Guía didáctica interactiva para cursos de windsurf

Tras más de un año completamente desconectado del windsurf (más o menos desde que trabajo en Madrid, el lugar más alejado de cualquier playa), el verano de 2012 estuve en el embalse de Cazalegas realizando el último curso necesario para obtener el título de monitor.

Como comentaba en el post anterior, obtener el título fue poco más que un trámite para adaptarme a la creciente regulación de la profesión tras años como monitor e incluso coordinador de una escuela. Igual que en la docencia de la arquitectura apenas sabría por dónde empezar, en la del windsurf me siento completamente a gusto, seguro de mí mismo y con experiencia a mis espaldas (da un gustazo enorme poder decir eso de algo). Dame una escuela con monitores y equipo, y sabré hacer el resto. Aún así, el curso me dio algunos puntos de vista que no tenía, unas cuantas ideas nuevas y bastantes conocimientos para rellenar ciertas lagunas de mi formación deportiva. Lo mejor fue compartir con otros monitores esos “trucos” y dinámicas que cada uno usa para convertir una clase que podría ser frustrante en algo didáctico y divertido.

Uno de los ejercicios más interesantes fue el de didáctica específica y organización de cursos, porque me forzó a repasar y ordenar prácticamente todo: los conocimientos a transmitir, recursos y técnicas para hacerlo, aspectos de seguridad, formas de organizar las clases y el funcionamiento de la escuela, etc. Y el resultado es precisamente lo que me gustaría compartir aquí.

Guía de didáctica y organización de cursos de windsurf

Está planteada desde el principio como una guía fácil de ser consultada, operativa y útil en el día a día para otros monitores (no es un curso de windsurf, sólo el guión de éste). Para eso, en lugar de hacerla en un documento de texto sin más, la fui montando directamente online en Workflowy, una aplicación (supuestamente para gestión de tareas) tremendamente sencilla pero muy muy potente que da mucha flexibilidad para trabajar con estructuras en árbol y etiquetas.

Guía de didáctica y organización de cursos de windsurf

Este formato da muchas posibilidades que no tendría un simple documento de texto, especialmente a la hora de consultarlo:

  • La posibilidad de replegar o expandir las secciones para ver un esquema general o llegar hasta los detalles sin tener un texto larguísimo por el que moverse.
  • Permite además la búsqueda instantánea (instantánea de verdad) de cualquier cosa, incluso combinando varios términos de búsqueda. Y lo mejor es que al buscar no “salta” a la primera posición encontrada sino que filtra el texto mostrando sólo las líneas donde se encuentra el término de búsqueda.
  • De forma parecida, permite el filtrado del contenido usando etiquetas: En este caso lo he ido etiquetando por aspectos como #duración, #objetivos, #contenidos, #organización y #observaciones; tipos de actividad como #enseñanza y #aprendizaje; medios como los #audiovisuales, la #demostración o la #orientaciónoral; tipos de ejercicio como #global y #fraccionado…
  • Y todo ello además de lo más obvio: es un documento online que puedo ir actualizando en cualquier momento sin dejar de compartirlo, y que cualquiera puede consultar incluso desde el móvil.

Por ejemplo, podríamos querer buscar todo lo relacionado con el aparejo. Usaríamos el buscador, y veríamos esto:

Guía de cursos de windsurf mostrando resultados sobre el aparejo

Imaginad ahora que queremos repasar los horarios y tiempos. Podríamos filtrar la guía para ver sólo la duración estimada de cada actividad. Haríamos clic en la etiqueta #duración (o la escribiríamos en el buscador) y veríamos esto:

Guía de windsurf filtrada por duración

Genial, ¿no? Lo más potente es que se pueden combinar búsquedas. ¿Buscamos todas las situaciones de #enseñanza que requieran #audiovisuales? Fácil:

Guía de cursos de windsurf - enseñanza y audiovisuales

Con esto creo que ya os hacéis una idea, mi recomendación es que entréis y curioseéis. Espero que le sea de utilidad a alguien. Está bajo licencia CC BY-SA de modo que podéis copiarla, imprimirla, reutilizarla, adaptarla, etc. ¡Y darle difusión!

Enlace a la Guía de didáctica y organización de cursos de windsurf

Un último comentario: La enseñanza del windsurf, como cualquier otra, depende fundamentalmente del monitor y del alumno. Además, la compleja y siempre cambiante realidad nunca nos deja seguir planes como éste al pie de la letra. Lo mejor es usar esto como un guión dinámico y tirar de nuestra propia percepción para darnos cuenta de cuándo toca improvisar, cambiar el orden, adaptar algo a las condiciones locales, etc.

