Esas maravillosas bolsas

Hace un tiempo mandé un breve mail hablando sobre las bolsas desechables de plástico. O sobre las bolsas de tela, que es la otra cara de la moneda. Como tuvo bastante buena respuesta, me he decidido finalmente a publicar algo sobre el tema.

No a las bolsas de plástico. No os voy a poner imágenes catastróficas ni estadísticas alucinantes, que podéis ver aquí si queréis. A mí me basta con saber que el concepto de bolsa desechable y no biodegradable es otro programado y ridículo error colectivo de nuestra sociedad.

Generalmente me parece más útil plantear las cosas desde el lado positivo, así que vayamos a la otra cara del discurso: a las bolsas de tela. Se aportan datos y estudios de todo tipo, pero lo que no se dice por ahí es que, sencillamente, las de tela ¡molan más! Y es evidente. Una vez que coges una, dejas de entender a los que prefieren las de plástico. Llevas una bolsa a tu estilo (el heavy con una calavera sobre tela negra, el hippie con florecillas, el minimalista blanca sobre fondo blanco), y no un crujiente cacho de publicidad de la más cutre, que grita a los cuatro vientos «YO COMPRO EN MERCADONA». Me parece hasta normal que nos cuelen la contaminación y la insalubridad, pero… ¿la cutrez? ¡Vamos…! Estamos sin duda ante una de las mayores victorias del capitalismo, y más en una sociedad que valora la imagen casi tanto como la comodidad. Pero creedme: la bolsa de tela es más cómoda, más resistente, más agradable al tacto, más elegante y más silenciosa. Nacida para triunfar.


¿Veis lo felices que se los ve con sus bolsas de tela? Claro que son fotos de una cultura más avanzada que la nuestra, pero si nos esforzamos, podemos llegar a ser como ellos. Por suerte, comienza a proliferar la gente que lo ve así, y van apareciendo nuevos diseños en esa línea. Son ya clásicas las bolsas personalizadas, de hecho si queréis podéis haceros unas cuantas totalmente a vuestro estilo en Spreadshirt.com. Pero los avances más interesantes son en la forma de plegado y transporte. Porque sí, tienen un único problema: nunca las llevas encima cuando vas a comprar… salvo que lleves una FlipAndTumble, una Baggu o similares.  Yo tengo una muy llamativa (souvenir de Suiza) que se transforma en un pequeño paquetito ideal para llevar colgado de donde sea.

bolsa plegable

Mola la bicicl… la bolsa, ¿eh? Si es que dan ganas de coleccionarlas. Pero no acaba ahí la experiencia estética: los pioneros de la bolsa de tela llegamos a la caja saboreando por anticipado la cara que pondrá la dependienta de turno, que siempre intenta meterlo todo en bolsas de plástico (cuantas más mejor, a razón de dos cosas por bolsa) y se queda como traumatizada cuando las rechazas amablemente y sacas tu flamante bolsa personalizada, de algodón 100%, con forro polar, elevalunas eléctricos y antirrobo de serie. Para no perdérselo. A veces me pregunto si cobran por bolsa entregada.

Ya que estamos aquí, vamos a llegar al fondo del asunto, que no es tan sencillo como parece. Entre las respuestas al mensaje, un amigo avispado me planteó un dilema bastante acertado: las bolsas de plástico se reutilizan muchas veces como bolsas de basura. Si no cogemos bolsas de plástico de las tiendas, tendremos que comprar bolsas de basura, ¿no? Paradójicamente, sí. Y para solucionar eso lo que hay que hacer es replantear el sistema de basuras español, que no está diseñado como debería. La basura orgánica (que no es basura) se mezcla con el resto, y todo ello bien envuelto en plástico… para que los agentes naturales no la descompongan. Mientras no se instalen sistemas de recogida y clasificación más eficientes y que no requieran el «envasado», tenemos un dilema.

La única idea que os puedo dar es, sencillamente, que no uséis bolsas de plástico ni para la basura, cuando se pueda evitar. Lo que vaya a reciclar lo vais echando en un cubo y cuando se llene, lo vaciáis directamente dentro del contenedor correspondiente. Son (o deberían ser) restos limpios y secos, al fin y al cabo. Si os fijáis, en ningún momento del proceso de transporte y reciclaje es necesario que el producto vaya en bolsas. Más bien al contrario, interfieren el proceso de separación y han de ser rotas por los operarios.

