos encima a este programa, y de paso adquirir un poco de soltura con la edición de vídeo, que me viene haciendo falta. Sigue leyendo

Cambiando el mundo a golpe de cuchara

Disco Sopa en Matadero - Foto de Cocook en Flickr

Hoy, en un par de horas dando vueltas por la exposición We Traders en Matadero, con la “discosopa” (cena cocinada colectivamente, con música de fondo, y usando comida que de otro modo iba directa a la basura) que han organizado los de Foodsharing y Cocook hoy allí, me he reafirmado en que hay un mundo mejor que pugna por desarrollarse y que, sorpresa, está en este, al alcance de cualquiera… y más aún, hecho por cualquiera. Sin héroes, sin jaleos, desde lo más rutinario de nuestras vidas, como puede ser, en este caso, la comida.

Para los faltos de esperanza o imaginación, para los que no saben que hay que mirar por otros lados para encontrar buenas noticias o para los que las buscabais sin encontrarlas, os dejo algunas de las iniciativas que he conocido hoy: Sigue leyendo

Independencia sí, pero de los bancos: el aval colectivo

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El aval colectivo se perfila como una herramienta más de la soberanía financiera (Imagen: CC Colbrain crowdfunding @Flickr)

El aval colectivo se perfila como una herramienta más de la soberanía financiera (Imagen: CC Colbrain crowdfunding @Flickr)

Artículo de Pau Llop que cuenta la experiencia de Zemos98, quienes recientemente decidieron alejarse de la banca “tradicional” y financiarse a través de la cooperativa de crédito Coop57, para lo cual pidieron y obtuvieron un aval colectivo.

Un interesantísimo paso en la exploración de otros modelos económicos, llevando la idea de crowdfunding a otro nivel. ¡Recomendado!

Independencia sí, pero de los bancos: el aval colectivo

Registrar, compartir y producir en red

El pasado miércoles 18 de enero Alba Santa y yo dimos una charla online en Think Commons, el canal de streaming sobre procomún y cultura libre que gestiona Domenico di Siena desde hace un par de meses. Una inmejorable oportunidad (y desafío) para poner en orden nuestras ideas y ver si éramos capaces de transmitir lo que hemos estado aprendiendo en una de nuestras asignaturas comunes del Máster DIWO: OSrights. La sesión la estructuramos de la siguiente forma:

  • Resumir los fundamentos de la propiedad intelectual: categorías, derechos que garantizan, instrumentos de protección y de cesión.
  • Analizar casos a través de los procesos de creación y las libertades que se permiten o limitan en modelos abiertos y cerrados:

El software libre, como precursor de las licencias abiertas
La obra creativa
Ciencia e I+D+i
Obra técnica y arquitectura

  • Plantear una serie de cuestiones abiertas para abrir el debate y nuevas líneas de trabajo

A continuación os dejo la presentación seguida de un resumen de las que creo que fueron las claves (que fueron muchas) de su contenido, tanto como excusa para hacer un repaso de lo que se habló como a modo de resumen para aquellos apresurados que no quieran pasar una agradable hora y media escuchando nuestros interesantes comentarios ;)

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La economía de la bicicleta: sólo una razón más

Un punto más a favor de la bicicleta: no sólo ahorra gastos e inversiones públicas y privadas, sino que mueve a golpe de pedal toda una economía relacionada, y me atrevería a decir que es una economía muchísimo más granular, distribuida y accesible que la de, digamos, el automóvil.

the british cycling economy

Y otro punto a favor, de regalo: en la propia infografía citan varios, pero como casi siempre, se olvidan de uno que tiene valor por sí mismo y para mí es el fundamental: porque sí.

Porque ir en bicicleta mola, es agradable, es refrescante, es liberador, es fácil, es elegante, te hace sonreír, te libera de cualquier tensión, te hace consciente de tus propias capacidades, te permite ver el mundo de otra manera y… no creo que haga falta que siga. Coge una bicicleta y disfrútala.

Visto en Planted City gracias a Carabiru.