Ahora dicen que soy… lo que siempre he sido

Diploma de monitor de windsurf

Hoy me ha llegado el título que me acredita oficialmente como monitor de windsurf. Al tenerlo en mis manos no he podido evitar pensar en las varias ironías que tiene detrás, y ponerme un poco nostálgico.

La primera ironía, es que el título me llega ahora, cuando llevo ya dos años viviendo en Madrid y sin subirme a una tabla. Tras haber estado, además, 6 años dando clases, y bien dadas. Aunque he estudiado arquitectura, mi primera carrera profesional, la que de verano en verano me ha pagado muchos gastos y caprichos durante los estudios, ha sido la de monitor de windsurf. Que me den un título ahora que (de momento) la he dejado me resulta divertido y un poco triste a la vez.

La segunda ironía es que yo, que me he pasado la vida junto al mar o sobre él, he obtenido el título por la Federación de Vela de Castilla la Mancha. Porque sí, esa Federación existe y además, pese a sus escasos recursos, han hecho maravillas y se han portado genial con los que nos hemos apuntado para sacar el título en estos últimos dos años. Desde el primer examen teórico en Guadalajara al que llegué 45 minutos tarde y agotado del sprint en bicicleta, hasta la última semana intensiva el verano pasado en el embalse de Cazalegas.

Suelo decir, medio en broma, que este es un título póstumo, pero tengo la secreta esperanza de poder algún día salir de la oficina y volver a las playas a hacer algo que me encanta y que además se me da bien: enseñar a otros los pequeños sufrimientos, los secretos ocultos y las grandes satisfacciones de este deporte.

Pero no importa, el caso es que por fin soy de forma oficial lo que soy y he sido de vocación.

Madrid

Madrid

Madrid

1. f. Geom. Aplicado a la superficie peninsular ibérica, dícese del lugar geométrico de todos los puntos interiores más alejados de la línea de cosa.

Un verano más… o menos

Los lunes al sol. Y los martes. Y los miércoles. Y los jueves. Y los viernes. Y los sábados. Y los domingos. Salvo algún día libre robado al mar en favor de la arquitectura, así ha sido este verano. Todo el día pisando las algas en las tranquilas aguas de Flat Beach, Santa Pola (en inglés suena mejor, así como… californiano). Tostado y salado como una almendra, acribillado por las medusas, con las piernas llenas de cortes producidos por las aletas de carbono y las orzas, acosado por hordas de chiquillos ávidos de actividades veraniegas, preocupado con los avatares que trae dirigir una escuela de windsurf, deseando que acabe el verano para poder dedicarte a otros proyectos que te zumban por la cabeza… hasta que de pronto un día te encuentras casi solo en la playa, bajo un cielo gris y un mar plomizo e inmóvil, y te das cuenta de que ha llegado septiembre.

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Por Fin, C…

Estimados lectores del Blog 853.705 de Technorati, les habla el redactor:

Estamos entrando en modo PFC;  les rogamos que se abrochen las suscripciones RSS y tomen medidas para sobrellevar las condiciones de los próximos meses. Les aseguramos que todo está perfectamente bajo control, aunque es posible que noten cierto enrarecimiento en la cantidad de entradas y alguna disgresión imprevista en sus contenidos. Ante cualquier problema no duden en consultar a la redacción.

Gracias por su atención.

Flashback en el viento

Hace ahora dos años, enviaba mi curriculum al centro Rene Egli, en Fuerteventura, apostando sin reservas por algo que siempre quise hacer. Ahora veo esta foto como si fuera otra persona, y paladeo el extraño sabor que tienen los sueños cumplidos. Algo de orgullo, un toque de decepción, un buen puñado de satisfacción, un regusto como a melancolía… y un aroma salvaje a libertad. Imaginé que iría, y fui.

JT en Fuerte

Aún a veces necesito las fotos para creérmelo del todo.

Water day

Domingo 20 de abril. Un día impresionante, salvaje, impredecible, brutal, maravilloso. Cometazo en la cabeza, cortesía de un kiter, y al final una hora de inexplicable viento de poniente, a solas con el mar, el viento y la turbulenta puesta de sol.
Gracias a Hannes por la foto.

The dark side of windsurfing

Con ese eslogan (que se explica nada más ver sus diseños) subtitulan los de Point-7 su rango de velas de windsurf. Personalmente, nunca me ha tirado el negro, en parte por lo que tiene asociado culturalmente, en parte porque para el diseño siempre me pareció la opción fácil: ponle fondo negro, y quedará de muerte, seguro.

