Receta sencilla para dos

Una miríada de palabras comunes sin usar, silenciadas.
Un roce, maduro y tierno.
Un poco de sal de sudor o lágrimas.
Un fragmento cristalino de sonrisa.
Dos tacitas de té llenas de alma líquida, tibia.


Cocer a fuego lento durante unas breves eternidades y a continuación quemar en un único e interminable instante.

Dejar reposar a la luz de una estrella fugaz.

Rescatado de un comentario en un viejo tema de un remoto foro…

7 comentarios

Carabiru 15 abril 2008 Contestar

:)

De este no me acuerdo, quizá yo aún no estaba, pero de uno de cocina para dos sí, :P

Bicos!

Por cierto, qué manejo del lenguaje poético y las antítesis.

JT 15 abril 2008 Contestar

Sí estabas, sí :P

Carabiru 15 abril 2008 Contestar

Oh! pues sí estaba!

:P anda que no haber puesto el arranque del tema!

Si era/es precioso!!!!!

amig@ mi@ 19 julio 2008 Contestar

Precioso. Bucearé en tu oceano si me lo permites…
Me encantó.
un abrazo

JT 19 julio 2008 Contestar

Gracias, amig@ mi@, me alegro de que te guste.
Y bienvenida, la cajita está abierta para el que quiera…

mario hidrobo 25 enero 2012 Contestar

guay verte en poesía con aliño cariburesco!!!

Jorge 29 enero 2012 Contestar

;)

La verdad es que no suelo publicar nada de poesía, la sigo sintiendo como algo demasiado personal. Pero por alguna razón, hice una excepción con esta.

Deja un comentario