Construyendo comunidades de vecinos

Viendo los materiales publicados del curso Ciudad Colaborativa: innovación abierta en procesos de implicación ciudadana, impartido por Adolfo Chautón como parte de USDE, he encontrado el esbozo de un interesante proyecto que está emprendiendo Rubén Dguez:

CONSTRUYENDO COMUNIDADES DE VECINOS

El artículo es apenas un enunciado, una declaración de intenciones, pero creo que una muy acertada y deseable en la actualidad. Comparto al 100% los planteamientos y objetivos de Rubén, que tienen que ver con dar a los usuarios de una futura comunidad de vecinos la posibilidad de implicarse en la concepción y el diseño del edificio que los albergará. No hay un ámbito donde la participación del usuario sea tan importante como en la vivienda, aunque esto daría para argumentarlo aparte.

En cuanto al proceso que él esboza Sigue leyendo

Las cooperativas de vivienda

El otro día, en una charla donde intenté contar (siempre es un intento) mi PFC, hablaba de la importancia de volver a incorporar al usuario —y a la sociedad—, a los objetivos y procesos de la arquitectura como disciplina, y en esa línea proponía la recuperación de la autopromoción frente a la promoción inmobiliaria actual, demostradamente fallida.

Al día siguiente un colega, J.A. Carrillo, me pasó una noticia muy interesante, donde se cuenta una experiencia en Elche que recupera la vieja idea de las cooperativas de vivienda. Si se mira bien, la noticia presenta varios aspectos muy potentes para la profesión:

Cooperativa de viviendas en Elche

Cooperativa de viviendas en Elche

Primero llama la atención la iniciativa de dos personas sin relación profesional con la arquitectura. Aún si no hay oferta de vivienda (o esa oferta es inaceptable), resulta que la sociedad es capaz de autogenerarla, el propio usuario es capaz de convertirse en el promotor y el empresario. Es una muestra más de que Sigue leyendo

Crowdfunding: inversión y financiación colectiva

¿Qué es el crowdfunding?

Entre los muchos cambios que el lado social de Internet está provocando, a mí me gusta destacar, por su potencial de cambio socioeconómico, el fenómeno del crowdfunding: una nueva forma de dar un soporte económico a todo tipo de proyectos socializando tanto la inversión y la financiación como los beneficios resultantes.

El crowdfunding adopta muchas formas, pero en todas ellas tiene una cosa en común: sustituye la necesidad de un prestamista o inversor poderoso por la participación acumulativa de muchos pequeños agentes interesados que contribuyen con una cantidad mucho menor.

Ejemplo simplificado: en lugar de pedir a 1 persona que ponga 10.000€, pido a 10.000 personas que inviertan 1€.

Esto tiene dos consecuencias directas: se evita tener que “pasar por el aro” de las condiciones (con frecuencia abusivas) exigidas por un solo “pez gordo”, y de paso se garantiza la deseabilidad e interés social del proyecto, ya que de otro modo sencillamente no será capaz de reunir el apoyo suficiente. Es la sociedad, o la parte interesada de ella, la que “decide” qué proyectos salen adelante, y no el capricho o el interés de un único agente.

Como veremos a continuación, la mayoría de los sistemas de financiación colectiva actuales han nacido en el seno de la web 2.0 y es en ella donde desarrollan la mayor parte de su actividad. Esto es así gracias a ciertas características propias de Internet: entre otras, la capacidad de construir relaciones alrededor de un interés común, la posibilidad de difundir un mensaje con muy largo alcance y a la vez con bastante “puntería”, y la facilidad para la micro-participación de cualquier usuario en distintas formas, desde dejar un comentario hasta hacer una pequeña donación en un par de clics. De este modo es posible alcanzar rápidamente una masa crítica muy elevada de usuarios interesados, y pedirles muy poco tiempo y dinero a cambio de participar.

Crowdfunding by JT - la-cajita.es

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¿Coincidencia?

Hay cosas que están en el aire, y en tal concentración que comienzan a condensar por todos lados a la vez, dando lugar a proyectos aparentemente inconexos pero que acaban hablando de las mismas cosas. Para muestra, ahí va un parecido razonable:

Espacio Creativo Independiente de Córdoba:

Dibujo ECI Córdoba

Promotorium, del que en breve espero publicar algo más por aquí:

Es fantástico. Encuentros así, unidos a muchos otros razonamientos y varias conversaciones sueltas, me hacen pensar que puede que haya llegado el momento de “extraer” de mi PFC la parte relacionada con la creación de espacios de trabajo, y encontrarle un lugar por derecho propio en la realidad. Más reflexiones en breve…

Cita

No hemos de preguntarnos qué necesita saber y conocer el hombre para mantener el orden social establecido; sino: ¿qué potencial hay en el ser humano y qué puede desarrollarse en él? Así será posible aportar al orden social nuevas fuerzas procedentes de las jóvenes generaciones.