Sin embargo, no puedo dejar de aplaudir el diseño de estas velas, porque han logrado imbuirles una fuerza y un carácter que no se estaba viendo mucho en el windsurf. Más “oscuro”, pero con una distinción irreprochable, que las hace dignas de alguien más que un windsurfero macarra :P

En directo deben ser como un deportivo de última generación, con la chapa negra y pulida, las líneas elegantes y agresivas. Hasta los nombres son provocativos: llamar “Sado” a una vela y ponerle una chica espatarrada, si no es provocación, que me digan lo que es, jeje. Sólo me faltaba eso, pensar en sexo hasta mientras hago windsurf…

Podéis verlas en la web oficial. No las voy a poner aquí porque no encajarían del todo con el fondo blanco, hay que verlas en su entorno. Echadle un vistazo a la AC-1, a la Sado, a la Sweet (un corazón, ¡con un par!), etc.

¡Nueva Л.Doppler!

¡Ya está aquí la versión de race de las afamadas velas Л, de la velería TriSails! Esta vez se trata de un modelo de diseño limpio y estructura innovadora, con un comportamiento nunca visto en la historia del windsurf, que bla bla bla… :P

Es una versión beta, la “de serie” aún la tengo a medias… Aquí he dejado un nuevo diseño, con su descripción comercial y todo. He añadido un logotipo y una cierta “imagen corporativa” para que la presentación fuera más convincente xD

El diseño anterior: Л.Maelstrom

Ambos realizados con Adobe Illustrator y algo de tiempo.

Logotipo e imagen: WSA – II

Otra de diseño. Hace un tiempo os puse la primera propuesta de logotipo e imagen corporativa para el Club WindSurf Área. Durante la misma reunión de la directiva en la que lo presenté, y ante los tibios* comentarios, comencé a garabatear en una hoja… y de ahí surgió la segunda propuesta, la que finalmente se aceptó (por práctica unanimidad) en una Junta General.

Como veis, el logotipo es aún más simple que el anterior, pero da mucho juego en el sentido de que puede ser manipulado de mil formas sin perder su identidad.

Las aplicaciones, por tanto, son ilimitadas, desde una postal digital hasta… bueno, ya iré poniendo algunas más.
Sólo un último montaje, que puse a modo de cierre del PDF de presentación. Es un poco vacilada, pero hay que entenderlo, era joven y estaba orgulloso de mi obra xD

* Al final, he descubierto que la tibieza de los comentarios es un mal inevitable. A la gente, pasado un cierto nivel de “cutrez” aceptable, le da igual el aspecto de las cosas. Sólo con el paso de los meses, cuando han comenzado a ver las transformaciones que provocaba su aplicación, han llegado a implicarse un poco más con el proyecto, e incluso dar muestras de abierta satisfacción, que es el mejor premio al que un diseñador amateur y principiante puede aspirar.

Flasheando

Bueno… otro programa (Flash); otro formato; infinidad de nuevas posibilidades. Os dejo una curiosidad, para los que no la hayáis visto. Es una postal digital que hice para felicitar el nuevo año a la gente del club de windsurf. Lo peor fue seleccionar y recortar cada una de las diminutas imágenes que la forman. Hay cosas que se podrían mejorar, pero… bastante es que la llegara a acabar a tiempo.

Felicitación Año Nuevo WSA 2007

Logotipo e imagen: WSA

El diseño gráfico siempre me ha atraído. Cuando en el Club WindSurf Área me contaron que un par de años antes a mi llegada habían intentado infructuosamente elegir un logotipo, me puse manos a la obra, con la intención de conseguir llegar a una imagen corporativa que nos identificase de forma unitaria de cara al exterior. Por tanto, no se trata de un encargo profesional, sino de pura afición. El proyecto lleva dos años (o más) en marcha, avanzando muy lentamente, parándose y volviendo atrás, pero al fin hemos llegado a unos resultados claros, y por lo que sé, la gente está contenta. Cada vez más cosas van tomando la nueva imagen.

Voy a intentar ir contando por fases todo el proceso de diseño, mostrando los cambios en éste, las aplicaciones que se le iban encontrando…

Debo decir que es el primer logotipo que he diseñado, o al menos era el primero y único cuando comencé con él. Las primeras pruebas iban en buena dirección, pero faltaban ciertos conocimientos sobre cómo debería ser un logotipo.