Para la basura de desecho, la cosa cambia. La bolsa es obligatoria con el sistema actual, así que la única solución temporal aceptable sería usar bolsas biodegradables. Yo, como tampoco soy un radical de nada y soy bastante aficionado a lo fácil, utilizo las pocas bolsas de plástico que llegan a mis manos para tirar la poca basura que no echo a reciclar. Pero eso ya es mucho menos. Os aseguro que si llegáis a veros en la necesidad de comprar una bolsa de basura será un logro personal y ambiental enorme…

Sinceramente: es tan tonto, que no hacerlo bien es tontería. Vosotros mismos. Eso sí, la próxima vez que alguien me diga eso de la bolsa o la vida… ¡estás que se queda con mi bolsa!

10 comentarios

Alvaro 18 enero 2009 Contestar

Tienes más razón que un santo en todo esto que espones, pero tu amigo, el que te dijo que las bolsas de la compra las reutilizaba para basura, tampoco se queda corto.
Creo que es un porcentaje pequeño de la población, el que no reutiliza (o recicla, en cierto sentido) las bolsas de la compra para almacenar y después tirar la basura.
No estoy muy de acuerdo contigo en eso de meter la basura en un cubo y luego tirarla así, a lo bestia al contenedor. Primero porque el sistema de recogida y gestión de basuras ya te exige que utilices bolsa, y segundo… no lo ves un poco animal?? no sé un poco «Torrentesco».
En tu exposición le das un par de vueltas al tema, pero para mi gusto no llegas a una solución práctica… que es la que te voy a plantear ahora mismo. Viene nada más y nada menos de nuestros amigos los yankees, y se trata del «trituarador de basura». Estoy seguro que sabes lo que es, pero por si quieres detalles, te cuento. Se trata… bueno, básicamente de un triturador, que se cologa debajo del fregadero de la cocina (los modernos ya llevan el agujero del desagüe grande y son totalmente compatibles). De esta manera, TODOS los deshechos orgánicos se tiran por el desagüe del fregadero, se le da al botoncito, se tritura, y se va por el desagüe.
De esta forma, tenemos:
– TODOS los residuos orgánicos y biodegradables se van por el desagüe, y si no me equivoco, allí donde van a parar pueden bien biodegradarse
– No hay basura orgánica en casa, con lo que no hay malos olores
– No hay que gastar bolsas de basura para la basura orgánica, y por tanto, si no las cogiste en la tienda, pues básicamente, han dejado de estar en tu vida
– Solo se hace basura en casa del tipo envases, vidrio, papel cartón… todo fácilmente reciclable… y que no requiere bolsa para tirarlo al contenedor.

Desde luego, yo sólo le veo ventajas… lo que no sé es por qué no lo he puesto todavía en casa :)
Por si estás escéptico, un amigo que vivió en Mexico mucho tiempo, se lo puso en su casa de aquí, y bueno, encantado. Me dice que allí todas las casas lo tienen, y le funciona de maravilla, varios años más…

Y… bueno… «eso es todo lo que tengo que decir de la guerra del Vietnam…» ;o)

carabiru 18 enero 2009 Contestar

:)
Eso!

Y que de una vez por todas se acabe la discriminación que ejercen las cajeras, que si te llevas las bolsas del súper te guardan ellas las cosas, pero si no, te las apañas tú.

A mí me encanta la cara que se les queda al comprobar la capacidad real de mi pequeña bolsa (también con publicidad, qué se le va a hacer) de tela.

JT 19 enero 2009 Contestar

Gracias por vuestros comentarios.

Bien dicho, biru, igualdad de trato ¡ya! ;)

Álvaro, con lo de no usar bolsa me refería únicamente a la parte reciclable, es decir, todo lo que va al contenedor amarillo, al de papel y al de vidrio. Son productos limpios y secos que perfectamente pueden ir sueltos dentro de su contenedor (de hecho el vidrio y el papel van así). La basura «mezclijo» es obvio que es mejor que vaya en bolsas estancas, mientras el sistema no mejore para funcionar sin ellas. A ver si edito esa parte para que se entienda bien.

No he mencionado todas las soluciones que se me ocurren para el tema de la basura porque no es el tema real del texto y da para un artículo separado. Sí he mencionado lo de usar bolsas biodegradables, aplicable desde ya, pero como digo, es temporal y para nada ideal, porque el destino final sigue siendo un vertedero.

