Pensamiento de diseño

Martes, 13 de Octubre de 2009

Como otras veces, he aprovechado el viaje en tren para leer un artículo que tenía pendiente, titulado “Pensamiento de Diseño y la Gestión de la Innovación” y el texto en sí ha resultado ser tan interesante que bien merece una entradita. Si estáis al corriente de las nuevas tendencias culturales de la llamada sociedad-red seguramente hayáis oído hablar del pensamiento de diseño (design thinking). Si todavía no tenéis muy claro de qué va eso, os recomiendo visitar esta recopilación y leer todo lo que podáis, en concreto el primer artículo, que para mí ha resultado esclarecedor e inspirador a partes iguales. Es una buena introducción al concepto y aunque es largo, está cuajado de reflexiones directamente aplicables a la profesión del arquitecto, que en muchos puntos converge con la del diseñador. Sobre todo si ya os interesó su reformulación en clave 2.0 que dejé caer por aquí hace un par de meses (y que por cierto tocó portada en Soitu.es para mi sorpresa y contento). En fin, que os recomiendo encarecidamente la lectura relajada, crítica e imaginativa de ese texto, especialmente como arquitectos que (algunos) sois. Por mi parte, incorporo lo leído a mi bagaje ideológico desde ya.

La fotografía viva

Martes, 29 de Septiembre de 2009

Hace tiempo comentaba la paradoja de los renders y fotomontajes llenos de gente y las fotos completamente vacías.  He aquí un ejemplo que evita, de una forma extremadamente sencilla y efectiva, caer en lo segundo:


Museo Can Framis- Barcelona 2009 por estudiopegenaute, visto en eg

El vídeo, a poco que os fijéis, resulta ser una sucesión de imágenes estáticas del edificio, pero con la gente dentro, moviéndose, interactuando. Une la elegancia de la fotografía con la vida del vídeo. Me gusta.

Búsqueda gráfica de imágenes

Miércoles, 23 de Septiembre de 2009

Hago esta entrada relámpago para publicar dos descubrimientos recientes en cuanto a la forma de buscar imágenes por la web, los cuales me han parecido un avance importantísimo  que quiero compartir con mis amigos diseñadores, arquitectos, ilustradores y demás gente pintoresca.

El primero es Chromatic Search. Esta aplicación web es tan potente y sencilla como su nombre indica: encuentra imágenes con el matiz, brillo y saturación que elijas, y además en el porcentaje que prefieras. Y no con un solo color: ¡con todos los que quieras! Esto se puede combinar con una búsqueda tradicional por palabras clave, con lo cual buscar —por ejemplo— una foto de un coche amarillo, pero justo de ese tono de amarillo que buscas, es realmente sencillo. Luego te permite buscar imágenes con los mismos tonos que una cualquiera, y variar, de nuevo el porcentaje de presencia de cada color. Maravilloso.

Chromatic Search

¿Se puede pedir más?

Sí, bueno, ya puestos… que además nos deje buscar según la forma dentro de la imagen. Y eso es lo que hace Retrievr, una aplicación web donde “pintas” la forma y el color deseados en un pequeño cuadro a la izquierda, y automáticamente aparecen imágenes que responden aproximadamente  a ese esquema. La precisión no es tan espectacular como con Chromatic Search, pero promete. Y eso no es todo, para regocijo de un servidor y seguro que de alguien más: permite buscar mediante comparación con una imagen, de modo que podemos averiguar en base a qué foto se hizo un dibujo, buscar el origen de una imagen que tenemos guardada o incluso comprobar cuántas copias de una foto nuestra hay por la red. Las aplicaciones las dejo a vuestra imaginación.

Retrievr

Por cierto, sé que no es exactamente lo mismo, pero la última versión de Cooliris, el mejor complemento de búsqueda de imágenes —y vídeos— para Firefox, ya funciona en Linux y además permite navegar por los archivos de tu disco duro. Para los que no lo conozcáis, deciros que sus efectos 3D no son pura estética, sino que permiten “pasar” las imagenes de forma muy rápida, de cerca o de lejos para poder filtrarlas visualmente de forma más rápida, intuitiva y eficiente. Una pasada.

