¿Proyectar en clave 2.0?

Había pensado titular la entrada «Amalio Rey y el misterio de la wikiinnovación», pero sonaba un poco a secuela de Harry Potter. Luego pensé en «Inmersión en lo 2.0», que me recordaba a «Viaje al centro de la Tierra», así que, acosado por la literatura, al final he puesto un título oportuno y aburrido por igual. Bueno, al grano:

Asistí el pasado jueves 28 a una charla matutina de Amalio Rey en el Museo de la Universidad de Alicante, titulada «Innovación 2.0» y atinadamente subtitulada con un metafórico «De la catedral al bazar, del discurso a la conversación, del secreto al código abierto». La charla formaba parte del ciclo «Desayunos tecnológicos» de la Fundación Empresa Universidad de Alicante, y doy fe de que para mi sorpresa, el desayuno era real y no estaba nada mal. Si bien el montaje era bastante formal para mi gusto (y creo que el más joven era yo), Amalio se lanzó a conversaciones cara a cara como si estuviera en la cafetería. Su cercanía y su entusiasmo son dignos de ver.  ¡Gracias a las chicas (y el chico) de Seis Grados por avisar!

Blog de Amalio Rey


Seguro que a algunos esta entrada os parece una frikada o una prueba de que el PFC es malo para la salud mental, pero a otros igual abro un mundo, u os amplío uno que ya conocéis. En mi caso el movimiento 2.0 lleva interesándome muchos años, desde antes de saber que se llamaba así… desde antes de que se comenzara a llamar así, de hecho. Hablamos del potencial social de Internet, y la nueva forma de vida sociocultural que desde allí se ha ido extendiendo más allá de lo digital. Basta ver, sin ir más lejos, la creciente procupación sobre la arquitectura 2.0 (que NO es arquitectura en la web 2.0), los procesos de participación ciudadana en el urbanismo, etc.

Amalio Rey es fundador de eMOTools,  y tanto él como su empresa se han posicionado como promotores y expertos en la filosofía y la cultura 2.0, especialmente aplicadas a la innovación. En ese sentido, la web de eMOTools es una fuente impresionante de información concisa y fidedigna al respecto, y su charla, más que una fuente, fue una auténtica ducha de conceptos. Yo al menos salí con todas las ideas completamente empapadas. Empapadas de las promesas y las incertidumbres de la tendencia dospuntocero, anegadas en un caos de posibilidades infinitas,  algunas conocidas, otras reconocidas y el resto desconocidas. Al menos tuve suerte y mis convicciones salieron en seco porque ya habían navegado antes en esas aguas y en esa dirección; seguro que otros salieron de allí dudando hasta de su sombra.

Surfear en esta ola participativa,  genuina, colaborativa, abierta, empática e integral es bastante fácil, casi instintivo, si eres ciudadano digital habituado (nativo o inmigrante), pero se hace muy difícil si te lo planteas como objetivo y recurso profesional, o como extensión consciente a una filosofía o forma de vida. Es obvio que ser 2.0 no es simplemente tener un blog, un perfil de Facebook y usar Twitter, aunque sean en sí recursos útiles que conviene conocer. Todo esto implica un cambio (o más bien una adición) de herramientas, de sistemas de producción y de estructuras de pensamiento. Cambio continuo, además. La ola rompe cada vez más rápido y por puntos inesperados, uno tiene que estar permanentemente alerta, listo para coger su bagaje personal rápidamente, e irse a otro lado para no quedarse dando vueltas en la espuma.

Últimamente me estoy acercando cada vez más al tema, ya sea investigando acerca de formas de trabajo como el coworking o las llamadas jellys, o con cosas como la red de PFCAlicante y mi propio PFC sobre lo que podríamos llamar «promoción arquitectónica 2.0». Y cada vez que lo hago me salen una multitud de preguntas de difícil formulación. En la propia conferencia no logré dar forma a ninguna concreta, pero creo que podría agruparlas en la siguiente nube de inquietudes:

Si proyecto y pongo en marcha una iniciativa que por su propio carácter es participativa, multidisciplinar, abierta y por tanto en constante e impredecible evolución… ¿hasta qué punto tiene sentido definir ese proyecto que luego no será como yo imagino que será? ¿Se puede proyectar siquiera? (¿Se puede hacer un PFC de ello?) ¿O todo proyecto de este tipo tiene necesariamente que ser a la vez un experimento con las manos en la masa, aquello de aprender haciendo? Y derivada de las anteriores: ¿Cómo consigo que se desarrolle dentro de un ámbito y con unos objetivos concretos y no se convierta en un popurrí creativo disperso e inoperativo?

Esquema de servicios del vIª

Las respuestas, como descubrí leyendo por eMOTools el otro día, son conceptualmente precisas y operativamente turbias: por ejemplo, hablaríamos de no planificar una estructura fija para el «contenido» sino delimitar un «contenedor», un envase claro pero permeable que defina y posicione la iniciativa (empresa o lo que sea), y permita evaluar qué puede crecer dentro y qué debería quedar fuera. Algo totalmente comprensible para mí, pero ¿cómo se trabaja con todo esto y qué herramientas concretas se pueden emplear? Sigue siendo un misterio ahora mismo, aunque ahora al menos tengo una línea más de búsqueda, otra buena fuente de información.

A modo de aperitivo, os dejo un enlace al último boletín emotools sobre innovación abierta, y varias iniciativas 2.0 francamente impresionantes: Ideas4all, Patients like me, y mis preferidas, Sellaband e Innocentive.

Sellaband, Ideas4all, Innocentive

Os propongo además una pregunta: ¿Cómo creéis que sería la arquitectura 2.0? Imaginadlo desde su promoción, su concepción, su legalidad, su desarrollo, su construcción, su economía, su uso e incluso su demolición. Y veréis que hay mucho que replantear.

