Amanecer

A veces no estás preparado y amanece.

Tú no quieres, o no puedes, o no sabes, pero amanece. Te amanece encima con el peso implacable del mundo. Te arranca de la noche con fórceps. Te petrifica, te calcina y te obliga a sobrevivirle. Y para ti es imposible, y para ello es inevitable.

Y amanece.

2 comentarios

Jorge 7 mayo 2018 Contestar

Este microrrelato cumple, a su manera, la condición número #1. Si queréis sugerirme otra para los próximos relatos o textos, podéis comentar aquí.

Carabiru 7 mayo 2018 Contestar

Sin palabras.
:_

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