Rudolf Steiner, hablando de educación

La noticia positiva

A veces me preguntan cómo es que vivo sin escuchar las noticias, sin ver el telediario, sin leer los periódicos. Con un “¿Pero tú en qué mundo vives?” casi me acusan de falta de compromiso para con lo que ellos llaman realidad. Mi respuesta siempre es la misma: “Vivo en un mundo idéntico al tuyo, pero con un futuro muy diferente”.

Hay un dicho en muchos deportes, sobre todo en aquellos en los que se hacen maniobras, que dice: irás hacia donde mires. Este mismo dicho, muy poco modificado y simplemente aplicando la lógica, serviría para decir: mira hacia donde quieras ir.  Estoy convencido de que para lograr un mundo mejor hay que visualizarlo, imaginarlo como paso previo a ir hacia él. Y las noticias no son la excepción: cada día es más necesario que se habiliten canales de comunicación donde puedan circular todas esas cosas buenas que estamos deseando oír. Programas de radio, editoriales, canales de TV o medios digitales de cualquier tipo; medios que cuenten todo lo bueno que se está haciendo para que podamos saber de su existencia, y elegirlo entre todo lo demás.

Porque al final se trata de elegir. Es imposible atender a toda la información disponible simultáneamente. Escuchar el telediario y leer el periódico implica renunciar a emplear ese tiempo atendiendo a otro tipo de medio seleccionado con más adecuación a mí mismo como receptor. Y la diferencia entre uno y otro caso es que alguien seleccione la información por mí, o que la seleccione yo mismo en función de las fuentes en las que confíe, en función de mi forma de ver la vida o sencillamente de lo que realmente quiero saber de este mundo.

Cuando digo esto me responden que no puedo vivir ignorando todo lo que hay de negativo por ahí, o de otro modo las injusticias −por ejemplo− nunca serían conocidas, ni solucionadas. Parte de verdad hay ahí, pero el caso es que nada justifica lo contrario, es decir, vivir ignorando las cosas positivas. Y precisamente ésas han sido demasiado descuidadas desde la aparición de los medios de comunicación masiva.

Internet, con la capacidad que tiene de crear innumerables canales distintos en respuesta a la iniciativa personal, es una herramienta fantástica para la selección de la información que queremos que nos llegue, y como muestra os traigo un par de proyectos que destilan positividad, en la línea del ya citado ecopop:

SomethingGood, literalmente “algo bueno”, de la mano de la joven emprendedora Annie Wadhams. Es una recién nacida web que se dedica a publicar noticias positivas de cualquier tipo y procedencia. Desde una iniciativa artística dedicada a producir un cambio social en un entorno conflictivo, hasta una panadería cuyos ingredientes proceden de una bien montada red local de granjas ecológicas. Llevaba tanto tiempo imaginando que debía existir una web así que escribí a la autora dándole todas las ideas que tenía en la cabeza al respecto, y por lo que sé, algunas están en vías de hacerse realidad. Espero que SomethingGood crezca y se multiplique por todas partes.

Otra mención es para AYLrenovables, un proyecto de mi amigo  Jose Enrique Saiz cuyo desarrollo llevo siguiendo desde hace un tiempo. Más específico (y por tanto más exhaustivo y operativo) que el anterior, éste trata de dar voz en la red, de una forma contemporánea, participativa y abierta, a las energías renovables. Un concepto sencillo y útil que lleva detrás mucho trabajo para convertirlo en uno de esos sitios dignos ser una sección más del periódico personalizado de cualquiera de nosotros. ¡Directo al Google Reader!

Y un ejemplo más, este en la línea del primero y destacable por su sencillez de planteamientos, es Our Future is TBD, un breve boletín que cada semana te envía, en sus propias palabras “una idea capaz de sacudir el mundo y una acción colectiva para mejorar nuestro futuro”, porque el futuro, dicen, es TBD, To Be Determined, aún por determinar.

