El templo de la buena vida

Imagino que cada arquitecto tiene una fantasía. La mía siempre ha sido construir un templo. Me daba igual de qué tipo, todos me atraían, aunque ni yo mismo alcanzara a saber por qué. Me pasé años fantaseando con la idea, y cuando por fin tuve la oportunidad de participar en la construcción de uno, no me di cuenta hasta años después de haberlo terminado.


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Tres cosas que re-aprendí de Theo Jansen

Patas de una de las piezas de Theo Jansen - Foto: Diana Piñeiro

La máquina-animal sacada de su medio natural – Foto: Diana Piñeiro

Hace tiempo que pasó la última exposición de Theo Jansen en Madrid, pero sigo teniendo muy frescas las ganas de compartir algunas ideas que se me quedaron pegadas durante la visita. De explicarlas, o de explicármelas, contármelas a mí mismo para tratar de enseñarme algo que creo que necesito aprender. Sigue leyendo

De mecanografía, teclados mecánicos y buenos propósitos

No sé si por tradición o porque realmente sirve para algo, a comienzos de año muchos nos ponemos a reflexionar en lo que hicimos el año anterior y lo que queremos conseguir en el año entrante. Si hay una cosa fácil de llenar es la lista de buenos propósitos que rara vez cumples, pero hace un par de años descubrí que era mucho más realista, más efectivo y también más gratificante ponerse un único objetivo y asegurarse de cumplirlo.

Hace un par de años logré saltar de un avión como desafío a mi miedo a las alturas, y este año pasado me propuse re-aprender y mejorar mi mecanografía. Así que aprovechando el World Typing Day, que se celebra cada año el 8 de enero, justamente de eso quería escribir: de otro objetivo cumplido durante el 2015. Sigue leyendo

Editar vídeo con Blender: cuarenta cosas que aprendí en dos días

Curso de Blender

El fin de semana pasado tuve la oportunidad de apuntarme a un taller intensivo (¡y tanto!) de Blender impartido por Carlos Padial, uno de los impulsores del proyecto Kinoraw (co-financiado hace un par de años por Goteo), que trabaja habitualmente con software y hardware libre para la grabación y edición de vídeo. Para mí fue la excusa perfecta para ponerle las manos encima a este programa, y de paso adquirir un poco de soltura con la edición de vídeo, que me viene haciendo falta. Sigue leyendo

Tejiendo lo común: desarrollo social y urbano en red

El pasado jueves 29 de noviembre estuve en Alicante, invitado por Arquitectos Sin Fronteras para dar una charla sobre “trabajo en red” en el marco del curso-taller “EnREDándonos en la Zona Norte

Colaboración, red, estructuras mixtas, remezcla y complejidad - collage de imágenes de opensourceway

Collage de imágenes de OpenSourceWay – CC BY-SA

El tema es muy amplio y estoy lejos de considerarme un experto en estas cosas, por lo que fue un desafío darle forma para una audiencia variada incluyendo arquitectos, activistas, vecino… Esta es la descripción de la charla, enviada a priori, y que luego matizaré en función de lo que sucedió allí realmente:

La charla intenta encontrar un enfoque práctico, cercano a la experiencia de los asistentes, al desarrollo social y urbano en red. Se parte de la idea de que la vida urbana de una ciudad, un barrio o una calle, es un bien común que mejora y perdura cuando se cuida de forma colectiva. Sin embargo, la complejidad de ese entorno pone a prueba toda estructura organizativa para hacerlo. Se propone, entonces, hacerlo en red.

¿Qué significa en red? Ante todo hay que diferenciarlo, que no separarlo, de “en la red”, hablando del carácter complementario de lo físico y lo digital como espacios de oportunidad. Cabe comentar aquí otras características del trabajo en red: la capacidad de trascender formas rígidas de organización y permitir una mayor adaptabilidad; la gestión de la diversidad, admitiendo incluso el disenso sin dejar de funcionar; la posibilidad de conectar y poner en valor directamente a las personas, sin intermediarios, favoreciendo de ese modo un desarrollo personal que redunda rápidamente en desarrollo social.

Se proponen también una serie de principios que permiten que el trabajo en red sea fructífero y satisfactorio, y se produzca en pro del bien común. Se introducen conceptos que es recomendable tener en cuenta, como la autonomía en las herramientas y los medios, las libertades básicas del software libre como fuente de inspiración, y la cultura abierta como una manera de favorecer el desarrollo de la sociedad y el de la propia ciudad en que habita.

