Tres caminos

Igual es una broma del subconsciente, pero apenas unos días después de leer y comentar este post en miénteMe, comencé a pensar en el tema de los sistemas operativos, que hasta ahora me había parecido más bien una curiosidad que algo que pudiera realmente plantearme en serio.
El caso es que, no muy casualmente, desde que en mi vigésimosexto cumpleaños un amigo me dejara la semilla de la discordia en forma de Ubuntu 7.04, precisamente estoy planeando (que va más allá de pensando en) pasarme de Windows a Linux.¿Por qué Linux, y no Mac, por ejemplo, o simplemente seguir en Windows? Porque Linux es libre, principalmente. Porque es libre, y se me ha ocurrido dar un paso más para vivir de acuerdo con mis ideales. En este caso, por suerte, resulta que además de libre, Linux es un gran sistema operativo, así que el cambio está doblemente justificado.

Sin embargo, acabo de ver el MacBook (¡arf!) que se quiere comprar el arquitecto con el que trabajo, y casualmente también un artículo sobre el iPhone (¡»$%&!), y me he dado cuenta de que estaba eligiendo, no sólo entre tres sistemas operativos, sino entre tres microcosmos informáticos. Está claro que para mí el hecho de que Linux sea libre es determinante pero, por curiosidad, ¿cómo son, en general esas tres opciones?

Windows. Es la cultura de masas. La inercia desapercibida. Estás en Windows porque, sencillamente, es EL sistema operativo cuando no sabes nada de informática. Y como la cultura de masas, su calidad no es determinante a la hora de usarlo. Lo usas porque lo usas, y si te mata a errores, si se ralentiza conforme le instalas programas nuevo, si… pues te aguantas, c’est la vie. No se elige Windows por sus características, sino por su difusión, por su implantación previa*, y su uso no da más satisfacción que la comodidad que da seguir la corriente sin pensar demasiado.

Mac. Es el paraíso. Dita sea, sí, lo es. Mac es fácil, es hermoso, es casi idílico. Tiene su propio mundo de programas y dispositivos, con su maravilloso diseño que llega a todos los detalles. A su lado, un PC parece una máquina industrial. Mac es calidad, es garantía, es olvidarse de cualquier otro problema, porque ya otros pensaron por ti, y además lo pensaron bien, muy bien. La satisfacción que da el disfrutar, sin más, de algo bien hecho.

Linux. Es un taller. A veces, casi un campo de batalla. En Linux nada está fijo o definitivamente solucionado, aunque –eso sí- funcione perfectamente tal y como está. En Linux, las cosas no sólo son lo que son, sino lo que pueden ser. Linux es un foro donde la humanidad decide activamente hacia dónde quiere ir -en el contexto de la informática-, sin leyes de mercado, sin otros intereses que los de los propios usuarios, que en gran medida son (o siempre pueden ser) también los programadores. En Linux, la satisfacción no viene de la comodidad inerte o la seducción material, sino de la realización personal, del cumplimiento de los deseos o ideales propios. Y Linux también es atractivo, no creáis, pero su belleza no es inmaculada y perfectamente depurada como en Mac, ni embaucadora y maquillada como en Windows; es una belleza en constante cambio, como la del género humano, marcada por lo que sucede a su alrededor, definida entre todos. Linux no tiene una cara, ni dos, ni tres. Linux tiene infinitas caras e innumerables cuerpos, todos funcionando con un único corazón que también evoluciona. Linux es a la vez miles de sistemas operativos diferentes, creados por miles de visiones diferentes de lo que debería ser un sistema operativo. Vaya, qué bonito me ha quedado…

Por eso, que se resume en decir que es libre, quiero pasarme a Linux. Porque si quisiera ir a lo bueno y no equivocarme, sin duda iría a Mac. Y si ni siquiera me hubiera planteado todo esto… seguiría en Windows.

A continuación os dejo aquí una divertida comparación leída en los foros oficiales de AutoCAD, al respecto de por qué pedir una versión de ese programa para Linux:

 

I run a business that delvers food to people (I do Architecture). I could really use any ol’ car to do this, but sometimes that food is Pizza (DWG files), and sad for me there’s only one company that makes a decent Pizza oven for a car (Autodesk). And, doubly sad for me, they only make it for a crappy Ford 1970’s Station Wagon (Windows). Now, if it weren’t for that, I could instead drive the nice new hybrid cars that get much better gas mileage and are way safer and more comfortable (Macs) or I would drive some hippy bio-diesel industrial-strength truck and make my own gas even (Linux). But, because of these stupid Pizzas, and the stupid company that makes the Pizza ovens, I either have to buy two cars, or just drive the station wagon, even though for most of what I do the station wagon doesn’t help me, and sometimes even hurts me. And it certainly doesn’t help my business to not have Pizza on the menu, but it certainly does hurt my business to keep feeding and fixing this stupid old station wagon.