Es una lástima no conocer más proyectos en nuestro idioma, pero creo que esto no es más que la primera ola de una serie que llegará y erosionará poco a poco la inercia del pesimismo, del conformismo y de la pasividad. Os animo a buscar en todos los medios, físicos o culturales, analógicos o digitales, este tipo de iniciativas y crearos vuestra propia infosfera alrededor, para que cuando os pregunten “¿Pero tú en qué mundo vives?” les podáis contestar: “A las puertas de ese mundo mejor en el que quiero vivir”.

Pensamiento de diseño

Como otras veces, he aprovechado el viaje en tren para leer un artículo que tenía pendiente, titulado “Pensamiento de Diseño y la Gestión de la Innovación” y el texto en sí ha resultado ser tan interesante que bien merece una entradita. Si estáis al corriente de las nuevas tendencias culturales de la llamada sociedad-red seguramente hayáis oído hablar del pensamiento de diseño (design thinking). Si todavía no tenéis muy claro de qué va eso, os recomiendo visitar esta recopilación y leer todo lo que podáis, en concreto el primer artículo, que para mí ha resultado esclarecedor e inspirador a partes iguales. Es una buena introducción al concepto y aunque es largo, está cuajado de reflexiones directamente aplicables a la profesión del arquitecto, que en muchos puntos converge con la del diseñador. Sobre todo si ya os interesó su reformulación en clave 2.0 que dejé caer por aquí hace un par de meses (y que por cierto tocó portada en Soitu.es para mi sorpresa y contento). En fin, que os recomiendo encarecidamente la lectura relajada, crítica e imaginativa de ese texto, especialmente como arquitectos que (algunos) sois. Por mi parte, incorporo lo leído a mi bagaje ideológico desde ya.

La fotografía viva

Hace tiempo comentaba la paradoja de los renders y fotomontajes llenos de gente y las fotos completamente vacías.  He aquí un ejemplo que evita, de una forma extremadamente sencilla y efectiva, caer en lo segundo:

El vídeo, a poco que os fijéis, resulta ser una sucesión de imágenes estáticas del edificio, pero con la gente dentro, moviéndose, interactuando. Une la elegancia de la fotografía con la vida del vídeo. Me gusta.

Búsqueda gráfica de imágenes

Hago esta entrada relámpago para publicar dos descubrimientos recientes en cuanto a la forma de buscar imágenes por la web, los cuales me han parecido un avance importantísimo  que quiero compartir con mis amigos diseñadores, arquitectos, ilustradores y demás gente pintoresca.

El primero es Chromatic Search. Esta aplicación web es tan potente y sencilla como su nombre indica: encuentra imágenes con el matiz, brillo y saturación que elijas, y además en el porcentaje que prefieras. Y no con un solo color: ¡con todos los que quieras! Esto se puede combinar con una búsqueda tradicional por palabras clave, con lo cual buscar —por ejemplo— una foto de un coche amarillo, pero justo de ese tono de amarillo que buscas, es realmente sencillo. Luego te permite buscar imágenes con los mismos tonos que una cualquiera, y variar, de nuevo el porcentaje de presencia de cada color. Maravilloso.

Chromatic Search

¿Se puede pedir más?

Sí, bueno, ya puestos… que además nos deje buscar según la forma dentro de la imagen. Y eso es lo que hace Retrievr, una aplicación web donde “pintas” la forma y el color deseados en un pequeño cuadro a la izquierda, y automáticamente aparecen imágenes que responden aproximadamente  a ese esquema. La precisión no es tan espectacular como con Chromatic Search, pero promete. Y eso no es todo, para regocijo de un servidor y seguro que de alguien más: permite buscar mediante comparación con una imagen, de modo que podemos averiguar en base a qué foto se hizo un dibujo, buscar el origen de una imagen que tenemos guardada o incluso comprobar cuántas copias de una foto nuestra hay por la red. Las aplicaciones las dejo a vuestra imaginación.