El núcleo principal de la charla se dedica a hablar de tres aspectos fundamentales del desarrollo urbano y social en red: el conocimiento del entorno, la colaboración, y el conocimiento compartido. Cada uno de ellos se comentará desde una perspectiva cercana al ciudadano de a pie, proponiendo herramientas, metodologías o medios que pudieran ser útiles de forma directa, tratando siempre de equilibrar los recursos digitales con los físicos para mostrar que su combinación permite salvar barreras culturales, de edad o educación, como la brecha digital, el idioma, etc.

El objetivo es principalmente atraer la curiosidad hacia otra forma de entender la organización de iniciativas de todo tipo -sociales, culturales, económicas, legales o técnicas- en el entorno urbano, y proporcionar algunas pistas, algunas herramientas, algunos recursos de los que partir para recorrer ese camino colectivamente.

Dudando sobre la manera de contar todo esto, y enlazando con una reciente reflexión sobre “pensar en red”, decidí probar un formato menos habitual, y esto es lo que llevé:

Ver a pantalla completa o clic derecho para descargar.

Es un mapa mental en formato .svg que visualicé directamente en Inkscape (¡a pelo!) pero que ahora he aprovechado para montar con un recorrido animado con Sozi (podéis hacer clic, zoom y arrastrar sobre él). Ante la imposibilidad de abordar todos esos temas, la idea era dejar el “camino” a recorrer un poco abierto, para poder ir enlazando los temas de mayor interés para todos los asistentes.

A la hora de la verdad, no dio tiempo a entrar en detalles (la charla duró poco más de media hora), de modo que la conversación quedó en un plano general y muy falta de ejemplos a los que “agarrarse”. Espero que eso no la hiciera demasiado abstracta. Nota mental, que comparto por si a alguien más le sirve: la próxima vez, intentar aunar ambas cosas, contando cada concepto general con un ejemplo, aunque sea a toda velocidad.

El vértigo no es el miedo a caer, sino el deseo de saltar

Tras años sufriendo de vértigo y entendiéndolo como un miedo incontrolable, escuchar esa frase me cambió totalmente la forma de verlo. Puso en palabras una sensación que intuía pero que no había hecho consciente: esa atracción fatal por lanzarse al vacío, ese impulso de saltar (sería tan fácil, tan fácil…) y traspasar ese instante irrevocable en el que sabes que no habría vuelta atrás. Sólo puede entenderlo el que lo ha sentido.

Más tarde descubrí que la frase está inspirada en algo que escribía Milan Kundera en “La insoportable levedad del ser”:

¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador provisto de una valla segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.

En seguida me encontré pensando en cómo sería, por una vez, permitirme el lujo de ceder a ese impulso, y casi inmediatamente decidí que tenía que averiguarlo por mí mismo. Pues bien, qué mejor manera de hacerlo que a lo grande, poniéndome en un extremo: saltando desde la puerta abierta de un avión a 4000 metros del suelo. Allá que fui.

Os dejo el vídeo que me hicieron, dejando claro que no tuve nada que ver en su grabación, montaje y elección de la música, que no es un fake, y que sí, que el que sale soy yo. Claramente.

¿Y cómo fue? Muy difícil de explicar sin caer en vaguedades. Una salida muy brusca de mi zona de seguridad. Una pérdida instantánea de todas las cosas en las que me apoyo en el día a día. Un vacío mental absoluto. Una especie de asombro vital infinito, como volver a nacer.

Pero explicarlo por escrito requeriría dar muchas vueltas, y no sé si lo tengo tan asimilado todavía. Tengo que concentrarme mucho para evocar las sensaciones, que cambiaban a cada instante. El instante de decidir hacerlo, el instante de reservar el vuelo, el instante de subir a la avioneta, el de abrirse la puerta, el de asomarme al vacío, el de empezar a acelerar en caída libre, el de flotar ingrávido en la enormidad del cielo, el de pender en silencio sobre el paisaje, el de tirar de los mandos del paracaídas y notar la fuerza centrífuga al entrar en barrena, el de poner los pies en el suelo de nuevo… Todos diferentes, desconocidos y únicos. Así que os emplazo a que el que tenga curiosidad, que lo pruebe por sí mismo. Es una experiencia límite que, si no queréis vivir preguntándoos cómo será, merece la pena afrontar al menos una vez en la vida.

