¿Puede la arquitectura NO ser open source?

Hace un par de años, tras introducirme entusiasmado en el mundo del software libre y toda su filosofía, me encontré haciéndome la siguiente pregunta: ¿puede la arquitectura ser open source? Con el tiempo, y tras dedicarle muchos ratos a pensar e investigar sobre el tema, me he dado cuenta de que una buena manera de comenzar a buscar una respuesta es preguntado al revés: ¿puede NO serlo?

Una de las mejores explicaciones que he leído acerca del software libre decía lo siguiente:

Y es que esto del software libre parece una cosa muy moderna y que ahora está de moda, pero en realidad es tan antiguo como la informática, o incluso mucho más. Porque, para empezar, el software nació libre. Al principio, la gente escribía programas, y se los pasaba a otra gente que los modificaba y se los pasaban a otros… ¿Cómo iba a ser de otro modo? ¿Para qué me sirve esconder un programa y quedarmelo sólo para mí? Crear un programa puede ser mucho trabajo (y por eso es mejor compartirlo y que te ayuden), pero una vez hecho ese trabajo, hacer una copia para otra persona es virtualmente gratis en tiempo, esfuerzo y dinero. Pasó bastante tiempo antes de que a alguien se le ocurriera que se podía vender un programa informático. Y cuando lo hizo, seguramente la gente que tenía alrededor le diría algo como “Pero si son sólo bits, cualquiera puede copiarlos o rehacerlos. ¿Cómo vas a vender eso?”.

Algo así podría decirse de la arquitectura: Sigue leyendo