El primer dibujito, hecho nada más y nada menos que con AutoCAD:

A la primera oportunidad se lo enseñé a un amigo que trabaja como ilustrador, el cual tuvo el buen tino de no decirme que era una birria, y además me hizo dos comentarios certeros. Primero, que la composición general tenía buena pinta, y segundo, que tenía que eliminar mucho detalle, abstraer un poco las formas para hacerlas más legibles a cualquier escala. Fue un gran “cambio de chip”: no se trata de dibujar fielmente, sino de evocar y atraer. Parece que capté el concepto, y cuando le enseñé la segunda versión, dijo algo así como “si fuera yo, no lo tocaba más” (aunque debió pensar “qué cosa más horrible”).

La verdad es que la segunda versión superó realmente a la primera…
Esta, realizada ya en Corel Draw, incorporaba las ideas básicas que se han mantenido hasta hoy. Es un logo de dos partes:
– Un icono, un símbolo gráfico referente al windsurf.
– Un grupo formado por las tres siglas que tradicionalmente han designado al club, con un tratamiento gráfico significativo, potente en sí mismo.

Esas dos partes se pueden leer por separado o combinar entre sí de cualquier manera sin romper la imagen global. Desde el principio intenté evitar la obviedad del color “azul porque es el color del mar” (mentira, el mar es verde, y plateado, y marrón, y…), decantándome por unos colores más “abstractos”. En cualquier caso, estaba previsto que la combinación de colores pudiera ser cualquier otra.
Con esa idea de la versatilidad, en el documento que les presenté finalmente adjunté varias aplicaciones posibles. Por cierto, los colores del final salieron horribles; es lo que tiene no controlar la gestión del color del Corel.

Hasta aquí, la primera propuesta de logotipo e imagen. Para ser mi primer proyecto de ese tipo, la verdad es que no quedó tan mal, el logo realmente funciona como yo esperaba. Las letras y el dibujo encajan en el mismo estilo, y tienen la suficiente personalidad como para figurar por separado. El formato cuadrado y rectangular también funciona muy bien en banderas, en camisetas, como sello…


El caso es que en cuanto la hube acabado, presentado y sometido a la tibia evaluación de los socios, la guardé y me puse a diseñar otra diferente. Pero eso lo dejo para otro día…

Colisión imposible

Recuerdo una tarde de este verano… y la recuerdo pese a que en aquel momento decidí que lo mejor era olvidarla y evitarme el bochorno de contarla una y otra vez. Mis padres, por supuesto, no lo saben, porque quiero seguir haciendo windsurf con su consentimiento.

Llevaba unas horas navegando con aquel milagroso levante veraniego para 5’3, y estaba yo en el momento más placentero del día. El sol comenzaba a caer, a cuarenta grados ya de su meta entre los montes lejanos, y bañaba en oro el choppy recalentado y las cabezas tostadas de los bañistas. Cada largo era más idílico que el anterior.
Tranquilamente planeando, sin pensar en nada que no fuera dar una vuelta disfrutando del viento restante, salí por el carril de boyas, y unos cincuenta metros mar adentro, bajé la velocidad, hice una virada, y volví encarando la proa hacia las boyas adecuadas… algo que siempre hago medio a ciegas, mi vista no da para más. Todo perfecto, una mano rozando el agua en windsurfeliz placidez, las boyas ya a pocos metros, ya distinguía a la gente en el chiringuito…

Y de pronto, un golpe brutal en la botavara.

Un sonido como de metal contra metal, cerca de la escota.

Una fuerza poderosa me sacudió el aparejo y me lanzó, impotente, por los aires, hasta caer catapultado a barlovento, tumbado de espaldas sobre la vela, la cabeza contra la botavara y parpadeando de cara a la playa y al sol poniente. Tras los inevitables instantes de perplejidad total, desenganché el arnés y me deslicé hasta el agua, buscando a mi espalda con la mirada el ser, ente u objeto causante del encontronazo.

Y sí, allí estaba el monstruo, a tres o cuatro metros de mí, casi inmóvil.

Enorme… ¿10 metros? ¿Más? ¡Dios mío! ¡No era posible!

Pero sí, sí, allí estaba, ineludiblemente. Una auténtica y amenazadora mole blanca, con sus dos pisos de ventanas oscuras, sus cubiertas cuidadas de madera tropical y su escalerilla de aluminio en la proa, aún con la marca, supongo, de mi querida botavara.

“Un yate… coño, ¡un yate!”

Mi mente, bloqueada, le daba vueltas a la misma única idea.