Pero la mejor sensación de todas, la que más marca ha dejado en mi vida diaria, es de voluntad y confianza. Me prometí, como único objetivo para 2012, que tomaría la decisión de hacerlo, me dejaría llevar por sus consecuencias y saltaría por encima de mis propios miedos… y he saltado.

Arquitectos, publicaciones digitales y redes sociales

Hace unos meses me contactaron Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó para participar en una serie de entradas que están realizando en su blog, en las que entrevistan a arquitectos acerca de su relación con la web y las redes sociales. Fue un entretenido ejercicio de reflexión, del que reproduzco a continuación la parte que me atañe.

Entrevista en el blog de Stepien y Barno

 

1. ¿Podrías resumir cómo es tu presencia general en Internet?

Personal, con tendencia a evitar identidades abstractas o simbólicas. Polifacética, huyendo cada vez más de perfiles demasiado especializados que, por otra parte, no lograría mantener por mucho tiempo. Bastante poco instrumentalizada en general, mi presencia en Internet es una parte de mi presencia en este mundo e intento vivirla y disfrutarla como tal, sin condicionarla a la obtención de unos resultados. Y últimamente, también bastante crítica, me interesan cada vez más temas como la autonomía digital, y comienzo a tomar muchas decisiones en ese ámbito desde un punto de vista ético que no me había planteado antes. Por otro lado, es algo en constante evolución, siempre en construcción, así que todo lo que comento aquí no es más que una instantánea a día de hoy.

2. Si tienes web ¿Cuáles serían sus principales características?

La-cajita.es es igual que lo demás: Personal, poco instrumentalizada y polifacética. No tiene un tema ni un ritmo concreto en los contenidos, que varían desde lo técnico a lo personal, de lo profesional a lo amateur. Es sencilla, diseñada y construida con más cariño que conocimientos técnicos, y tiene un aire un poco a medio camino entre elegante y simpático. Hasta hace poco, la web y el blog siempre han sido una misma cosa, y no descarto que vuelvan a serlo.
Por otro lado tengo sociarq.net, una web que comencé para ir anotando mis reflexiones en el campo de la arquitectura abierta, y donde la taxonomía de etiquetas y la propia estructura de la web están pensadas para dar una definición global y acumulativa de ese concepto. Últimamente estoy pensando en fundir ambos blogs, pero no es fácil.

3. En el caso de tener blog podrías contarnos lo más destacado él.

El blog siempre ha sido un poco como mi tarjeta de presentación. Lo más destacado es que representa bastante bien mi forma de ser, de pensar y de actuar; digamos que se parece un poco a mí. Es una completa ensalada, casi el único sitio donde cualquier otra persona puede ver mi vida, desde mi punto de vista: todo junto y a la vez. Algo que es también su mayor debilidad, ya que por lo general se entienden mucho mejor los blogs temáticos.

4. Te animarías a hablarnos sobre tu presencia en las redes sociales (en cuáles estás, que es lo que haces en ellas…)

Facebook: La uso porque es donde está la mayoría de mis contactos personales, permite tener una visión (sesgada, claro) de en qué anda mi entorno personal más cercano. Pero no me aporta mucho más, principalmente porque no he intentado siquiera que lo haga… hasta ahora, que comienzan a aparecerme (sin buscarlos) otros tipos de contactos y eso va a requerir otra manera de usarla.

Twitter: Es la que más uso, la que más me costó entender y también la que más me ha aportado hasta la fecha. El hecho de poder seguir a otros sin requerimiento de reciprocidad la hace perfecta para crear poco a poco una red de contactos a mi gusto. En Twitter, a diferencia de otras redes, puedo crear un “ambiente” específico para entablar conversaciones (no tanto para mantenerlas) sobre un tema o con un enfoque tan delimitado como yo quiera.

Ambas son “jardines cerrados” y preferiría cambiarlas por otras abiertas como Diaspora o Identi.ca, pero para que me valiera ese cambio, tendría que encontrar también a mi gente en esas otras redes. En esto admito que soy prisionero de la decisión (o la falta de ésta) de la mayoría.

Diaspora: Apenas he comenzado a usarla, pero estoy descubriendo un potencial enorme, algo como la suma en positivo de Facebook y Twitter. El público, todavía bastante geek, y el uso de los #hashtags me están permitiendo entrar en contacto con gente y contenidos muy interesantes a nivel internacional. Es la única red que uso más en inglés que en español.