La trituradora tampoco me parece una solución mucho mejor. Es típicamente americana: elegante, eficaz y supercómoda, pero con un malgasto de recursos excesivo, como un SUV. Dudo de que nuestras depuradoras estén actualmente preparadas para digerir toda esa cantidad de materia orgánica no procesada. Imagínate una depuradora como un estómago: si le echas comida masticada, trabaja bien, pero si te tragas una zanahoria en cuatro bocados, la vas a echar prácticamente igual. Traduciendo la analogía, las aguas negras ya son, digamos, un subproducto de nuestros cuerpos donde las bacterias tienen el trabajo medio hecho. La verdura o la fruta triturada no lo son, y requieren mucho más «trabajo» y un tipo distinto de descomposición. De hecho, basta con echar aceite por el fregadero para cargarse un delicado sistema de descomposición bacteriana. Si todos hiciéramos sin más lo que tu amigo, los de las depuradoras se las verían y desearían. Es un cambio que habría que hacer coordinadamente sobre el sistema en su conjunto. En EEUU han construido gradualmente sobre ese sistema, y por eso funciona.

Eso por un lado. Por otro, podríamos decir que ni así sería una buena solución: aunque lográramos procesarlo todo, lo que sale de la depuradora sigue siendo materia orgánica muy concentrada, y va directamente al mar, provocando desequilibrios en su ecosistema. El único lugar adecuado para la materia orgánica que proviene de la tierra, es la tierra. Echarla al mar es un desperdicio de recursos, y paradójicamente nos obliga a recurrir al abono químico, de mucha peor calidad.

Así que si tuviera que dar una propuesta concreta, yo creo que el sistema de recogida de residuos orgánicos debería tener una red separada que:
– no necesitase del envasado intermedio con materiales no biodegradables.
– no provocase olores o molestias a los usuarios o el entorno.
– tuviese su final en una red de distribución a los agricultores para la producción de abono orgánico.

Esto se puede hacer (y se hace), por ejemplo, integrando contenedores específicos en los edificios para que una serie de conductos desde cada vivienda lleven la materia orgánica a un sitio donde se pueda almacenar sin olores hasta su recogida. Hay otros sistemas, como la recogida neumática o el que vi en Alemania, que son cubos estancos donde cada familia va acumulando sus desechos y que luego son recogidos por los servicios municipales. Además, allí pagas por todo lo que no recicles, así que la gente realmente se preocupa de hacer las cosas bien.

Pero como ves, esto es hablar de basura y no de bolsas. Claro que está todo íntimamente ligado, el mundo entero son ciclos imbricados unos con otros, pero una entrada de blog tiene su tema y su extensión limitados, qué le vamos a hacer ;)

carabiru 19 enero 2009 Contestar

:)
Venía a exponer lo que había meditado sobre las trituradoras de basuras desde que leí el comentario de Álvaro, pero me lo has quitado de la boca.

El hecho es que la basura orgánica es un abono excepcional si se trata bien, pero como siempre, aquí vamos unos pasos por detrás de la vanguardia (y no tan vanguardia, porque el compost no es un invento de hoy día, en los pueblos, antes todos los restos orgánicos iban directos a mezclarse con el abono animal).

Si se empezase a cobrar por la basura generada, ya verías como los productos que compras empiezan a venir mucho menos requeteultraempaquetados, pero claro, ensuciar es gratis (o eso se creen).

JT 19 enero 2009 Contestar

Si, el «ensuciar es gratis» es otro de los grandes «logros» de la sociedad de consumo y un punto crucial del sistema de (sobre)producción actual. Nos quitan rápidamente la basura de enmedio, esconden sus efectos, y nos pensamos que no existen.

xerophuss 1 febrero 2009 Contestar

Siempre me he preguntado quién fue el genio que se le ocurrió marcar cada bolsa con el logotipo de su negocio. De tal manera que todo el que le vea pasear esa maravillosa bolsa, sabrá dónde ha comprado, y, lo más importante, esa persona se convierte inmediatamente, y sin ser consciente, en un soporte publicitario no convencional.

¡Es más! Según sea la bolsa y su diseño, dirá muchísimo de la empresa en cuestión (por ejemplo, si es reciclable, un punto a su favor)

Como ves, lo aplico todo a mi terreno, la publicidad jajaj ¡Espero que todo te vaya perfe! Un saludo tio!

JT 2 febrero 2009 Contestar

Hombre, ¡Xero por aquí! Ya pensaba que había perdido un publicista :P

Si, la publicidad en las bolsas fue una gran idea, aunque yo las prefiero como medio de expresión personal. Es lo que tiene la publicidad, que me parecen muy interesantes sus medios pero rara vez sus fines.