“Joder, hay un yate enorme casi tocando mi vela… ¿me acabo de chocar con él?… ¿o se ha chocado él conmigo?… está claro que es real… pero ¿de dónde ha salido?… ¿ha estado siempre ahí?… ¡no estaba antes, estoy seguro!… ¿y si es un submarino?… pero…”

Tardé unos momentos en darme cuenta de que desde la espalda del enorme crustáceo, algunos metros más arriba, un tipo con gafas de sol estaba inclinado sobre la barandilla, gritándome algo en arameo. La conversación que siguió, del barco al agua y del agua al barco, con todos los pasajeros del tal Nessie mirando sorprendidos por la borda, apenas la recuerdo. Sólo recuerdo una cosa: lo difícil que resulta explicar a un patrón enfadado que no es que quisieras ponerte a tiro y por eso justo has virado y vuelto a pasar, sino que no has visto su pequeño barco de unos cuantos metros cúbicos de desplazamiento desde tu enorme tablón… de 98 litros.

“No se lo vaaaa a creeeer, peero eesqueee no le heeee vistooooo…”

Y peor aún: lo imposible que resulta sonar conciliador cuando tienes que comunicarte a gritos mientras las olas te zarandean con peligro de estampar tu frágil material contra el blindaje enemigo.

Un prudente

“VALE, LOOOO SIEEEEENTOOOOO, NO HA PASAAADO NADAAAA, PUEEEEDEEEEN CONTINUAAAAAR”

seguramente estaba llegando a oídos del guaperas en forma de algo así como

“TÚ DALE, ZOPEEEENCOOOO, HIJODELAGRAAANCHINGADAAAAA, VETEEE YA A CAGAAAAAAR”…

Juro que le pedí disculpas quince o veinte veces, y el jurará que lo insulté otras tantas. Al final, cansado de la situación, con mis neuronas a punto de estallar por el esfuerzo y aunque aquel seguía gritando algo (ahora en bengalí cerrado), giré la vela, hice el waterstart más veloz de mi vida, y salí zumbando hacia las boyas salvadoras, donde el monstruo no iba a seguirme.

Cuando por fin puse pie en el fondo limoso de la playa, me sentí como Colón pisando América. Miré alejarse el yate, con la mismas preguntas golpeando en mi mente (¿cómo coñ..? ¿de dond…? ¿por qué caraj…?) y finalmente me volví, derrotado, hacia los -afortunadamente pocos- espectadores que esperaban en la orilla.

“¿¡Qué miráis!?”

Freestyle: Platja del Tamarit

Bueno… la primera vez que alguien se viene con cámara a mi “secret spot” y me pilla intentando cosas. Gracias mil a Álvaro, el fotógrafo. No hay nada como verse en las fotos para darse uno cuenta de por qué no le sale una determinada maniobra…

A ver, seamos autocríticos… ¿Qué errores se ven en las fotos de estos intentos de volcano?

Acercamiento: Correcto. Cuerpo erguido, peso centrado en la tabla, aparejo en posición vertical, mano delantera cerca del mástil… hmmmm… no lo suficientemente cerca, pero ahí estaba aún a punto de tirarme más al largo.

Rotación: Vamos bien de altura, la mano izquierda está perfectamente en su sitio, el cuerpo está girado en la dirección adecuada, pero… la mano derecha, ¿qué hace extendida tan atrás? Es uno de los mayores fallos que cometo siempre. La mano debería ya estar buscando el mástil o la botavara. De otro modo, acabo patinando con esa mano extendida en el aire, y no cambio la vela.

Aterrizaje: La postura del cuerpo es más o menos correcta, pero la mirada no está dirigida a su sitio, no miro atrá lo suficiente, y acabo dejando que el peso del cuerpo se vaya hacia atrás.
El mástil, por otro lado, está demasiado inclinado en la dirección de la derrapada, cuando debería estarlo justo hacia el otro lado para equilibrar el peso. En general, demasiado encogido.

Ya lo tengo casi casi casi… Y la sesión fue una absoluta maravilla, con el sol, el agua como una pista, las dunas detrás…

¿Nueva velería?

Pues nada, os dejo uno de mis primeros trabajos en Illustrator, cuando estaba familiarizándome con su forma de funcionar y se me cruzó una vela de windsurf por enmedio.

Aquí podéis ver algunas imágenes de las nuevas velas de windsurf TS Radical Wave, de la firma TriSails… que por poco logran engañar a más de uno, y que tuvieron bastante buena acogida.

Próximamente, las versiones de race y de freestyle :P

Lástima que, como siempre, todo esto lo haga tan amateur, me haría ilusión ver que algo se hace realidad y hasta me da de comer, pero bueno, nunca se sabe cuándo va a dar frutos este árbol.