Estoy en un par de redes sociales más, como Google+ o Linkedin, pero si quiero usarlas para conversar he de estar presente en ellas de verdad, y eso me pone un límite en la cantidad de redes sociales que puedo gestionar en un tiempo razonable, así que algunas quedan, de momento, en segundo plano. Linkedin en concreto apenas la uso como red social, sino como ficha profesional.

5. ¿Cuánto tiempo al día dedicas a mantener a punto las redes sociales y publicaciones digitales?

Si me permitís la distinción, diría que últimamente dedico alrededor de media hora al día a “mantenerlas a punto” (aprender sobre ellas, gestionar contactos, ajustar preferencias o diseño, revisar y adecuar el uso que hago de ellas), y un par de horas a disfrutarlas, a interactuar con otras personas o a desarrollar temas que me interesan a través de ellas. Contando aquí las actividades de producción y creación, las de consumo y las de interacción: desde redactar una entrada para el blog hasta dejar un comentario a un amigo o ver un vídeo interesante que alguien me ha compartido.

6. ¿Consideras que tu visibilidad dentro del entorno digital es suficiente?

Sí. A veces me dejo arrastrar por la fantasía común de “engordar los números”, pero a la hora de la verdad prefiero usar las redes para conversar, no para difundir. Y hay un límite en la cantidad de conversaciones valiosas que puedes mantener, de modo que prefiero tener cerca interlocutores interesantes a multiplicar el número de receptores o seguidores. La visibilidad que necesito, y la que tengo, es la justa para llegar a esos interlocutores y mantener conversaciones de calidad, y crecerá de forma natural conforme yo lo necesite o mi entorno lo provoque.

7. ¿Tienes algún tipo de estrategia a la hora de constituir tu Identidad Digital?

Tener una estrategia en un medio tan cambiante me parece complicado y excesivamente instrumentalizador para mi forma de moverme en él, pero he ido encontrando una serie de criterios personales que me permiten tomar decisiones en ese ámbito. Por ejemplo, conversar y convivir más que difundir. Tratar de persona a persona. Intentar que sea completa, que no se disocie en muchas identidades diferentes. Tratar de que mi identidad digital y mi identidad presencial se lleven bien, sin quitarse importancia o tiempo la una a la otra, y sobre todo que ambas compartan y reflejen la misma forma de ser y los mismos principios de comportamiento y actitud que quiero para mi persona y mi vida.

8. ¿Qué beneficios, a nivel laboral (colaboraciones, encargos…), has obtenido gracias a tu presencia en la red?

En eso, la red digital (Internet) se solapa mucho con la red presencial, las personas presentes en ambas tienden a ser las mismas y su potencial como red es similar: el contacto persona a persona, y las interacciones y conversaciones que surgen de éste. Son éstas las que llevan a encuentros, a colaboraciones, a construir proyectos comunes que eventualmente entran a formar parte de mi actividad profesional. Las personas con las que trabajo y colaboro hoy día forman parte activa de mi red, y viceversa: los trabajos y colaboraciones que llevo entre manos proceden de esa red. Internet sólo aporta algunas oportunidades específicas en términos de comunicación a distancia y en diferido, y en la facilidad que nos da para agruparnos por intereses o proyectos comunes. Casi todas las oportunidades que surgen son de colaboración y emprendimiento, rara vez de encargo o “fichaje” pasivo por terceros. Esto es algo que parece que nos pasa a casi todos.

9. ¿Hay algo concreto que te gustaría mejorar en relación al tema de tu reputación digital?

Intento pensar en la reputación como algo que obtengo como resultado de mis actos, no algo que pueda buscar o manipular. Me parece más sano verlo así. Pero sí tengo algunas inquietudes relacionadas: me gustaría que mi identidad digital tendiera a ser única, íntegra, y me permitiera presentarme como persona completa, con todas mis facetas, de modo que la reputación que pudiera construirse a partir de ello lo hiciera teniendo en cuenta todas ellas. Que fuera el contexto, el exterior, el que seleccionara la parte de mí que le interesa, sin dejar de ver o valorar las otras. Es algo que no he logrado aún y ni siquiera sé si es del todo posible todavía, es un desafío incluso en la vida real: tendemos a seleccionar qué faceta mostramos en cada entorno… y pocos entornos están preparados para admitir múltiples aspectos de la personalidad.

Podéis ver la entrevista original, con las respuestas de los otros dos entrevistados, y todas las demás entrevistas de la serie.