Retrievr

Por cierto, sé que no es exactamente lo mismo, pero la última versión de Cooliris, el mejor complemento de búsqueda de imágenes —y vídeos— para Firefox, ya funciona en Linux y además permite navegar por los archivos de tu disco duro. Para los que no lo conozcáis, deciros que sus efectos 3D no son pura estética, sino que permiten “pasar” las imagenes de forma muy rápida, de cerca o de lejos para poder filtrarlas visualmente de forma más rápida, intuitiva y eficiente. Una pasada.

Hablando de la libertad del software…

Ayer fue el Día de la Libertad del Software, pero no os voy a dar la tabarra con las bases filosóficas  de todo el movimiento del software libre, como pensaba hacer. Por esta vez os libráis, pero… pero me tenéis que prometer que leeréis este artículo, que encontré via ex nihilo, y que lo dice todo tan bien dicho y con tanta sencillez que lo demás… está de más.

Sistemas de compatibilización de software

La serie A+OS, que publico en colaboración con Ecosistema Urbano, sigue creciendo. Esta última entrega se llama Sistemas de compatibilización de software como ayuda a la transición (me he pasado con el título, lo sé), y explica diferentes formas de tener en un mismo equipo aplicaciones diseñadas para distintos sistemas operativos.

Alchemy: la tormenta gráfica

El perfeccionismo es una de las mayores barreras para la creatividad. El miedo al error se convierte en un freno, se depende de la goma de borrar hasta el exceso, y se acaba perdiendo toda posibilidad de realimentación desde el dibujo. Nunca hay sorpresas, no surge nada nuevo de forma espontánea, y se puede acabar cayendo en una poco deseable rigidez gráfica. Al final uno comprende que lo mejor es no corregir tanto los dibujos: se dejan de lado y se vuelven a hacer. De ese modo se van acumulando versiones, opciones, aciertos parciales, borrones y efectos inesperados. Del mismo modo en que en un brainstorm se “tiran” muchas ideas para producir algunas buenas, uno aprende a “tirar” dibujos, bocetos, ilustraciones.

Luego llega la herramienta digital: el comando deshacer, los de edición, las capas y los objetos vectoriales editables hacen las cosas fáciles: ya podemos controlar del dibujo al 100%. Puede parecer que en el ámbito digital producir sin control y descartar es más sencillo, pero las enormes capacidades de edición/corrección disponibles en cualquier programa pueden llevar de nuevo al perfeccionismo esclerotizante. Uno comienza haciendo bocetos, y antes de darse cuenta, ya está puliendo una única imagen en todos sus detalles.

Sin embargo, inesperadamente, he encontrado por fin un programa donde prácticamente no se puede hacer eso:

Si tuviera que definir Alchemy, diría que es un software de brainstorming gráfico. Más que una herramienta de dibujo, es un generador de formas interactivo, un catalizador de posibilidades gráficas. Es deliberadamente impredecible; sólo podemos controlar algunos factores en el proceso de creación, nunca el resultado final. Como dicen sus creadores: Sin deshacer, sin selección, sin edición. En lugar de eso, la interacción se centra en la obtención de un gran número de formas buenas, malas, extrañas o hermosas. Para que veáis si no es perversamente eficaz en esto, se puede incluso programar el borrado automático del lienzo para forzar al usuario una y otra vez a refrescar el proceso.

Aunque se trata de una herramienta vectorial (el resultado se puede guardar en PDF), se usa más como un lienzo digital, con el trazado intuitivo y directo de la pintura en ráster. En una interfaz mínima incluye varios modos de trazado diferentes que pueden ser controlados mediante la combinación de modificadores en tiempo real como la simetría automática, la aleatorización, el dibujo a ciegas, e incluso por captura de color en tiempo real a través de una webcam o el control mediante el sonido, literalmente gritándole al trazo para que se haga más grueso, por ejemplo.

…Y si con esta vaga descripción no habéis salido corriendo a probarlo, cierro el blog xD

Alchemy es modular, open source y multiplataforma. Puede instalarse sin receta médica. Posología: En caso de aburrimiento grave o anquilosamiento creativo extremo, usar de forma intensiva y descontrolada hasta que aparezcan los primeros síntomas de creatividad o de cansancio. Para fortalecer la capacidad creativa, puede usarse regularmente varias veces al día, antes de las ilustraciones o de forma aislada. Instálelo previamente en cualquier caso y en caso de duda consulte con su informático.  Efectos secundarios: Si se padece perfeccionismo crónico,  puede aparecer una torturadora sensación de liberación forzosa, que desaparecerá con el uso continuado. 