JT 1 marzo 2009 Contestar

Gracias a Carabiru, aquí tenéis otro modelo, con más diseño aunque menos «portabilidad».

karumenu 8 septiembre 2009 Contestar

Hola, he leído por ahí arriba «Si se empezase a cobrar por la basura generada, ya verías como los productos que compras empiezan a venir mucho menos requeteultraempaquetados…». Bueno, a nivel doméstico, aquí en Canarias, dependiendo del municipio, se cobra un impuesto de «basura». Mi municipio es uno. No sé en otros lugares. Algo «pintoresco», por llamarlo de alguna manera, es que donde vivo hay muchas personas que reciclan (separan papel-cartón-plástico-«tetrabicks»-latas-cristal). Pero… que sorpresa cuando pasa el camión de la basura y echa todo junto :-O Basura orgánica junto con lo demás. Y es que cuando la sociedad está acostumbrándose a reciclar, es el Ayuntamiento el que falla (que no contrata a la empresa de recogida de basuras o no paga).
Otro punto a tener en cuenta es que, además de las bolsas de plástico, también están las botellas de plástico. Son tan contaminantes y adversas para el medio ambiente como las bolsas. Supongo que quien evite las bolsas de plástico, tendrá que evitar en general todo lo de ese material, pero sobre todos aquellos productos no retornables y de uso a muy corto plazo.
Cuando pequeña me acuerdo que las botellas de refresco eran de cristal y retornables. Iba a la tienda con las botellas vacías y las cambiaba por unas llenas. Lo mismo con los botellines de cerveza. Y me acuerdo que iba a la tienda con mi bolsito de la compra. Además, había niños que reunían las tapas de los refrescos y a cambio le daban algunas pesetas. Así que, no es que la sociedad no haya avanzado, es que hemos empeorado en algunos temas, sobretodo en los relativos al medioambiente. Supuestamente hemos ganado en comodidad, pero hemos perdido en salud. Ya el refresco no sabe como antes (a no ser que compres un botellín de cristal), el agua en botellas de plástico es muy perjudicial para la salud si le ha dado el sol, etc.
Supongo que el progreso no es siempre ir hacia mejor.
Yo me planteo una pregunta, a ver si me dan solución. En lugar de bolsas de plástico, se podrían usar también bolsas de papel reciclado o cajas de cartón reciclado ¿no? Lo digo porque la solución de bolsas de tela la veo bien si compras poca cantidad pero normalmente hay muchas familias que hacen compras para todo el mes y la solución de la bolsa de tela es poco viable.
Saludos

JT 9 septiembre 2009 Contestar

Hola, karumenu. Muchas gracias por tu comentario, te contesto de abajo a arriba:
Efectivamente, usar bolsas de tela para la compra «masiva» puede parecer poco práctico, aunque con lo compactas que quedan hoy día y dado que la gente suele hacer esa compra en coche y de forma premeditada, no veo problema en «cargar» un buen puñado de bolsas reutilizables (de tela o de lo que sean).

Hay otras dos opciones: 
Una, cambiar todo el sistema comercial actual que favorece las compras masivas y en coche, en favor del comercio tradicional, en el que uno puede hacer la compra de forma rápida y poco a poco a lo largo de la semana, de camino a casa, o saliendo 10 minutos a lo que sea. Esta la dejamos de momento por imposible de aplicar así de ponto.
La otra sería la que mencionas: usar bolsas desechables pero recicladas y reciclables o biodegradables. Esto ya se está implantando en muchos sitios, y a mí no me parece más que una solución transitoria y para nada ideal. Sigue siendo producir algo para usarlo una vez y tirarlo.
En ese sentido, es mucho mejor reutilizar que reciclar. Es cierto que antes había más envases retornables, pero nos hicimos «nuevos ricos», llegó el progreso y nos creímos que íbamos para mejor. Ahora muchos países más «avanzados» están de vuelta, y nosotros lo acabaremos estando tarde o temprano. Más bien tarde, me temo.
Respecto a lo de pagar por la basura, no se trata de pagar por pagar. El impuesto de Residuos Sólidos Urbanos está presente en casi todas partes, pero eso no sirve. Es como pagar por adelantado, y luego emitir toda la basura que se quiera. Lo que yo mencionaba es un sistema en el que pagas un extra sólo por la basura que no reciclas, y según la cantidad. Eso sí que puede inducir a reciclar más.
Por lo demás, de acuerdo contigo en que muchas veces la administración va por detrás. Lo que comentas de los ayuntamientos que lo mezclan todo es lamentable.
 

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