Premio Ejemplo a Activadores Urbanos

Ayer estuve por primera vez en una gala de premios, como premiado. El PSOE de Alicante ha puesto en marcha el Premio Ejemplo con la idea de reconocer el trabajo de personas o colectivos que trabajen en Alicante y estén contribuyendo a mejorar la ciudad. Y deben de haberse acercado bastante al “nivel de calle” para haber encontrado a Activadores Urbanos, un colectivo incipiente que formamos Mario Hidrobo, Laura Gea y yo a raíz del taller What if…? Alicante en 2010, y que desde luego no se mueve demasiado en los entornos y canales que habitan los políticos habitualmente.

Premio Ejemplo 2012

Hace dos años nos presentamos individualmente a unas becas para ayudar en la dinamización del taller, y nos volcamos en dar visibilidad a los Silos de San Blas ante otros colectivos y la ciudad en general. La experiencia fue fantástica además de intensa (todos los participantes metimos allí mucho entusiasmo, trabajo y energía), y al final nos quedamos con ganas de perpetuar esa figura, el “activador urbano”, que pensamos que muchos ciudadanos podrían llegar a hacer suya. De ahí nació el pequeño colectivo que formamos y que hemos estado impulsando (especialmente Mario, porque yo desde Madrid me he quedado un poco desconectado) en estos últimos meses. Y apenas hace un par de semanas nos contactaron para comunicarnos que nos daban el Premio Ejemplo “por nuestra labor de promoción y desarrollo de un urbanismo participativo y sostenible”. Inesperado y esperanzador a partes iguales.

Esperazador porque parece que al menos una parte de la política alicantina parece estar despertando, comenzando a “escuchar la ciudad”, dejando una posición parcial o alejada y acercándose a la actividad que bulle en ella. Que nos hayan encontrado y reconocido, siendo como somos un colectivo todavía relativamente pequeño y reciente, dice mucho de esto. O al menos eso quiero creer.

Con todo, a mí recibir un premio así me resulta extraño. En casi todo lo que hacemos en la ciudad participa tanta gente y con perfiles tan diversos, que se hace raro aceptar un premio “en solitario”. Pero igualmente lo aceptamos y lo celebramos, y esperamos que el reconocimiento siga llegando a todos los que se mueven en, por y para la ciudad. Quizás algún día, quién sabe, alguien dé premio a un grupo de ciudadanos más allá de toda estructura, nombre o forma legal. A los ciudadanos activos. A los activadores urbanos, en minúsculas.

La Movida 2.0

Movida 2.0

Un lugar, un momento, un montón de gente

Desde hace unos años mi impresión desde lejos, desde Alicante, ha sido que en Madrid sucedían muchas cosas. Que la gente estaba muy conectada y activa, con tanta capacidad de acción como de pensamiento. Que se hacían cosas de manera creativa, valiente, sin concesiones. Y que había ciertos aspectos, ciertos principios o valores en común en todo ello.

En una especie de broma admirativa, a ese fenómeno comencé a llamarlo “la Movida 2.0”. La primera vez que recuerdo haberlo comentado entre la propia gente de Madrid fue en el primer #meetcommons, todo un ejemplo en sí mismo del concepto, y me sorprendió (¿me sorprendió, realmente?) ver que los propios madrileños parecían cómodos con la expresión.

¿Qué es la Movida 2.0?

No hay mucho que definir. Creo que cualquiera que ya forme parte de ella sabrá exactamente a qué se refiere.

Movida por el movimiento, la actividad, la efervescencia cultural, el optimismo creativo y la revolución. Colectivos, plataformas, redes, individuos, espacios, acciones, propuestas. Y lo 2.0 entendido como segunda versión, como un guiño a la primera Movida madrileña, pero también como declaración de principios: lo 2.0 es una definición inspirada en la “web 2.0” y extrapolable a otros ámbitos, que de alguna manera incluye los principios que nos mueven: lo participativo, lo colectivo, el aprender haciendo, lo distribuido, el espíritu hacker, lo abierto, el concepto de beta perpetua, lo transparente, el Do It Yourself, el Do It With Others, lo inclusivo, todo lo co-, la cultura libre en general y muchos otros conceptos similares que forman una nube difusa y variable que condensa continuamente en forma de una lluvia capaz de cambiarlo todo.

Muchos términos fundidos en una forma de entender el mundo y en un término que no es más que una broma dicha completamente en serio: la Movida 2.0.