¿Proyectar en clave 2.0?

Había pensado titular la entrada “Amalio Rey y el misterio de la wikiinnovación”, pero sonaba un poco a secuela de Harry Potter. Luego pensé en “Inmersión en lo 2.0”, que me recordaba a “Viaje al centro de la Tierra”, así que, acosado por la literatura, al final he puesto un título oportuno y aburrido por igual. Bueno, al grano:

Asistí el pasado jueves 28 a una charla matutina de Amalio Rey en el Museo de la Universidad de Alicante, titulada “Innovación 2.0” y atinadamente subtitulada con un metafórico “De la catedral al bazar, del discurso a la conversación, del secreto al código abierto”. La charla formaba parte del ciclo “Desayunos tecnológicos” de la Fundación Empresa Universidad de Alicante, y doy fe de que para mi sorpresa, el desayuno era real y no estaba nada mal. Si bien el montaje era bastante formal para mi gusto (y creo que el más joven era yo), Amalio se lanzó a conversaciones cara a cara como si estuviera en la cafetería. Su cercanía y su entusiasmo son dignos de ver.  ¡Gracias a las chicas (y el chico) de Seis Grados por avisar!

Blog de Amalio Rey

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Mapas mentales aplicados al proyecto

En arquitectura los diagramas se utilizan muchas veces como modo de visualizar información, y con menos frecuencia como herramienta para organizarla y gestionarla. De este modo, acabamos empleando sistemas que sacrifican la facilidad de manejo y la propia utilidad como herramienta, en favor de la capacidad de representación y del atractivo gráfico. A veces, casi exclusivamente de este último aspecto.

Recientemente he redescubierto el uso de mapas mentales y conceptuales como el lado práctico de los diagramas. Estos “mapas” son un recurso bastante conocido pero poco usado, que consiste en la ordenación y jerarquización gráfica de ideas o conceptos. En ellos, se crean una serie de nodos (ideas, conceptos, temas) que aglutinan el contenido y que son unidos entre sí por enlaces que pueden indicar cualquier tipo de relación, a nuestro criterio. Casi siempre se organizan en forma de árbol, pero también los hay sin una jerarquía tan clara, y desde luego esto es totalmente decisión nuestra.

En conjunto, este sistema es más potente y (una vez creado el hábito) más sencillo de usar que las listas o notas sueltas, y por otro lado es muy directo si lo comparamos con cualquier otra forma de dibujar un diagrama. Cualquier idea puede ser ubicada y documentada en el momento mismo de concebirla, y el mapa resultante queda no sólo en el ordenador (o en el papel), sino también más fácilmente grabado en la memoria, hasta el punto de que es relativamente fácil “rellenarlo” mentalmente con nuevas ideas, y añadirlas luego al mapa guardado. La estructura gráfica de distribución espacial de las ideas, permite saber en todo momento qué datos estamos manejando y cómo se relacionan entre sí.

¿Para el proyecto arquitectónico? Nunca antes se me había ocurrido, pero tras apenas unos días de uso ya tenía todos los datos de gestión del  proyecto de fin de carrera metidos dentro de un diagrama organizado y claro: objetivos, notas e ideas por desarrollar, referencias con sus enlaces correspondientes, contactos profesionales, datos técnicos concretos, etc. Más práctico y ágil, con diferencia, que tener enlaces sueltos por un lado, notas por otro… Sencillamente, cada vez que me pongo a trabajar en el proyecto abro el mapa mental y voy consultando, incluyendo, relacionando o moviendo cosas sobre la marcha, con muy poco esfuerzo de más.

PFC en Xmind sobre Ubuntu (Linux)

Buscando diferentes alternativas para crearlos y utilizarlos en formato digital he dado con Xmind, un software que permite crearlos sobre la marcha, al mismo tiempo que se piensa y centrándose en las relaciones y los contenidos. Quizás por ello hace pocas concesiones al aspecto gráfico: se puede personalizar completamente, pero siempre dentro del típico aspecto de “diagrama de flujo”. En cualquier caso, no he echado nada en falta en cuanto a prestaciones: tiene la posibilidad de añadir notas, hipervínculos a webs, carpetas o archivos, iconos e imágenes a cada nodo, y conectarlos entre sí de de muchas maneras, ya sea de forma jerárquica o por otro tipo de relaciones.

