Tres es dos por cuatro

Curioseando en mis propios archivos he encontrado esta foto y de pronto me ha venido el sabor de aquel momento, no recuerdo ya en qué lugar del calendario. La tarde estaba temprana, y hacía viento. Demasiado viento para que el sonido se escuchara bien, pero eso daba igual. Simplemente nos apetecía tocar en el parque, en algún rincón que pudiéramos llamar nuestro por un rato. O hacer nuestro a base de puro sonido. Sin partituras. Una base sólida y armónica de chelo y guitarra, y algo de divagación violinística por encima, lo que saliera.

Para mí esa imagen lleva atados los sonidos, irrepetibles por lo improvisados. Pero, además, hay una grabación. FC dejó su grabadora en el césped, oportunamente encendida. Sobre el canto de los pájaros, se oye claramente la guitarra, más intensamente el chelo, y más flojito, como arañado desde lejos, el violín. Es de mala calidad -en cierto modo, casi borrosa, como la foto… muy apropiada para un recuerdo- y la música no es tampoco una maravilla, pero si la encuentro…

Editado: Aquí está la grabación. No la juzguéis por su calidad, o será invariablemente condenada. Sólo dejaos llevar un rato, evocad el momento, imaginad que estáis ahí tocando ;)

Tres es dos por cuatro – VT,FC,JT

De izquierda a derecha, en la foto: VT, JT y FC.

8 comentarios

ContradictioN 25 julio 2008 Contestar

Recuerdo haber visto esta foto en su momento… u otra muy parecida…
diría que incluso escuché la grabación de la que hablas… ;)

sería genial que la colgases acompañando a la imagen, si la encuentras.

Carabiru 25 julio 2008 Contestar

Lo que habría dado por haber estado en ese parque ese día!

:)

Yo creo que también escuché esa grabación, búscala! tienes que tenerla a mano fijo!

JT 25 julio 2008 Contestar

La tengo, la tengo…
En cuanto tenga un rato la subo.

Victoria 25 julio 2008 Contestar

Pues en unos días me paso para escucharla ;-)

JT 26 julio 2008 Contestar

Hay cosas curiosas en la grabación.

Todo el sonido ambiental es real, tal cual quedó grabado, pero me encanta, es casi como si estuviera añadido adrede.

Es un flujo constante de sonido sobre el que se van desarrollando variaciones espontáneas y más bien tímidas, apenas matices. Improvisar durante tanto tiempo es imposible si no eres un genio virtuoso o si no te dejas llevar sencillamente por la confortable base armónica de los otros dos.

Hay una parte, al principio del minuto 3, en que el violín se pierde, no sé si porque me alejé andando sobre el césped o porque perdí el hilo xD

A partir de ahí, sobre todo desde el minuto 4, el conjunto pierde fuerza, aparecen pizzicatos y comienza lo que a mí me parece un laaargo final… Como estábamos tocando sin plan previo, recuerdo que no sabíamos muy bien cuándo parar, y acabó siendo una lenta negociación de miradas y diminuendos hasta el final.

JT 26 julio 2008 Contestar

Había pensado cortarla porque es larga, pero no veía por dónde, y en realidad daba igual. Así que la he dejado entera.

Carabiru 26 julio 2008 Contestar

Me encanta!
Es tan bonita que dan ganas de cerrar los ojos y que al volver a abrirlos se esté ahí, a vuestro lado.

Qué envidia, ché!

Victoria 28 julio 2008 Contestar

^^ Genial.

Pero tienes razón, llega un punto, cuando el ritmo empieza a bajar en el que parece que es el final.

De todas formas, para ser algo improvisado, me ha gustado muchísimo.

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