Sin #hashtag no hay revolución

Todo habría quedado en una anécdota si no fuera porque el otro día Domenico, que es un visionario de su tiempo y un auténtico concept investor, me dijo que el término estaba gustando allí donde lo soltaba. Que había que darle alas y comenzar a usarlo para referirnos a ese algo que ya es evidente en esta ciudad y que está emergiendo en todas partes.

movida2p0

Y así, en medio de una fiesta en Matadero, hablando por encima de la música, rodeados de gente interesante por todas partes, y haciendo honor al espíritu de nuestra época, nos pusimos a crear un hashtag:

#movida2p0

El paso

Hace dos días vi a un señor mayor dar un paso maravilloso. Llegó cruzando por donde no debía, al igual que yo, y nos encontramos sobre las franjas blancas que marcan espacios muertos sobre el asfalto.

Pareció titubear al acercarse al bordillo. Yo frené la bici, atento a sus movimientos. Se detuvo completamente durante unos segundos, con los pies juntos, las manos en el bastón y la mirada fija en el bordillo, como calculando la dificultad del desafío. Y de pronto, con un gesto desconocido y hermoso, inestable pero infinitamente decidido, avanzó un pie y en un solo paso, limpio y largo, se plantó encima de la acera.

No pude menos que pararme a mirarle con admiración mientras seguía, ahora de nuevo con pasitos cortos de viejo, su camino por la acera.

Historias de Madrid y otros lugares

Hace un año celebraba en este blog el primer aniversario de mi vida como arquitecto egresado, y a la vez mi llegada a Madrid, que por no recordar la fecha exacta he dado en fijar el día 23 de abril. Un año más, aprovecho esta fecha para pararme un rato y volverme a mirar el camino andado.

Madrid desde la terraza de León11

En aquella entrada fantaseaba con alejarme un poco de mis propios proyectos, tomándome las cosas con un poco más de calma. La cosa funcionó durante un tiempo: alejado del movimiento de Alicante y aún ajeno al de Madrid, me dediqué a disfrutar la agradable rutina de ir cada día a la oficina, cocinar y comer con mis compañeros de trabajo y volver a casa paseando o en bicicleta dispuesto a pasar una tarde tranquila.

Comida en Ecosistema Urbano

Mis sueños de tranquilidad no duraron demasiado. Al poco, fiel a mi naturaleza, comencé a hacer algo que había deseado desde hacía años: sumergirme en la “movida 2.0” de Madrid, y encontrarme con toda esa gente interesante que venía siguiendo de lejos durante los últimos años. Poco a poco comencé a conocer a las personas que piensan y trabajan tras misteriosos colectivos como Zuloark, León 11, Inteligencias Colectivas, Comunes, Comandante Tom y muchos otros que se mueven con ellos.

Zuloark, Inteligencias Colectivas, Domenico di Siena, Comandante Tom y otros en Matadero

Comencé a entender su forma de trabajar, tuve la oportunidad de verlos en acción e incluso colaborar con ellos en alguna que otra cosa. Poco a poco, un encuentro llevó a otro, y mi red madrileña no ha parado de crecer. Tuve además la oportunidad de vivir en directo una increíble muestra de la energía social latente cuando el movimiento 15M estalló en Sol, a apenas unos minutos en bici desde mi casa, y nos tuvo con los pies en la plaza y el corazón en un puño durante una semana alucinante.

Sol

¿A dónde me ha llevado todo esto? Escribo esto a las dos de la madrugada tras dos semanas sin una sola tarde libre, saltando de quedada en quedada, de evento en evento, de reunión en reunión, de bar en bar, sumergido en una atractiva y descontrolada vorágine social. Cada año me oiréis decir que en abril se vuelve todo el mundo loco y estalla la agenda cultural (en abril, eventos mil), pero este ha superado a cualquier otro que recuerde, culminando hace un par de días con la eclosión de muchas nuevas relaciones en un intenso fin de semana de Meet Commons.

Mi bandeja de entrada digital, que había permanecido limpia y ordenada durante meses, lleva semanas acumulándose y creciendo fuera de control, empujada a un lado por la fuerza de lo presencial, por la llamada de las redes en las que yo mismo me he ido enganchando a lo largo y ancho de Madrid.

Con todo, estoy orgulloso de, haciendo un esfuerzo consciente por evitar que la rutina y la velocidad de la ciudad me absorbieran, haber logrado mantener la mirada receptiva, sorprendida y tranquila del visitante, disfrutando de pequeños momentos cotidianos en mi casa o por las calles. Sigo pedaleando con el mismo deleite y andando despacio, cada vez más despacio, incluso por los túneles del Metro, donde todos corren como locos para abordar el vagón que se escapa. Me he apuntado con amigos a azarosas derivas urbanas, recorriendo sin rumbo fijo un barrio diferente cada vez. He seguido con mi búsqueda del equilibrio y de la calidad de vida, cada vez con más consciencia y más interés, buscando mejorar mis hábitos, mis ritmos, mi forma de trabajar, y sintiendo que estoy al principio (muy al principio, ay) de un camino prometedor.

