Drivers para Dell Studio 15

Lunes, 8 de diciembre de 2008

Hago un breve inciso en el discurrir habitual del blog para insertar una información ultraespecífica que proviene de mi lado más friki-informático, que también lo tengo a ratos. Sólo quería dejar constancia ante Google de que, haciendo uso de las oportunidades que da Internet, abrimos en el foro de Ubuntu-es un tema para instalar la distribución de GNU/Linux Ubuntu en un portátil Dell Studio 15. Allí se indica todo sobre los drivers, la instalación y los dispositivos que no se han logrado hacer funcionar. Recomiendo leer todo el hilo, aunque sea largo, porque hacia el final es donde están las soluciones, una de ellas tan simple como: instalar Ubuntu, actualizarlo, y listo: todo funcionando. Ahora sólo falta que alguien se curre algo parecido para instalar Mac OS, y ya podemos darle calabazas a Windows.

Hmmm… por si alguien sólo quiere darle calabazas al Vista, os dejo un par de enlaces con algunos de los drivers para XP, que paradójicamente es mucho más difícil de instalar -y de encontrar los drivers- que Ubuntu, hasta el punto de hacerme desistir.

Installing XP in Dell Studio 1535  | Installing Windows XP Pro in Studio 15 | Disco duro (creo… a mí no me funcionaron) | Y por si no están en ningún otro sitio…

Y por último, por si alguien aún está considerando si comprarse o no ese modelo concreto: Dell Studio Review

EV1: El coche eléctrico…

Domingo, 30 de noviembre de 2008

… que pudo ser y no fue.

Ya hablé de esto hace algún tiempo, pero el tema me ha vuelto a llegar, esta vez por mail, y me he decidido a hacer una pequeña entrada.

EV-1

A veces pasan cosas tan increíbles que parecen más de película que ligadas a nuestra realidad cotidiana. Pero ahí están. O ahí estaban, como el EV1. Un coche eléctrico que se lanzó a producción, y súbitamente, unos años más tarde, no sólo se dejó de producir, sino que se persiguió y recuperó cada uno de los ejemplares hasta tenerlos todos juntos. Y entonces, ¡zas! Borrón y cuenta nueva. ¿Coche eléctrico? Bufff, es que no está muy desarrollado, es muy caro, no tiene autonomía, la gente no lo quiere, es lento… naaa, déjalo, mejor coge este otro, que…

Respecto del archivo enlazado, que es el que me llegó por mail, decir que lo que habla al final del coche de hidrógeno es bastante diferente. Pueden llegar a ser incluso opuestos, hasta el punto de que es posible que se esté tratando de “olvidar” el coche eléctrico en favor del de hidrógeno. ¿Por qué? Porque hacer depender del hidrógeno a los consumidores creará otro nicho de mercado enorme y posiblemente igual de monopolista que el del petróleo. Ya se encargarán de que el hidrógeno no pueda producirse en casa, sólo comprarse en gasolineras. Una ley que prohíba hacerlo “por seguridad”, una eliminación masiva de patentes… lo que sea. Porque lo peor del coche eléctrico no era que no consumiese petróleo, sino que cualquiera podría producir electricidad para moverlo en su casa, con energías renovables. Y eso, la autonomía energética tan necesaria en el mundo, no interesa. Hay que tener al consumidor cogido por donde más le duele: la energía. Bien apretado.

Si la presentación anterior os ha dejado con curiosidad, os invito a retroceder 12 años, de regreso al futuro…

… y luego a presenciar el llamativo final de la saga, en un gran documental.

[ Más información ]

¿Morir, la música?

Miércoles, 26 de noviembre de 2008

Vamos… si ahora mismo tiene mil motivos para estar más viva que nunca…

Perdón, mil uno.

No, mil dos.

Hmmm… esto me recuerda a una pequeña (y agorera) canción que cantábamos de pequeños:

Todo bajo el sol
perecerá.
Sólo la música,
sólo la música,
sólo la música,
existirá.

Spermöla: tu basura no es basura

Domingo, 9 de noviembre de 2008

He aquí otra de las interesantísimas iniciativas de Basurama (echadle un ojo a ese colectivo). La cantidad de objetos utilizables e incluso valiosos que se tiran al vertedero es asombrosa, sobre todo en España. Los centroeuropeos y los escandinavos ya pasaron la barrera del “lo quiero nuevo” e intercambian objetos, pero nosotros, como nuevos ricos, nos empeñamos en que todo el valor que tenga un objeto sea el comercial o el sentimental. El valor de uso en sí mismo es injustamente despreciado, cuando debería ser el principal.