Xmind es multiplataforma (Windows, Mac y Linux, que es donde yo lo uso) y de código abierto. Además, existe la versión portable, ejecutable en cualquier sistema operativo desde una memoria USB.

Clasificar imágenes usando los metadatos EXIF/IPTC/XMP

El título puede sonar árido, pero esto que viene a continuación, compañeros, ha sido una revelación de proporciones enormes en lo que a organización de imágenes se refiere. Una revelación, por cierto, obtenida no por inspiración divina sino gradualmente, a lo largo de mucho tiempo de ardua búsqueda por la web en todos los idiomas imaginables. Atentos arquitectos, diseñadores, fotógrafos y cualquier otro que trabaje con grandes cantidades de imágenes: Sigue leyendo

Por Fin, C…

Estimados lectores del Blog 853.705 de Technorati, les habla el redactor:

Estamos entrando en modo PFC;  les rogamos que se abrochen las suscripciones RSS y tomen medidas para sobrellevar las condiciones de los próximos meses. Les aseguramos que todo está perfectamente bajo control, aunque es posible que noten cierto enrarecimiento en la cantidad de entradas y alguna disgresión imprevista en sus contenidos. Ante cualquier problema no duden en consultar a la redacción.

Gracias por su atención.

Esas maravillosas bolsas

Hace un tiempo mandé un breve mail hablando sobre las bolsas desechables de plástico. O sobre las bolsas de tela, que es la otra cara de la moneda. Como tuvo bastante buena respuesta, me he decidido finalmente a publicar algo sobre el tema.

No a las bolsas de plástico. No os voy a poner imágenes catastróficas ni estadísticas alucinantes, que podéis ver aquí si queréis. A mí me basta con saber que el concepto de bolsa desechable y no biodegradable es otro programado y ridículo error colectivo de nuestra sociedad.

Generalmente me parece más útil plantear las cosas desde el lado positivo, así que vayamos a la otra cara del discurso: a las bolsas de tela. Se aportan datos y estudios de todo tipo, pero lo que no se dice por ahí es que, sencillamente, las de tela ¡molan más! Y es evidente. Una vez que coges una, dejas de entender a los que prefieren las de plástico. Llevas una bolsa a tu estilo (el heavy con una calavera sobre tela negra, el hippie con florecillas, el minimalista blanca sobre fondo blanco), y no un crujiente cacho de publicidad de la más cutre, que grita a los cuatro vientos “YO COMPRO EN MERCADONA”. Me parece hasta normal que nos cuelen la contaminación y la insalubridad, pero… ¿la cutrez? ¡Vamos…! Estamos sin duda ante una de las mayores victorias del capitalismo, y más en una sociedad que valora la imagen casi tanto como la comodidad. Pero creedme: la bolsa de tela es más cómoda, más resistente, más agradable al tacto, más elegante y más silenciosa. Nacida para triunfar.

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Brompton experience

Tras un par de meses de búsqueda, muchas consideraciones de todo tipo y haber hecho un estudio de mercado digno de la OCU, por fin, hace un par de semanas, me llegó mi nuevo Vehículo Oficial:

Es una Brompton, una de esas pequeñas y curiosas bicicletas plegables que se están poniendo de moda en ciudades como Barcelona, con un aire entre pijodiseño (son un poco las iMac de las plegables) y clásico que igual no me va demasiado, pero que es un mal menor :P La mía es toda negra, de segundísima mano por cuestiones de presupuesto, y estoy más contento que un niño con zapatos nuevos. Tan contento que he decidido hacer una entrada a modo de análisis o review informal.