Madrid desde el Manzanares

En bici por el parque del Manzanares

Por lo demás, mis proyectos personales han avanzado a un ritmo muy relajado. He publicado apenas diez entradas en este blog en un año, y sólo un par, aunque bien densas, en Sociarq. He realizado un esfuerzo bastante torpe de diseño y sobre todo de organización de contenidos y gestión de la identidad digital para La Cajita 3.0… que aún está por salir del horno. He iniciado y casi completado un seminario sobre desarrollo de organizaciones desde el enfoque de la triformación, que me ha abierto un mundo al que hasta ahora era casi del todo ajeno y que espero poder conectar con muchos de mis proyectos. Parcialmente de vuelta hacia Alicante, donde el pulso de eGruyere sigue latiendo, me he lanzado a formar parte del MasterDIWO con tantas ganas como poco impulso productivo. He tenido la oportunidad de dar mis primeras tres conferencias y e impartir otros tantos talleres, casi siempre con otros como me juré a mí mismo que haría el mismo día que acabé el PFC.

El nacimiento de MasterDIWO

Y poco más por ese lado. Podría resumir este año diciendo que, de la filosofía del Do It With Others, he disfrutado a más no poder el with others y apenas rozado el do it.

En lo puramente profesional, que fue la razón que me hizo ir a Madrid, la experiencia en Ecosistema Urbano no ha tenido precio, y daría para un post aparte. Lo que comenzó como una colaboración temporal alrededor de Whatif se fue ido extendiendo con la llegada del proyecto dreamhamar, que me brindó la oportunidad de vivir cerca de dos meses en el interior Noruega.

dreamhamar

Vida doméstica junto al lago Mjøsa

Con la salida de Domenico de la oficina, me cayó el blog en las manos y me encontré de pronto sumergido en un trabajo de “editor” online a un nivel que no esperaba.

He comenzado a hacer viajes de trabajo, algo nuevo para mí. Desde la locura de ir a Tarragona en coche, tener un par de reuniones y volver a Madrid en un solo día, hasta un reciente e indefinible fin de semana de taller en la isla de Bahrein. La semana que viene, reunión de trabajo en París. Y luego, quién sabe.

Detallitos de gente que me quiere

Por lo demás, he cumplido 30 años, me he propuesto saltar en paracaídas (porque me da mucho miedo y porque me da la gana), soy doblemente tío y además padrino de Matías, el segundo hijo de mi primer amigo. Bienvenido a la adultez, my friend. Y luego, de nuevo, quién sabe, porque… ya no dependerá sólo de mí.

El pequeño Matías

Algo se mueve. Tras un año de dejarme llevar plácidamente por lo que me rodea, comienzo a notar que hay algunas decisiones que tomar. Empiezo a sentirme dividido entre Madrid y Alicante, entre la libertad del autónomo y la seguridad de un trabajo fijo, entre las ganas de hacer muchas cosas y el intento de encontrar hábitos más equilibrados, entre la exuberancia profesional y una vida personal y doméstica más tranquila. Pero a diferencia de hace un año, no estoy ansioso por encontrar la solución.

Tomando como lema el verso, hago camino al andar.

Puebla de Sanabria, 2011

Master DIWO en Arquitectura de Fuente Abierta

Bueno, aquí comienza la aventura.

Yo estaba en Madrid, pasando una época relativamente tranquila, cuando me enteré de que algo se estaba moviendo en Alicante: mis compañeros de la red de co-trabajo eGruyere andaban planeando comenzar con algo llamado máster DIWO, literalmente un máster Do It With Others. Sin saber más, el concepto me enganchó al instante, me enamoré de él… y aquí estoy.

Por lo que he estado leyendo el aprendizaje comienza haciéndose las preguntas adecuadas, y eso es a lo que me quiero dedicar las próximas semanas.

Veamos la primera pregunta relevante en todo esto: ¿Qué es un máster DIWO?

Esa es en el fondo la pregunta que nos hicimos en la primera reunión que tuvimos en Alicante, en nuestro ya tradicional café Tierra Solidaria:

Presentación del Máster DIWO de Alicante from CiudadSombra on Vimeo.