Hablando de la libertad del software…

Domingo, 20 de Septiembre de 2009

Ayer fue el Día de la Libertad del Software, pero no os voy a dar la tabarra con las bases filosóficas  de todo el movimiento del software libre, como pensaba hacer. Por esta vez os libráis, pero… pero me tenéis que prometer que leeréis este artículo, que encontré via ex nihilo, y que lo dice todo tan bien dicho y con tanta sencillez que lo demás… está de más.

Sistemas de compatibilización de software

Miércoles, 2 de Septiembre de 2009

La serie A+OS, que publico en colaboración con Ecosistema Urbano, sigue creciendo. Esta última entrega se llama Sistemas de compatibilización de software como ayuda a la transición (me he pasado con el título, lo sé), y explica diferentes formas de tener en un mismo equipo aplicaciones diseñadas para distintos sistemas operativos.

Alchemy: la tormenta gráfica

Domingo, 23 de Agosto de 2009

El perfeccionismo es una de las mayores barreras para la creatividad. El miedo al error se convierte en un freno, se depende de la goma de borrar hasta el exceso, y se acaba perdiendo toda posibilidad de realimentación desde el dibujo. Nunca hay sorpresas, no surge nada nuevo de forma espontánea, y se puede acabar cayendo en una poco deseable rigidez gráfica. Al final uno comprende que lo mejor es no corregir tanto los dibujos: se dejan de lado y se vuelven a hacer. De ese modo se van acumulando versiones, opciones, aciertos parciales, borrones y efectos inesperados. Del mismo modo en que en un brainstorm se “tiran” muchas ideas para producir algunas buenas, uno aprende a “tirar” dibujos, bocetos, ilustraciones.

Luego llega la herramienta digital: el comando deshacer, los de edición, las capas y los objetos vectoriales editables hacen las cosas fáciles: ya podemos controlar del dibujo al 100%. Puede parecer que en el ámbito digital producir sin control y descartar es más sencillo, pero las enormes capacidades de edición/corrección disponibles en cualquier programa pueden llevar de nuevo al perfeccionismo esclerotizante. Uno comienza haciendo bocetos, y antes de darse cuenta, ya está puliendo una única imagen en todos sus detalles.

Sin embargo, inesperadamente, he encontrado por fin un programa donde prácticamente no se puede hacer eso:

Si tuviera que definir Alchemy, diría que es un software de brainstorming gráfico. Más que una herramienta de dibujo, es un generador de formas interactivo, un catalizador de posibilidades gráficas. Es deliberadamente impredecible; sólo podemos controlar algunos factores en el proceso de creación, nunca el resultado final. Como dicen sus creadores: Sin deshacer, sin selección, sin edición. En lugar de eso, la interacción se centra en la obtención de un gran número de formas buenas, malas, extrañas o hermosas. Para que veáis si no es perversamente eficaz en esto, se puede incluso programar el borrado automático del lienzo para forzar al usuario una y otra vez a refrescar el proceso.

Aunque se trata de una herramienta vectorial (el resultado se puede guardar en PDF), se usa más como un lienzo digital, con el trazado intuitivo y directo de la pintura en ráster. En una interfaz mínima incluye varios modos de trazado diferentes que pueden ser controlados mediante la combinación de modificadores en tiempo real como la simetría automática, la aleatorización, el dibujo a ciegas, e incluso por captura de color en tiempo real a través de una webcam o el control mediante el sonido, literalmente gritándole al trazo para que se haga más grueso, por ejemplo.

…Y si con esta vaga descripción no habéis salido corriendo a probarlo, cierro el blog xD

Alchemy es modular, open source y multiplataforma. Puede instalarse sin receta médica. Posología: En caso de aburrimiento grave o anquilosamiento creativo extremo, usar de forma intensiva y descontrolada hasta que aparezcan los primeros síntomas de creatividad o de cansancio. Para fortalecer la capacidad creativa, puede usarse regularmente varias veces al día, antes de las ilustraciones o de forma aislada. Instálelo previamente en cualquier caso y en caso de duda consulte con su informático.  Efectos secundarios: Si se padece perfeccionismo crónico,  puede aparecer una torturadora sensación de liberación forzosa, que desaparecerá con el uso continuado.