Independencia sí, pero de los bancos: el aval colectivo

Enlace

El aval colectivo se perfila como una herramienta más de la soberanía financiera (Imagen: CC Colbrain crowdfunding @Flickr)

El aval colectivo se perfila como una herramienta más de la soberanía financiera (Imagen: CC Colbrain crowdfunding @Flickr)

Artículo de Pau Llop que cuenta la experiencia de Zemos98, quienes recientemente decidieron alejarse de la banca “tradicional” y financiarse a través de la cooperativa de crédito Coop57, para lo cual pidieron y obtuvieron un aval colectivo.

Un interesantísimo paso en la exploración de otros modelos económicos, llevando la idea de crowdfunding a otro nivel. ¡Recomendado!

Independencia sí, pero de los bancos: el aval colectivo

La economía de la bicicleta: sólo una razón más

Un punto más a favor de la bicicleta: no sólo ahorra gastos e inversiones públicas y privadas, sino que mueve a golpe de pedal toda una economía relacionada, y me atrevería a decir que es una economía muchísimo más granular, distribuida y accesible que la de, digamos, el automóvil.

the british cycling economy

Y otro punto a favor, de regalo: en la propia infografía citan varios, pero como casi siempre, se olvidan de uno que tiene valor por sí mismo y para mí es el fundamental: porque sí.

Porque ir en bicicleta mola, es agradable, es refrescante, es liberador, es fácil, es elegante, te hace sonreír, te libera de cualquier tensión, te hace consciente de tus propias capacidades, te permite ver el mundo de otra manera y… no creo que haga falta que siga. Coge una bicicleta y disfrútala.

Visto en Planted City gracias a Carabiru.

Crowdfunding: inversión y financiación colectiva

¿Qué es el crowdfunding?

Entre los muchos cambios que el lado social de Internet está provocando, a mí me gusta destacar, por su potencial de cambio socioeconómico, el fenómeno del crowdfunding: una nueva forma de dar un soporte económico a todo tipo de proyectos socializando tanto la inversión y la financiación como los beneficios resultantes.

El crowdfunding adopta muchas formas, pero en todas ellas tiene una cosa en común: sustituye la necesidad de un prestamista o inversor poderoso por la participación acumulativa de muchos pequeños agentes interesados que contribuyen con una cantidad mucho menor.

Ejemplo simplificado: en lugar de pedir a 1 persona que ponga 10.000€, pido a 10.000 personas que inviertan 1€.

Esto tiene dos consecuencias directas: se evita tener que “pasar por el aro” de las condiciones (con frecuencia abusivas) exigidas por un solo “pez gordo”, y de paso se garantiza la deseabilidad e interés social del proyecto, ya que de otro modo sencillamente no será capaz de reunir el apoyo suficiente. Es la sociedad, o la parte interesada de ella, la que “decide” qué proyectos salen adelante, y no el capricho o el interés de un único agente.

Como veremos a continuación, la mayoría de los sistemas de financiación colectiva actuales han nacido en el seno de la web 2.0 y es en ella donde desarrollan la mayor parte de su actividad. Esto es así gracias a ciertas características propias de Internet: entre otras, la capacidad de construir relaciones alrededor de un interés común, la posibilidad de difundir un mensaje con muy largo alcance y a la vez con bastante “puntería”, y la facilidad para la micro-participación de cualquier usuario en distintas formas, desde dejar un comentario hasta hacer una pequeña donación en un par de clics. De este modo es posible alcanzar rápidamente una masa crítica muy elevada de usuarios interesados, y pedirles muy poco tiempo y dinero a cambio de participar.

Crowdfunding by JT - la-cajita.es

Sigue leyendo

¿Coincidencia?

Hay cosas que están en el aire, y en tal concentración que comienzan a condensar por todos lados a la vez, dando lugar a proyectos aparentemente inconexos pero que acaban hablando de las mismas cosas. Para muestra, ahí va un parecido razonable:

Espacio Creativo Independiente de Córdoba:

Dibujo ECI Córdoba

Promotorium, del que en breve espero publicar algo más por aquí:

Es fantástico. Encuentros así, unidos a muchos otros razonamientos y varias conversaciones sueltas, me hacen pensar que puede que haya llegado el momento de “extraer” de mi PFC la parte relacionada con la creación de espacios de trabajo, y encontrarle un lugar por derecho propio en la realidad. Más reflexiones en breve…