Con ganas de cubrir ese vacío cultural aparece Spermöla, una iniciativa bastante reciente que se apoya en las capacidades de conexión de la red de redes y en la filosofía “si lo vas a tirar, ¿por qué no lo regalas”, o en sus propias palabras: “lo que tú no necesitas otros lo pueden querer”. La página tiene posibilidades interesantes, entre las que destacaría la de situar cada objeto en el mapa, o la posibilidad de dejar comentarios y de valorar los anuncios…

Aunque todavía hay poca oferta, tiene un público bastante amplio. Dejé un anuncio regalando una tableta gráfica y he recibido ya 8 mensajes de gente interesada. Además, permite suscribirse via RSS a los anuncios, de modo que te llegan cómodamente en tu lector y no tienes que estar pendiente de ver si dejan algo que te interese.

Si tuviera que poner un “pero”, diría que el nombre no me convence demasiado. Por lo demás, no puedo menos que felicitar a sus creadores y promotores, y desear que se extienda su uso de forma exponencial hasta llegar a ser un sitio más de donde sacar las cosas, o donde dejarlas. El e-bay gratuito por excelencia.

The Slow Bycicle Movement

Martes, 14 de octubre de 2008

Dentro del movimiento slow, como se le viene conociendo, acaba de nacer -y ante mis propios ojos- un nuevo brote, en el que espero que con el tiempo se posen muchas mariposas. Hablo del slow bycicle movement, un movimiento bicicletero que nace como nacen las mejores iniciativas del entrante siglo XXI.

Con estilo.

Con buen humor.

Con el código, la mente y las ideas abiertos.

The slow bycicle movement

Una de esas pequeñas propuestas que, sumadas a muchas otras iguales, reafirman mi convicción de que en este mundo, si las cosas se hiciesen por iniciativa propia, saldrían más buenas que malas, al contrario de las que se hacen por dinero. Demostrado está, pero no nos vayamos del tema. Por si a alguien le interesa, os dejo una presentación curiosa -y tan cutre como casi todos los pogüerpoints de la red- acerca del slowdown.

Canciones que todavía no existen

Miércoles, 1 de octubre de 2008

Como parte de un imprevisto retorno personal a la música, hace un mes comencé a tocar el violín en un grupo. Nunca había tocado entre guitarras eléctricas, bajo, batería, amplis y cables por todas partes, y la verdad es que, pese a ser algo supuestamente alejado de mi imaginario musical y de mi forma de ser, me ha enganchado y me he quedado. De esas cosas que sorprenden a uno mismo. Pero eso es otra historia… el caso es que Adrián, el bajista, nos pasó hace poco un texto que me ha parecido digno de lectura atenta, y que da título a esta entrada. Lo firma Santiago Auserón, alias Juan Perro, cantante y compositor de Radio Futura, entre otros títulos.

Con la última década del pasado siglo, la sociedad española iniciaba un giro de signo muy distinto a los cambios que durante la transición permitieron llenar el aire de nuevas canciones. Las marcas comerciales se adueñaban del deseo de ser o parecer rockero, mientras el poder orientaba con deliberación sus consignas hacia la pasión por el deporte. [Seguir leyendo]

Un pequeño gran texto, que no duda en relacionar música y deporte con política y educación, con una entereza que hace más músico, si cabe, a su autor. Me hace pensar y reafirmarme, como ya comenté en otra ocasión, en mi convencimiento de que la música no morirá como auguran las grandes discográficas y los graznidos roncos de la SGAE, sino que seguirá igual de viva que siempre. Leyendo el artículo, uno concibe la esperanza inmediata de que la música pueda salir ganando en el cambio, sobre todo viendo la actitud valiente y directa de los que dejan descargar libremente su música desde la Red y la remiten al insustituible directo. Los músicos seguirán siendo músicos y en lugar de vivir de que la gente reproduzca y repita sus temas más allá de su alcance, podrán vivir de que los escuchen y canten con ellos. No se tratará de distribuir el máximo número de discos, sino de inyectar la máxima cantidad de pasión, de belleza y de verdad a los que escuchasen. De cogerlos en un puño y cantarles y tocarles de ser humano a ser humano. No la música extensiva y enlatada, sino la intensiva, la intensa, servida caliente directamente de los instrumentos, cocinada directamente sobre el escenario o entre los propios comensales.