Me hago con ella unos 15 km diarios de media y es una delicia comparada con mi sufrida bici de montaña (que me ha llevado encima 10 años sin quejarse, todo hay que decirlo). La postura es intermedia entre una de paseo y una deportiva, de modo que vas más erguido y ves el tráfico delante de tí sin dejarte el cuello en el intento. Claro que no se puede alcanzar la misma velocidad, sobre todo viento en contra. Pese a las pequeñas ruedas que lleva, la estabilidad es sorprendente (he logrado ir sin manos), y el elastómero de contacto entre el triángulo trasero y el marco hace de suspensión y le da una sensación de ir como flotando sobre el suelo. Eso sí, no le va mucho la gravilla ni las superficies rugosas, e ir por una acera mojada es como deslizarse por una capa de hielo sobre cuchillas de acero. Es compactísima comparada con cualquier bici de tamaño similar, y el sistema de plegado es un portento de la ingeniería. Con dos dias de práctica ya la plegaba en menos de 20 segundos, y no creo que llegue a tener tanta prisa como para necesitar hacerlo en menos de 10. Da tiempo a plegarla en el lapso desde que ves venir el autobús hasta que te subes. Menos tiempo del necesario para que un observador externo pueda darse cuenta de que la estás plegando. Visto y no visto.

Físicamente hablando, es una bici cañera, de acero, hecha para aguantar años de uso intensivo. Un ejemplo de low tech – high design. Cada vez que la pliegas notas la calidad de su construcción, aunque el resto de sus componentes (con excepción de las cubiertas Schwalbe) son más bien pobres: frenos blandos, pocas marchas, etc. La comparación con un ordenador de Apple es de nuevo acertada: a igual precio que otras plegables, las prestaciones son mucho menores, pero el diseño, el funcionamiento y la calidad general compensan.

Como todas las bicis plegables, es perfecta para una cultura ciclista solodeportiva como la española, sin carriles bici, sin aparcamientos y sin respeto. Si el entorno estuviera preparado, me compraría una auténtica bicicleta de ciudad con toda su comodidad y prestaciones (hmmm.. quizás una Townie), pero visto lo visto no me hacía gracia arrastrarla de farola en farola. La Brompton, en cambio, es una auténtica arma blanca de la movilidad sostenible. Sencillamente, la cuelo donde sea. La he subido en el autobús en hora punta, la he metido en el coche entre el asiento delantero y el trasero, he entrado con ella en tiendas varias y hasta en el supermercado, y en el trabajo la dejo en cualquier rinconcito.

Los niños quieren una, los adolescentes se burlan de ella, los más mayorcitos preguntan de dónde la saqué y a todos en general los deja un poco descolocados, sobre todo cuando la ven tranquilamente sentada. Para mí es simplemente una bicicleta con encanto; cualquier excusa es buena para sacarla a la calle.

Hmmmm… creo que me voy a dar una vuelta, tengo que ir a…

El efecto rebote de la eficiencia energética

¿Puede una solución más eficiente provocar un mayor consumo energético global? He encontrado en soitu.es un  artículo bastante interesante sobre esta aparente paradoja llamada “efecto rebote”, cuya existencia no me había planteado y que tiene una explicación fundamentalmente de tipo económico. Para variar. Con el sistema hemos topado.

Y nada, eso era.

Drivers para Dell Studio 15

Hago un breve inciso en el discurrir habitual del blog para insertar una información ultraespecífica que proviene de mi lado más friki-informático, que también lo tengo a ratos. Sólo quería dejar constancia ante Google de que, haciendo uso de las oportunidades que da Internet, abrimos en el foro de Ubuntu-es un tema para instalar la distribución de GNU/Linux Ubuntu en un portátil Dell Studio 15. Allí se indica todo sobre los drivers, la instalación y los dispositivos que no se han logrado hacer funcionar. Recomiendo leer todo el hilo, aunque sea largo, porque hacia el final es donde están las soluciones, una de ellas tan simple como: instalar Ubuntu, actualizarlo, y listo: todo funcionando. Ahora sólo falta que alguien se curre algo parecido para instalar Mac OS, y ya podemos darle calabazas a Windows.

Hmmm… por si alguien sólo quiere darle calabazas al Vista, os dejo un par de enlaces con algunos de los drivers para XP, que paradójicamente es mucho más difícil de instalar -y de encontrar los drivers- que Ubuntu, hasta el punto de hacerme desistir.

Installing XP in Dell Studio 1535  | Installing Windows XP Pro in Studio 15 | Disco duro (creo… a mí no me funcionaron) | Y por si no están en ningún otro sitio…

Y por último, por si alguien aún está considerando si comprarse o no ese modelo concreto: Dell Studio Review