Con ese eslogan (que se explica nada más ver sus diseños) subtitulan los de Point-7 su rango de velas de windsurf. Personalmente, nunca me ha tirado el negro, en parte por lo que tiene asociado culturalmente, en parte porque para el diseño siempre me pareció la opción fácil: ponle fondo negro, y quedará de muerte, seguro.
Sin embargo, no puedo dejar de aplaudir el diseño de estas velas, porque han logrado imbuirles una fuerza y un carácter que no se estaba viendo mucho en el windsurf. Más “oscuro”, pero con una distinción irreprochable, que las hace dignas de alguien más que un windsurfero macarra :P
En directo deben ser como un deportivo de última generación, con la chapa negra y pulida, las líneas elegantes y agresivas. Hasta los nombres son provocativos: llamar “Sado” a una vela y ponerle una chica espatarrada, si no es provocación, que me digan lo que es, jeje. Sólo me faltaba eso, pensar en sexo hasta mientras hago windsurf…
Podéis verlas en la web oficial. No las voy a poner aquí porque no encajarían del todo con el fondo blanco, hay que verlas en su entorno. Echadle un vistazo a la AC-1, a la Sado, a la Sweet (un corazón, ¡con un par!), etc.