Y sobre todo, independiente, dispersa, de distribución espontánea.  Si las discográficas -al César lo que es del César- ayudaron a difundir la música cuando hacerlo de forma masiva era difícil, ahora su papel se acabó, porque cualquiera puede hacer eso hoy día. Con la Red, la música queda instantáneamente al alcance de tanta gente como las discográficas soñaron con alcanzar. Con una diferencia: ahora se trata de gente inteligente que actúa como tal, con sus propios gustos y deseos, que llega libremente y que, de nuevo, volverá a escuchar y hacer la música de acuerdo con lo que sienta, con lo que sueñe y con lo que quiera expresar, no por lo que le ofrezcan.

Que no vuelvan a convencernos de que saben elegir por nosotros. El gusto y la experiencia de la música, como las ideas propias, son inalienables. Lo dicen las propias canciones, las que existen y las que no.

El sentido de la vida

Viernes, 12 de septiembre de 2008

El sentido de la vida. Por JT, usando Inkscape

No, creo que no voy a ponerme a escribir sobre un tema tan así. Pero he aquí un tipo que sí lo hace, desde una perspectiva personal y con un estilo y un humor dignos de elogio. Es, sin exagerar demasiado, el primer blog personal – autobiográfico que ha valido la pena encontrarme. Un gran columnista. No sabría explicar por qué, pero he leído dos entradas y ya estaba buscando el botón de suscripción.

Por si no lo conocéis, aquí os dejo una particular respuesta a…

el sentido de la vida.

A lo mejor esto equivale a reconocer muchas cosas que no me gusta reconocer, pero debo admitir que me da mucha envidia, porque puede llegar con sus escritos a muchísima más gente que yo.  Se queda uno pensando si es cuestión de más promoción, más calidad, más trabajo o más tiempo. O si en realidad da igual.

[ Edit: El blog parece que cambió un poco de rumbo y de estilo, y en los comentarios se arman trifulcas de defensores/detractores que realmente no hacen que valga tanto la pena seguirlo ]

La historia de las cosas

Martes, 9 de septiembre de 2008

Me han pasado (aunque ya lo había visto en Osocio.org) un vídeo-animación bastante entretenido que resume en 20 minutos todo el sistema de producción y consumo actual, con todas aquellas partes que generalmente no vemos.

The Story of Stuff

The Story of Stuff“, o “La Historia de las Cosas

Vedlo sólo si os apetece, que no se diga luego que os aburro. No dice casi nada que realmente no sepamos, pero sigue siendo interesante porque hace explícitas cosas en las que no solemos pararnos a pensar (pararnos a pensar, qué pérdida de tiempo, ¿no?).

Sencillo, claro y evidente. Es curioso pensar que todo lo que veis en el vídeo sería de otro modo si simplemente se intentara hacer todo con una sola cosa:

SENTIDO COMÚN

Que es el menos común de los sentidos, como dice la sabiduría popular..

Somos lo que hacemos

Jueves, 21 de agosto de 2008

We are what we do. Así se llama esta genial iniciativa weberil que se propone “inspirar a la gente a usar sus actos del día a día para cambiar el mundo”. Muy muy cerca de mi forma de pensar actual.
Su última campaña es un concurso, y se llama algo así como ¿Qué pedirías a 1.000.000 de personas que hicieran? Un ejemplo de lo contemporáneo y atractivo que puede llegar a ser el cambio. Y merece la pena concursar, sólo con pensar que el premio sea la difusión y llegada a término de tu propuesta.

Visto en otra interesantísima web sobre publicidad aplicada a causas de interés general: Osocio.org

PD: Cada vez que abro la web me sale en un color, así que si no os gusta el rosa (que me acaba de salir a mí), dadle a refrescar xD

Los sgaedores de la creatividad

Lunes, 4 de agosto de 2008

Nunca había opinado demasiado sobre el tema porque me parecía demasiado complicado y… me daba pereza. Creo. Sin embargo, casualmente al hilo de la entrada anterior, os dejo aquí un artículo que resume de manera brillante la gran estupidez que pueden llegar a ser los derechos de autor aplicados a mansalva. Proteger hasta a los que no quieren ser protegidos… cobrándoles. Cuando la SGAE despertó, la tecnología todavía estaba allí

Del que cito la que me parece la frase más importante de todas:

La Música, con mayúsculas, es anterior a las discográficas y sobrevivirá cuando ellas ya no estén.

¿La música morirá por la libre distribución? ¿Es costoso producirla? ¿El talento es escaso y difícil de promocionar? Vamos, vamos… tranquilidad, gente.