Siendo honesto, creo que nosotros mismos no estamos seguros de la respuesta. Es una prueba, un loco experimento educativo con nosotros mismos como cobayas, pero a estas alturas tenemos al menos algunas ideas claras al respecto: todo comienza con la voluntad individual de aprender algo que no ofrecen las instituciones de enseñanza habituales, o de aprenderlo de una manera que no encajaría dentro de sus métodos y sus tiempos. Para lograrlo, la solución inmediata es poner en marcha un proceso de aprendizaje DIY, Do It Yourself. Lo cual ya es de por sí un gran desafío: define tus propios objetivos, busca los recursos y fuentes necesarios, encuentra los contactos clave, y además, claro, tómate tu tiempo para sentarte y aprender…
Es en ese punto donde el concepto “hazlo con otros” cobra relevancia, permitiéndote contar con el apoyo de los compañeros, ayudándote a mantener un cierto ritmo, conectándote a una red profesional amplia y diversa, proporcionándote algo de retroalimentación durante el proceso… y aportándote el reconocimiento que de otra manera no obtendrías, por estar actuando al margen de las instituciones reconocidas. Eso es lo que aporta el DIWO.

Hasta aquí lo general. Si alguien tiene interés en conocer más a las maravillosas personas implicadas en el Máster DIWO de Alicante y sus proyectos, le recomiendo que visite la wiki.

Vamos con la segunda cuestión más relevante: ¿Qué quieres aprender?

Master DIWO: Jorge T. from CiudadSombra on Vimeo.

Nada más hacerme esta pregunta, mis proyectos personales, aparcados durante meses, me vinieron revoloteando a la mente como una nube de mosquitos. Entre ellos, difícil de cazar pero bien visible, estaba este, el blog que ahora mismo estás leyendo, y cuyo tema principal es el de la arquitectura abierta, o arquitectura 2.0 como puede que la haya llamado en algún momento. Mi primer impulso, claro, fue lanzarme sin medida y poner en marcha el Máster DIWO Definitivo en Arquitectura Abierta. Bastaron un par de segundos para volver a ser consciente de mis limitaciones y comenzar a centrarme: ¿Cuáles son las preguntas más candentes acerca de ese tema?

Y aparecí con esto.

Decidí centrarme en la comprensión de las herramientas, comportamientos y modelos de desarrollo usados en proyectos de fuente abierta, con la idea de llegar a ser capaz de extrapolarlos al campo de la arquitectura. ¿Arquitectura de fuente abierta? ¿Es posible? ¿Cómo?

Así que me definí los tres temas principales sobre los que creía más interesante desarrollar mi investigación:

  • Socioeconomía del open source #OSeconomics: economía de la abundancia y del conocimiento, modelos de negocio basados en fuente abierta, y todo lo relacionado con esta pregunta: ¿Cómo trabajar a tiempo completo en proyectos de fuente abierta… y vivir de ello? ¿Cómo podría eso cambiar el mundo en que vivimos?
  • Contexto técnico del open source #OSworkflow: gestión de la fuente y la colaboración, control de versiones, repositorios de fuente abierta, y cosa relacionadas con esta pregunta: ¿Cómo pueden trabajar juntos una serie de profesionales en un proyecto de fuente abierta con una mínima oportunidad de éxito? ¿Sin acabar completamente perdidos en entornos de trabajo complejos, obstruyendo el trabajo de los otros o perdiendo el control de sus contribuciones?
  • Autoría abierta #OSrights: propiedad intelectual e industrial, patentes, licencias abiertas, inteligencia colectiva, comunes… y lo relacionado con la siguiente pregunta: ¿Cómo puede uno obtener reconocimiento (y… bueno… sí, dinero) por su trabajo y a la vez mantenerlo abierto para que otros puedan copiarlo, reutilizarlo o modificarlo?

Eso es sobre lo que andaré leyendo, pensando, hablando y escribiendo durante los próximos meses. Mucho trabajo por delante, y poco tiempo libre. Eso sin contar el otro gran (enorme) desafío: ¡hacer que los resultados de esa investigación sean bilingües! Pero eso es otra historia y merece ser contada en otra ocasión…

Así que… ¿qué pensáis vosotros? ¿Estoy saltando a la piscina equivocada? ¿Estoy abordando un asunto obvio o demasiado trillado? ¿Estoy en el buen camino? ¿Me estoy dejando algo importante? Estaré encantado de leer vuestras impresiones.