Y finalizo con una frase de Amalio que apoyo completamente:

«En el fondo, una persona realmente unida a la tendencia 2.0 es una persona que confía en el ser humano».

7 comentarios

Arkinauta 2 junio 2009 Contestar

Primero de todo decirte que tu proyecto me pareció muy interesante.

No estoy muy puesto sobre lo 2.0 en el «Mundo Real ™», pero me pareció también muy interesante este post en «We Make Money, Not Art»: http://www.we-make-money-not-art.com/archives/2009/05/positions-in-flux-panel-3-open.php; aunque sólo se acerca de manera tangencial a tu estudio.

¡A la espera de ver tus avances!

Saludos

JT 2 junio 2009 Contestar

Si, la filosofía del open source participa de la «2.0», son partes inseparables de lo mismo. De hecho, me parece un poco incoherente que muchos gurús de la cultura abierta no usen Linux. He llegado a ver casos extremos de arquitectura reciclada, participativa y casi «artesanal», y luego resulta que el promotor de aquello aparece ahí enmedio con un Mac impoluto, un alien aterrizado de otro planeta.

¿La herramienta queda exenta de la filosofía? ¿El fin obvia los medios, precisamente cuando lo que más se valora es el proceso?

Interesante lo de openKurator, ya tenemos una plataforma de comisariado 2.0 para la lista. No exactamente como yo imaginaba (podría hacerse el comisariado directamente desde «abajo» también), pero interesante.

carabiru 3 junio 2009 Contestar

Bueno, a lo mejor tampoco hay que ser extremista, ¿no? tampoco lo veo tan fuera de lugar, supongo que el quid está en el equilibrio, ni por asomo se me ocurre desmerecer linux, pero si después del derroche de ingenio, creatividad, sostenibilidad, no te puedes permitir algún capricho/lujo…

JT 4 junio 2009 Contestar

¿Extremista? No sé, la verdad es que en ciertas personas lo veo como aplicar un doble rasero. En otras, no.
Creo que, en el fondo, envidio a los que todavía pueden permitirse obviar sus convicciones tan a gusto :P
Pero esto es irse del tema.

Carol 4 junio 2009 Contestar

Antes que nada, FELICIDADES por el PFC y por el BLOG, que seguiré de cerca.
Muchas gracias por toda la información que das en el post: Amalio Rey sabe de que habla y además se explica muy claramente :)
Todo un descubrimiento!.
Por lo que dices de la web social o web2.0, estoy contigo. Much@s intuimos hace años las posibilidades cooperativas y de desarrollo de la creatividad (o de cualquier campo más tangible) que internet nos brinda. Foros, blogs, comunidades todo esta dando paso a una nueva conciencia.
Los nuevos pasos hacia la web 3.0 o WEB semántica ya se estan dando (aunque no es seguro si será posible) y convertiran las búsquedas (mejor dicho los encuentros) en la red en algo más sencillo e intuitivo por ejemplo.
El «SHARISMO» esa religión a la que tod@s estamos adscritos sin ser conscientes aún de ello, ha venido para quedarse y para crecer. Enrredará afortunadamente otros ámbitos, aunque no sé si llegaremos a verlo o nos cargaremos antes el planeta.

Respecto a lo de la arquitectura 2.0, no sé como habría que plantearlo pero posiblemente sería la solución contra la crisis.
O al menos un camino interesante en el que adentrarse.
Modularidad y metamorfosis, reciclaje y rehabilitación, adaptación y bajo coste, compartir en vez de poseer,,,

Lo que decias de los MAC entre arquitecturas recicladas pues es casi obvio. MAC = DISEÑO es así. Aunque también he de reconocer que por ejemplo en UK me sorprendió ver la cantidad de MAC que había en casas normales y corrientes que de diseño o arte o incluso informática, no tenían ni idea. Creo que es por el posicionamiento de marca «cool».

Lo del doble rasero: cambiar hábitos es muy dificil.
Yo soy firme defensora del open source y me siento terriblemente sola e incapaz de dar el salto y cambiarme a linux o a Blender por ejemplo.
Por eso cuando oigo que los nuevos PCs de ZP llevarán Windows me dan nauseas. ¡La cantidad de amas de casa y jubilados que estan aprendiendo ahora sus primeros pasos delante de un ordenador y todavía lo hacen con word , Internet Explorer o Outlook! DEMENCIAL

JT 6 junio 2009 Contestar

¡Hola, Carol! Qué sorpresa leerte por aquí. Siempre nos encontramos con intereses parecidos, ¿verdad? Tengo pendiente leer algo sobre el sharismo, hay un artículo de Isaac Mao que pinta bien. Yo no lo veo como una religión. Es una tendencia sin dogma ni ley, más bien una actitud, una filosofía de vida, una nueva ética del conocimiento, del trabajo, etc.

La arquitectura 2.0 para mí es no sólo la solución a la crisis, sino el cambio necesario para actualizar la profesión a los requerimientos de la época. Una buena oportunidad para reflexionar.

No estás tan sola en el open source, precisamente la red es un hervidero. Los arquitectos lo tenemos mal por la falta de CAD principalmente, pero aún así ya conozco bastantes intentando dar el paso, incluso estudios que funcionan así. Un compañero de la carrera está usando Blender para su PFC, y la verdad es que es un programazo con muchas tablas y muchísima información online, así que ánimo con él, a ver cuando podemos poner a nuestros trabajos la etiqueta «realizado 100% con software libre».

Lo de los políticos… ya se sabe. Pero hay iniciativas interesantes, la Generalitat Valenciana funciona con Linux y programas libres, incluso crean algunos nuevos como gvSIG. Tiempo al tiempo.

Responder a JT Cancelar la respuesta