Aunque cabría aclarar que ese hippy bio-diesel industrial-strength truck, en realidad, no desmerece absolutamente nada, por su aspecto y uso, respecto de un deportivo de alta gama (obviando el hardware, claro). Echad un vistazo a esto, si lo dudáis:

Ahora queda lo más difícil (y lo que más me motiva): montar un sistema completo en Linux, donde pueda hacer todo lo que hacía hasta ahora, y además, seguir siendo compatible con todos los que quedan atrás, asomados a la ventana.Muchos dirán que me estoy complicando** la vida, pero la satisfacción de poder poner a mis obras el subtítulo de “enteramente realizado usando software libre” no me la quita nadie.

□ □ □

*A día de hoy, si Windows fuera un SO minoritario, ¿quién se pasaría a él voluntariamente desde cualquier otro? … Pues eso.
**Cabría aclarar que la complicación de la transición a Linux no es por el sistema operativo, que en sí es bien sencillo de instalar y cuenta con más ayudas que cualquier otro. De hecho, lo puedes usar sin siquiera instalarlo, y va de cine. La complicación viene por el hecho de que los programas comerciales a los que estamos acostumbrados no están sobre ese soporte, lo que es como decir que todo se reduce a un problema de aprender a usar nuevos programas, libres por supuesto, con lo que además estaré aún más cerca de mi ideal. Lo demás… es sentarse y disfrutar.
Con todo, admito que me jo… que Illustrator y AutoCAD no estén para Linux :P

6 comentarios

JT 15 noviembre 2007 Contestar

Espero que no os hayáis mareado con el vídeo, jejeje, se nota que el que lo grabó quería mostrar el máximo número de efectos posibles.
Es una de las muchas grabaciones que hay por youtube (poned «beryl linux» en el buscador y veréis). El aspecto final depende mucho de cada persona. Ahí va un ejemplo con un guiño a Mac.

Lo que es una pasada es la rapidez y fluidez de los efectos, y sobre todo que además de bonitos, están pensados para que sean útiles.

Carabiru 15 noviembre 2007 Contestar

Pues qué pasada de imagen!!!

De todas formas, conociéndome… o lo malo conocido… o lo Mac por conocer…

eMe 16 noviembre 2007 Contestar

Las cagao… tuviste la oportunidad de elegir bien y acabaste eligiendo regular…

JT 16 noviembre 2007 Contestar

Oh, no dramatices, hombre :P

Ahora la he cagao (según los criterios de valoración tú le estés aplicando), pero no he perdido ninguna oportunidad. La oportunidad de elegir «bien» (pasarme a Mac, entiendo) siempre la tendré.

Así que prefiero, ahora que puedo, probar otras cosas que me parece mejor apoyar.

nihillo 30 mayo 2008 Contestar

hola

primero de todo, enhorabuena por tu blog. me encanta.

hace un tiempo (en realidad, más o menos en la misma época que tú) tomé la misma decisión. empecé a contar mis peripecias con el pingüino en citywiki.
pero a día de hoy sigo estancado. no estoy estancado en cuanto al uso del sistema operativo, pero sí en cuanto a los programas sustitutivos.

no sé cómo llevarás tu migración, si está siendo satisfactoria, si no, si te diste por vencido… pero sea como sea te invito a que nos cuentes tu experiencia en el enlace que he dejado. gracias!

JT 30 mayo 2008 Contestar

¡Bienvenido, nihillo!

En cuanto tenga un rato me miro la CityWiki.

De momento, te cuento que he seguido investigando en Linux, y me he enamorado de él, hasta el punto que cada vez que me veo forzado a entrar en Windows me da rabia.

Por cierto, te cuento que además tengo en mente un proyecto de blog especializado en «transición a software libre para arquitectos», pero lo tengo apartado por falta de tiempo. Si te animas, te enseño los bocetos e ideas que llevo hechos…. usando software libre, por supuesto.

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